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por José Luis Preciado
14 Enero 2025
del Sitio Web
MenteAlternativa
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José Luis Preciado
es antropólogo,
historiador y columnista en el portal de análisis
geoestratégico Mente Alternativa. |

Fuente
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El
Tecnato de Norteamérica (Technocracy Inc.) es una
propuesta concebida en la década de 1930 por la Sociedad
Fabiana y Joshua Haldeman, abuelo materno de Elon Musk,
que plantea integrar territorios como Canadá,
Groenlandia, México, Centroamérica, el Caribe y parte
del norte de Sudamérica bajo una estructura dirigida por
"especialistas", cuyo objetivo sería reemplazar la
democracia y el capitalismo.
Según el historiador José Luis Preciado, esta idea ha
resurgido en estrategias contemporáneas, como las
iniciativas de Donald Trump de renombrar el Golfo de
México y buscar el control de Groenlandia, Canadá y
Panamá, las cuales reflejan un impulso expansionista
planificado por la criptocracia occidental.
Este
enfoque parece alinearse con el concepto histórico del 'Tecnato',
reinterpretando asimismo elementos de un proyecto
ultraglobalista que, aunque ha dejado de ser un modelo
viable de gobernanza mundial, ahora sintetiza algunos de
sus principios y se presenta como un caballo de Troya
para el continente americano en un nuevo orden
multipolar. |
Desde que
Donald Trump inició su carrera
política, ha desafiado las normas geopolíticas con propuestas y
declaraciones controversiales.
Este artículo explora,
sus recientes intenciones de rebautizar el
Golfo de México, apropiarse de Groenlandia,
Canadá y Panamá, y cómo estos
movimientos encajan en una estrategia más amplia de control
global, de la cual fue parte el abuelo materno del tranhumanista
y contratista masivo del Pentágono,
Elon
Musk.
La propuesta de Donald Trump de rebautizar el Golfo de México
como "Golfo de América" refleja una narrativa imperialista que
busca reforzar la influencia estadounidense en la región.
Aunque el nombre actual tiene raíces
históricas que datan de 1524, la iniciativa ha generado rechazo
internacional, especialmente en México, donde se percibe como un
intento de apropiación al menos simbólica de los recursos
petrolíferos del golfo.
Paralelamente, el interés de Trump en Canadá
(al que quiere anexar como estado 51) y Groenlandia (a donde
viajó recientemente uno de sus hijos) pone de manifiesto su
enfoque hacia el Ártico, una región rica en recursos naturales y
punto estratégico para provocar a Rusia.
Las declaraciones sobre posibles
intervenciones militares en Groenlandia y las presiones
económicas sobre Canadá han suscitado preocupaciones sobre la
soberanía de estos territorios y la estabilidad geopolítica.
Estas propuestas también destacan el papel de
agentes globalistas-tecnócratas vinculados a sociedades secretas y
discretas, como la
Sociedad Fabiana y el
Grupo Bilderberg, en la
configuración de políticas norteamericanas, con proyectos como la "Unión
de América del Norte" y el "Tecnato de América" que
buscan una integración al estilo de la Unión Europea.
México podría enfrentar consecuencias
significativas, incluyendo intervenciones militares justificadas por
la clasificación de narcotraficantes como terroristas (que sin
embargo son armados por Estados Unidos y dirigidos por los intereses
financieros internacionales centrados en la
City de Londres y Wall Street), lo
que afectaría gravemente su soberanía y las relaciones bilaterales.
Este patrón de expansión recuerda dinámicas
históricas en que los intereses de las élites prevalecieron sobre el
bienestar general.
En conjunto, las intenciones declaradas por Trump
- que no parecen ser meras bravuconadas - reflejan una estrategia
geopolítica calculada, pero también intensifican las tensiones
entre soberanía nacional e intereses expansionistas, generando
críticas globales y debates sobre los límites del poder
estadounidense.
Sin duda, la estrategia de Trump exige un control más firme y
directo sobre América Latina y el Caribe, regiones clave para
asegurar recursos estratégicos y garantizar la estabilidad política
en el hemisferio occidental frente a la denominada "amenaza china".
Ya que incluso la generala
Laura Richardson, del Comando
Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, ha declarado
públicamente su intención de hacerse con los recursos de
Iberoamérica y el Caribe para su uso exclusivo en un eventual
conflicto con
el gigante asiático.
Elon Musk - Heredero del impulso
Criptocrático hacia un Tecnato Norteamericano
En su artículo "Elon Musk como Tesla 2. - El legado de Technocracy
Inc. y el impulso hacia un tecnato norteamericano", 1
el historiador Mathew Ehret desmiente que Elon Musk sea un
genio autodidacta, aunque fuerzas influyentes han construido
cuidadosamente esa imagen para deslumbrar a sus seguidores:
-
sus contratos multimillonarios con el
ejército de EE.UU.
-
su apoyo a operaciones de cambio de
régimen en América Latina
-
su impulso al Ingreso Básico Universal
para gestionar a los "comedores inútiles"
-
su promoción de una aplicación
centralizadora de datos bancarios, biométricos y sociales,
...suelen ser ignorados por sus admiradores.
Sin embargo, Musk, al igual que otros multimillonarios de Silicon
Valley vinculados al Pentágono, es una proyección diseñada con
gestores de percepción tras bambalinas.
Aunque posee habilidades notables en contextos
controlados, no parece haber profundidad detrás de su imagen
pública.
Su vida, marcada desde temprano por sus raíces
familiares y la agenda tecnocrática, revela su papel en la
distorsión de la historia global y en la promoción del
transhumanismo.
La madre de Elon, Maye Musk (de soltera "Maye Haldeman")
nació en 1947 en Regina, Saskatchewan, en el seno de una familia
canadiense adinerada.
Su padre, Joshua Norman Haldeman, era
quiropráctico, entusiasta de la aviación y reformista social
comprometido.
En 1933, lideró la rama de Saskatchewan de la
recién creada Sociedad Fabiana de Canadá, establecida en respuesta a
la Gran Depresión como una alternativa utópica, prometiendo eliminar
clases sociales y profesiones innecesarias, con la tecnología al
servicio de la humanidad.
Aunque algunos lo compararon con el comunismo,
los tecnócratas rechazaban ideologías políticas, priorizando
eficiencia y equidad tecnológica.
La tecnocracia proponía reemplazar el dinero con
certificados energéticos, valorados según la energía utilizada en la
producción, y un sistema laboral de 16 horas semanales, garantizando
vivienda, salud, educación y alimentación para todos.
Ese mismo año, la Sociedad Fabiana de Canadá,
formalmente conocida como la Liga de Reconstrucción Social,
fundó el partido político Cooperative Commonwealth Federation
(CCF), asignando a Haldeman la tarea de organizar la rama de
Saskatchewan en la circunscripción federal de Assiniboia.
Allí, interactuó con los cinco becarios Rhodes
de Oxford que fundaron la organización.
En 1933, el CCF publicó su
Manifesto Regina en la ciudad
natal de Haldeman, abogando por un orden tecnocrático dirigido por
expertos como solución a la crisis de la Gran Depresión.
Sin embargo, al ver que los canadienses no
adoptaban este modelo de gobernanza científica, Haldeman cambió de
estrategia en 1936 y se unió a Technocracy Incorporated, una
organización que consideraba más prometedora para reemplazar al
capitalismo.
"Formada en Nueva York en 1932 bajo el
liderazgo de una figura llamada Howard Scott (un vendedor
de aceite de serpiente que mintió sobre ser ingeniero durante
toda su vida adulta), Technocracy Inc prometió
reorganizar tanto la sociedad humana como la propia naturaleza
humana en torno a un 'Tecnato de América' vertical de expertos
no contaminados por la suciedad de las instituciones
democráticas, o las ideas capitalistas de 'ánimo de lucro'.
Bajo este gobierno mundial, los subtecnatos
se organizarían en torno a una fórmula simple: Los precios, los
mercados y otras prácticas serían ilegalizados, ya que un nuevo
orden mundial se establecería sobre "créditos energéticos"
asignados por igual a todos los individuos del mundo.
En apariencia, Technocracy Inc. abogaba por el pacifismo y la no
participación en guerras extranjeras. Sin embargo, este
llamamiento a la paz era más que un poco falso, ya que las
fronteras de este prometido Tecnato se extendían mucho más allá
de los límites de los 50 estados americanos, encapsulando todo
México, Canadá, Groenlandia, América Central y una porción
importante de América del Sur... y nadie asumió que esas
naciones renunciarían a su soberanía para unirse pacíficamente
al Tecnato.
Los miembros del Tecnato recibían números para utilizarlos en
las reuniones oficiales en lugar de sus nombres de nacimiento y
a menudo incluían la letra "x" en sus secuencias.
Por ejemplo, el nombre tecnocrático de Joshua Haldeman era
conocido por sus compañeros tecnócratas como "10450-1", y un
orador en un mitin tecnocrático en California se presentó como
"1x1809x561".
Cabe preguntarse si la elección de Elon Musk de bautizar
al primero de los tres hijos que tuvo con Claire Boucher
("X Æ A-Xii" en 2018, seguido de Exa Dark Sideræl y Techno
Mechanicus) fue un homenaje al movimiento tecnocrático de su
abuelo, que puede que no muriera tras la Segunda Guerra Mundial
como a algunos les han hecho creer.
Howard Scott y otros tecnócratas creían que la
automatización, los ordenadores y los robots pronto harían
inútiles la mayoría de los trabajos, lo que significaba que la
mayoría de la humanidad no tendría que trabajar ni (Dios no lo
quiera) participar en el gobierno, ya que esos privilegios
estarían reservados únicamente a los técnicos iniciados"
¿Y cuál iba a ser la solución a este problema de una nueva era
de comensales en su mayoría inútiles creada por la
automatización sin límites y las máquinas pensantes?
Muy simple.
Lanzar una "renta básica universal"... o
en palabras de Tecnocracia "créditos energéticos" asignados
a todas las personas independientemente de su empleo o falta
del mismo.
Bajo Technocracy Inc, a nadie se le
permitiría acumular más certificados energéticos que otros, a
nadie se le permitiría invertir en la sociedad, montar un
negocio personal con ánimo de lucro o ahorrar sus créditos, ya
que eso conduciría a la desigualdad... pero a pesar de este
aparente determinismo asfixiante, se asumía que la nueva
humanidad estaría muy contenta.
Technocracy Inc prometió a sus seguidores que, si tenían éxito,
cada persona sólo necesitaría trabajar 16 horas a la semana y se
jubilaría a los 45 años.
La obsesión por la propiedad, los derechos de
propiedad, el espíritu empresarial eran reliquias de una época
pasada que ya no era válida en la era tecnológica de los
ingenieros." 2

En los mapas del tecnato trazados
desde la década de 1930,
se incluían
Groenlandia, Alaska, Canadá, Estados Unidos, México,
todos los
países soberanos de Centroamérica,
así como parte
del norte de Colombia y Venezuela.
Howard Scott fundó Technocracy Inc en 1919, inspirado por The
Technical Alliance, una organización creada por Thorstein
Veblen, fundador de la New School for Social Research.
Veblen promovía un "Soviet de Ingenieros", un
orden mundial donde técnicos monopolizarían el poder bajo principios
darwinistas y determinismo tecnológico, considerando necesario que
los ingenieros gobernaran la sociedad.
Este modelo centralizado, base del Tecnato de
Scott, implicaba desintegrar la economía global mediante una huelga
técnica para luego tomar control económico y garantizar el bienestar
social.
La New School, financiada por la Fundación
Rockefeller,
se convirtió en un refugio de la Escuela de Frankfurt, cuyos
académicos, como
Erich Fromm y
Hannah Arendt,
influyeron en el sistema académico estadounidense, vinculando estas
ideas tecnocráticas con una visión crípticamente política y elitista
del poder global.
El historiador Jeffrey Steinberg 3 ha
escrito lo siguiente sobre la Escuela de Fráncfort:
"En la Alemania de los años veinte y treinta,
había judíos que eran nazis, pero que, como Strauss y la
pandilla de nietzscheanos de izquierdas de la Escuela de
Fráncfort (Theodor Adorno, Max Horkheimer, Leo Lowenthal,
Herbert Marcuse, etc.), no tenían ninguna posibilidad de
ascender en el partido debido al antisemitismo de Hitler; y por
eso optaron por abandonar Alemania, para perseguir ideas y
políticas fascistas más 'universales' en el extranjero,
particularmente en Estados Unidos y Gran Bretaña."
Los fundadores de la
New School, John
Charles Beard, John Dewey y James Harvey Robinson,
introdujeron en Estados Unidos las ideas de los fabianos de la
London School of Economics y los ideólogos de Oxford (el alma
mater donde se forman los agentes de
la Corona Británica).
Seguidores de las teorías de John Ruskin y
William Morris, combinaban el socialismo gremial con visiones de
control mundial.
En ese sentido, la Sociedad Fabiana de
Canadá, vinculada a Joshua Haldeman, compartía los mismos
objetivos que la organización dirigida por Howard Scott
en Nueva York desde 1919.
Joshua Haldeman participó activamente en la
política canadiense, donde apoyó el movimiento tecnocrático antes de
trasladarse a Sudáfrica en 1950.
Una vez en Sudáfrica, Haldeman se alineó con el
régimen del apartheid y defendió diversas teorías conspirativas.
Entre estas, sostenía que la Sudáfrica del
apartheid era la líder de una supuesta "Civilización Cristiana
Blanca" en su lucha contra una "Conspiración Internacional"
encabezada por banqueros judíos y las "hordas de gente de color",
que, según él, controlaban y amenazaban dicho orden. 4
El yerno de Haldeman y padre de Elon, Errol Musk, afirmó en 2024 que
Haldeman simpatizaba con la Alemania nazi durante la Segunda Guerra
Mundial. 5
Sociedad
Fabiana, Davos y Eugenesia
Compárese lo anterior con la célebre y controvertida frase del hijo
de colaboradores nazis,
Klaus Schwab, "no poseerás nada
y serás feliz", vinculada al Gran Reseteo promovido por el Foro
Económico Mundial (FEM)
en años recientes.
Schwab anunció esta visión durante la
crisis manufacturada del Covid-19,
acompañado por el entonces Príncipe de Gales, hoy
monarca del Reino Unido, quien
encabeza el Proyecto de la Gran Bretaña Global.
Este movimiento ha buscado aprovechar la
coyuntura sanitaria para imponer un modelo de gobierno mundial sobre
toda la humanidad.
Sin embargo, surgió una reacción global en cadena.
El auge del
BRICS, el
conflicto en Ucrania, y la
resistencia anticolonial en diversas regiones del planeta
demostraron que el mundo ya opera bajo
una lógica multipolar.
Este contexto hizo evidente que la imposición de
un gobierno mundial sustentado en el modelo ultraglobalista no solo
era inviable, sino que conduciría inevitablemente al mundo hacia el
abismo de un conflicto nuclear, del que aún no está exento.
Frente a este panorama, ciertas facciones de la élite occidental
optaron por sintetizar una estrategia alternativa.
Decidieron ajustar algunos elementos de la
tesis del modelo ultraglobalista al contexto multipolar, basado
en macroregiones económicas.
Como escribo en mi artículo de febrero de 2024,
"La entrevista de Carlson a Putin revela un cambio de juego de
Occidente ante la ruptura del orden mundial unipolar": 6
"La
entrevista reciente de
Tucker Carlson al Presidente de Rusia, Vladimir Putin,
coincide con el punto de ruptura del orden mundial unipolar, la
creciente falta de credibilidad y el rechazo generalizado al
orden mundial vigente de cara a las elecciones presidenciales de
2024.
Dada la afiliación de Carlson a una rama del
establishment, lo que más llama la atención sobre su
entrevista al presidente de Rusia es que un sector de la élite
occidental haya decidido permitir que la entrevista se lleve a
cabo y se distribuya de forma viral, posiblemente con el
objetivo de introducir un cambio de juego que permita a
Occidente sortear los límites que ya ha alcanzado la situación
mundial actual."
Este ajuste al guión original de la criptocracia
occidental optó por Donald Trump como figura representativa y eligió
también a un grupo selecto de tecnócratas globalistas, reciclados y
reetiquetados, quienes ahora pretenden proyectar una
imagen de oposición al establishment en los Estados Unidos.
Surge así una pregunta crucial:
¿cuál es el origen del orden mundial
tecnocrático distópico promovido por las élites del Foro
Económico Mundial de Davos y cómo se relaciona con el proyecto
del Tecnato de Norteamérica que ahora impulsa la dupla Trump-Musk
bajo la bandera del regionalismo proteccionista y la derecha?

El Sr. Elon Musk fue oficialmente
incluido
en la lista de
los Jóvenes Líderes Globales
del Foro
Económico Mundial en 2008.
El enlace
original fue eliminado,
pero esta
información ha sido recuperada
de Internet
Archive.
En su artículo "La Sociedad Fabiana, la eugenesia y las fuerzas
históricas que se esconden tras el colapso sistémico actual",
7 el historiador Ehret revela los vínculos del
modelo de Davos con la Sociedad Fabiana del Reino Unido y la
Commonwealth, que como hemos visto también es creadora del
Movimiento Tecnocrático al que perteneció el abuelo de Elon Musk.
La idea de un gobierno mundial y la despoblación promovida por la
élite tiene raíces en "La
Conspiración Abierta" (1928) de H.G. Wells, quien
abogaba por un orden global administrado por una élite científica y
despreciaba las nacionalidades.
Wells era miembro de la Sociedad Fabiana,
fundada en 1884 por eugenistas y maltusianos británicos.
Inspirada en la estrategia del general romano
Fabius Maximus, la sociedad promovía un cambio social gradual
mediante la manipulación paciente.
Su filosofía quedó plasmada en una vidriera que
mostraba a sus líderes moldeando el mundo bajo la imagen de un lobo
con piel de cordero.
"A diferencia del enfoque convencional de
'fuerza bruta' de los imperialistas británicos conservadores,
que a menudo optaban por métodos de tierra quemada para destruir
a sus víctimas, los fabianos se enorgullecían de jugar un juego
largo más 'pacífico', sutil y mortal.
En lugar de impulsar grandes guerras que a
menudo tenían el efecto de arriesgar grandes pérdidas en la
propia oligarquía, los fabianos entendían que era mejor promover
el lento desgaste y la infiltración utilizando
técnicas jesuíticas de
permeabilización." (Ibidem)
El historiador Stephen O'Neil 8
escribió sobre el principio rector de la teoría de la
permeabilización de la Sociedad Fabiana:
"A pesar de su imagen política tradicional,
los fabianos, bajo el impulso de Sidney Webb, pensaron que
tenían un arma nueva y única en la política de
permeabilización.
Fue a través de la utilización de esta
táctica, según Webb, que los fabianos, en el espíritu de los
troyanos y su legendario caballo, entrarían en las filas y las
mentes de los políticamente influyentes proporcionándoles
programas, ideas, opinión e investigación fuertemente
documentada con estadísticas que podrían ser convenientemente
redactadas en la política pública".
Durante el siglo XX, la Sociedad Fabiana infiltró
gobiernos, ejércitos, academia, medios y empresas privadas a nivel
global, operando mediante células jerarquizadas bajo un mando
central vinculado a la Inteligencia británica.
Mientras tanto, atraía a las masas con conceptos
como igualdad y justicia social, utilizando términos
marxistas que en realidad eran ilusiones vacías.
Como en las órdenes jesuíticas y masónicas, la
mayoría de los fabianos desconocían el verdadero propósito del
sistema al que servían.
"La Escuela Fabiana oficial que se convirtió
en un centro de control ideológico y de reclutamiento de los
talentos de la próxima generación (paralela a la Universidad de
Oxford de la
Mesa Redonda de Rhodes/Milner)
fue la London School of Economics.
De hecho, a lo largo del siglo XX, estas dos operaciones
oligárquicas a menudo se interrelacionaron estrechamente, con el
fabiano Lord Mackinder trabajando con Lord Milner de la
Mesa Redonda para elaborar una estrategia para América del Norte
en 1908 o la fundación de la Sociedad Fabiana canadiense por
cinco becarios de Rhodes en 1932." (Ehret, Op. Cit.)
George Bernard Shaw 9
esbozó claramente la filosofía fabiana pro-eugenesia en 1934 cuando
dijo:
"En el momento en que lo afrontamos con
franqueza, nos vemos abocados a la conclusión de que la
comunidad tiene derecho a poner un precio al derecho a vivir en
ella...
Si las personas son aptas para vivir,
dejémoslas vivir en condiciones humanas decentes.
Si no son aptos para vivir, mátenlos de
una manera humana decente.
¿No es de extrañar que algunos de nosotros
nos veamos impulsados a prescribir la cámara letal como la
solución para los casos difíciles que actualmente se convierten
en la excusa para arrastrar todos los demás casos a su nivel, y
la única solución que creará un sentido de plena responsabilidad
social en las poblaciones modernas?"
H.G. Wells promovió ideas como la esterilización
de los "menos aptos" para mejorar la humanidad y abogó por un
gobierno mundial basado en un "sacerdocio científico" capaz de tomar
decisiones que las masas no podían.
Sus obras de ficción como "La
guerra de los mundos" y "La máquina del tiempo"
incluyeron mensajes subliminales que condicionaron la percepción de
la humanidad, presentándola como egoísta, incapaz y necesitada de
control centralizado.
Wells creía que la colectivización era clave para
la fraternidad humana y rechazaba el lucro y el individualismo.
La Sociedad Fabiana compartía estas ideas, respaldando
la eugenesia y alineándose con
regímenes fascistas mientras socavaba movimientos obreros genuinos.
En 1932, Wells incluso pidió "fascistas
liberales" y "nazis ilustrados" para avanzar en su visión globalista.
Durante la Gran Depresión, la oligarquía anglo-estadounidense
respaldó a Hitler y el fascismo como una solución económica
basada en la eugenesia y el corporativismo.
Aunque este proyecto fracasó con la oposición de
Franklin D. Roosevelt y la derrota de Hitler, la agenda de un
Nuevo Orden Mundial persistió en la
posguerra.
Fabianos como Bertrand Russell y Julian
Huxley impulsaron un control social basado en la propaganda, la
educación y la psicología de masas, proponiendo un gobierno mundial
centralizado como garantía de paz.
Russell planteó la manipulación de creencias desde la infancia
mediante adoctrinamiento científico, mientras que Huxley, desde la
UNESCO, promovió la idea de una "unidad política mundial".
Ambos veían en la eugenesia un medio para
superar las "debilidades genéticas" humanas, buscando
transformar lo impensable en aceptable para la sociedad.
En la actualidad, Justin Trudeau - otro
activo de la corona británica - ha sido pieza clave en la agenda
ultraglobalista que impulsa la tecnocracia en América del Norte,
moldeado por,
-
figuras como Chrystia Freeland
(becaria de Rhodes, miembro del Club Bilderberg y vinculada
al Foro Económico Mundial)
-
grupos como el Consejo Privado de Canadá.
Este organismo, influido por líderes públicos y
privados, controla decisiones gubernamentales estratégicas,
incluyendo la propuesta de una Unión de América del Norte liderada
por tecnócratas y corporaciones.
El Ártico también se convirtió en un foco estratégico bajo su
gestión, con la militarización de la región como provocación hacia
Rusia.
Aunque su salida del gobierno abre posibilidades
de cambio hacia un nacionalismo soberano, los retos persisten, y el
futuro de Canadá dependerá de resistir las agendas globalistas y
priorizar la soberanía nacional.
La multidimensionalidad de Trump y
Elon Musk - Entre Venecia y el Tecnato
En agosto de 2024, en mi artículo "Elon Musk quiere jugar al 'dogo
veneciano' en una posible administración Trump", 10
plantee la hipótesis de que Elon Musk podría asumir un rol
con reminiscencias de la figura simbólica del Dogo veneciano
en una posible administración Trump, al liderar un hipotético
Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).
Los dogos (deux en latín, doge en inglés) de la
República de Venecia de los siglos VIII-XVIII gobernaron con poderes
limitados bajo un modelo tecnocrático diseñado para crear un imperio
"invisible", o al menos no convencional.
Este paralelismo remite a cómo Venecia consolidó
su poder económico y tecnológico mientras evitaba la carga política
directa de los territorios conquistados.
El dogo de Venecia era seleccionado por el Consejo de Diez,
integrado por miembros de las familias nobles registradas en el
Libro de Oro del Palacio Ducal.
Esto restringía los candidatos a un par de miles
personas, promoviendo un liderazgo horizontal que presuntamente
evitaba la corrupción y la monarquía hereditaria.
El ejemplo de Enrico Dandolo en el siglo
XIII ilustra esta capacidad de multidimensionalidad:
tras la Cuarta Cruzada, Venecia aseguró el
monopolio comercial del Imperio Latino sin asumir
responsabilidades imperiales directas.
El historiador Immanuel Wallerstein
11 demostró cómo en la transición del orden
vertical feudal hacia el horizontal protocapitalista, con el
surgimiento de la economía-mundo que sirvió de cuna al capitalismo,
Venecia y Genova renunciaron a su ambición imperial clásica para
enfocarse en controlar las rutas comerciales marítimas
delegando a imperios convencionales como el español la gestión
imperial.
Además:
"las técnicas del capitalismo moderno y la
tecnología de la ciencia moderna, que como ya sabemos están un
tanto ligadas entre sí, permitieron que esta economía-mundo
creciera, produjera y se expandiera sin la emergencia de una
estructura política unificada".
Este modelo geopolítico encuentra eco en las
estrategias actuales de las élites occidentales, que buscan
consolidar "imperios regionales" sólidos, influyentes y con
potencial de expansión bajo la apariencia de sistemas políticos y
tecnológicos avanzados.
El Tecnato de América, impulsado por el abuelo de Elon
Musk,
buscó reemplazar el capitalismo con una
estructura dirigida por una élite de especialistas, quienes
tomarían decisiones fundamentadas en principios derivados de su
expertise, algo así como las atribuciones que el Consejo
veneciano se reservaba para elegir al dogo.
De cualquier forma, está claro que ambos modelos
desestiman el concepto de
democracia tal y como la
conocemos.
En cuanto a la multidimensionalidad que permite adoptar
modelos antagónicos para sintetizarlos estratégicamente, es clave en
las figuras de Trump y Musk.
Trump combina un discurso industrialista
proteccionista con elementos aislados del ultraglobalismo.
Musk, por su parte, actúa como transhumanista
y defensor del ultraglobalismo, mientras adopta retóricas
antiglobalistas cuando conviene.
Este fenómeno, descrito por historiadores como
Michael Hoffman y Andrei Fursov, se asemeja a la
capacidad histórica de movimientos y sistemas ideológicos para
reinventarse según las circunstancias, alternando entre tesis,
antítesis y síntesis.
Según Fursov, 12 esta diferencia no sólo
responde a la discrepancia fundamental entre verdad e interés, que
es una especificidad del conocimiento social sino que se intensifica
en magnitud por la discrepancia entre fenómeno y esencia.
"En otras palabras, el desarrollo de la
teoría de la conspiración
como programa científico es un trabajo para transformar las
ciencias sociales de unidimensionales a multidimensionales, de
pleno derecho y que adoptan una posición arbitraria en relación
con los intereses de quienes tienen poder, propiedad e
información en sus manos, es decir, la teoría de la conspiración
cumple la función de emancipación y autocorrección de la ciencia
actual de la sociedad."
La magnitud de la discrepancia entre fenómeno y
esencia ha sido retratada por Michael Hoffman 13
como la ilusión del surgimiento de una fisura entre pilares
ideológicos antagónicos controlados por la criptocracia:
"Por ejemplo, muy pocos críticos parecen
entender que el judaísmo no es de izquierda ni de derecha; se
manifiesta como izquierdista o derechista a voluntad.
En un momento es el aliado instrumental del
Trono; en el siguiente, es el poder revolucionario el que lo
derroca... la ilusión de una fisura entre el talmudismo y el
cabalismo se sembró deliberadamente, utilizando la figura de
Moisés Maimónides para pretender que estos dos 'pilares' de
apoyo del Tercer Templo son enemigos.
Sin embargo, busqué en los textos de
Maimónides simpatías cabalistas ocultas, y encontré evidencia
clara de la doctrina cabalística... un organismo que exhibe la
capacidad de reinventarse en respuesta a la luz de la exposición
como una de sus características más llamativas...
Cuando un investigador informado documenta
que el judaísmo es 'A', entonces se convierte en 'B'. Cuando 'B'
es comprendido por el público como una antítesis de la tesis del
judaísmo 'A', entonces el judaísmo se transforma en la síntesis
'C', y así sucesivamente, en una metamorfosis histórica
interminable y desconcertante que ha engañado y desgarrado
generaciones.
Por lo que he tratado de hacer añicos este
juego recurrente de sombras".
Dicho de otro modo, el monstruo de
la criptocracia occidental es de
dos cabezas, pero el verdadero cerebro detrás de las dos cabezas es
el Trono, es decir, los clanes antiguos de la aristocracia
originados en el orden vertical, y algunos clanes más nuevos que
vieron luz en el orden horizontal.
Y esta criptocracia, al enfrentar la
consolidación del orden multipolar liderado por las élites chinas,
parece estar optando por pausar su proyecto de gobierno mundial y
adaptarse a un modelo de regionalismos.
Este enfoque, reminiscentemente inspirado en la
Doctrina Monroe y el Tecnato de América ya descrito en
capítulos anteriores, busca crear macro-regiones económicas
lideradas por Estados-civilización, tal como lo plantea el ideólogo
verticalista Aleksandr Duguin en su Cuarta Teoría Política.
En este contexto, la propuesta de un Tecnato de Norteamérica
resurge como un intento de sintetizar elementos ultraglobalistas y
proteccionistas en un modelo tecnocrático regional.
Este esquema, que combina,
-
automatización
-
renta básica universal
-
control tecnológico,
...refleja ideas que ya implementan empresas como
Amazon.
Figuras como Elon Musk, con su visión
transhumanista, amplifican esta
agenda tecnocrática, imaginando futuros donde la tecnología domina
tanto la economía como la vida social.
No obstante, este modelo vertical tecnocrático, que se presenta como
un proceso involutivo
del capitalismo, tiende más
hacia el tecnofeudalismo.
Aquí, las élites controlan los recursos, el
poder y la información bajo un disfraz de progreso, mientras las
masas quedan subordinadas a un sistema centralizado y
automatizado.
Así, la estrategia de sintetizar globalismo y
regionalismo, tecnología y política, sugiere un intento de las
élites occidentales de replicar el modelo veneciano en un contexto
contemporáneo, aunque en sentido inverso, pues la verticalidad
terminaría por anular al sofisticado sistema de dominio indirecto
que caracterizó a la República de Venecia y a la era capitalista.
Trump y Musk, con sus visiones aparentemente
contradictorias, son meros instrumentos de una criptocracia que
busca consolidar su poder en un mundo multipolar.
Y aunque el "Tecnato" nunca se materializó
plenamente, sus principios siguen influyendo en la configuración del
futuro, donde la tecnología, la eficiencia y la geopolítica
multidimensional convergen en un proyecto sofisticado de dominación
regional con capacidad expansionista.
La viabilidad del Tecnato bajo el
trumpismo MAGA
Lo que está detrás de estas políticas forma parte del rediseño del
mundo, o "reparto de las cartas de la Historia", como suele llamarlo
el historiador Fursov parafraseando al historiador Fernand
Braudel, que tiene lugar esta primera mitad de siglo, en un
contexto de colapso del capitalismo en el que convergen crisis
macrohistoricas, sociales y geoclimáticas.
Todo esto hace del mundo un verdadero polvorín, y
las distintas facciones de la criptocracia aprovechan esta situación
para luchar entre sí, para impulsar agendas de larga data, y para
luchar contra las clases media y trabajadora, que ya no necesitan.
Como escribí en mi artículo "El papel multidimensional del trumpismo
en la transición hacia un mundo multipolar":
"El papel de Trump en esta transición global
es fundamental, pero también lleno de incertidumbre [y
contradicciones].
Su capacidad para mediar entre las élites
occidentales y aceptar la realidad de un mundo multipolar podría
determinar si vivimos una era de relativa paz o enfrentamos un
conflicto global.
Mientras el mundo observa con atención, queda
claro que las decisiones tomadas en los próximos años tendrán
repercusiones que moldearán el futuro del orden internacional."
El resurgimiento de la tecnocracia en América del
Norte, representado por el concepto del Tecnato, y la
transformación del trumpismo evidencian una convergencia de
movimientos que buscan reorganizar el poder en el continente y
sintetizar las tesis y antítesis de diferentes modelos planificados
por la propia criptocracia occidental a través de facciones
antagónicas que dirigen a través de sociedades secretas y discretas.
La tecnocracia, impulsada por la
Sociedad Fabiana y actores contemporáneos, propone una
reorganización radical basada en la eliminación de fronteras, la
creación de un sistema financiero unificado y la gobernanza de
élites tecnológicas mediante inteligencia artificial.
Este modelo, que parece inviable por su ambición
desmedida, pretende reemplazar la democracia y las soberanías
nacionales con una estructura tecnocrática que promueve la
eficiencia y la integración global, aunque a costa de las
identidades culturales y la autonomía estatal.
Por otro lado, el trumpismo, bajo el lema "Make America Great Again",
intenta reconfigurar la economía y la política estadounidense
mediante un proteccionismo económico y un rechazo al ultraglobalismo
y especialmente a algunos de sus elementos más escandalosos, como
las distópicas ideologías woke y la pseudoteoría del
cambio climático antropogénico.
Sin embargo, enfrenta limitaciones estructurales,
como la caída de las inversiones privadas y públicas, que han
reducido su capacidad de competir con economías emergentes como
China y Rusia.
Su enfoque en medidas a corto plazo, como
aranceles y protecciones comerciales, contrasta con la
necesidad de políticas sostenibles que impulsen la innovación y
fortalezcan el sector público.
A pesar de sus diferencias, ambos movimientos comparten una visión
de cambio estructural desafiante, pero también presentan riesgos
significativos.
Mientras la tecnocracia concentra el poder en
un reducido grupo de élites y pone en peligro la diversidad
cultural, el trumpismo carece de estrategias coherentes para
enfrentar un mundo multipolar y superar sus desafíos internos.
Ambos modelos generan dudas sobre su viabilidad y
el impacto que podrían tener en las sociedades que buscan
transformar.
En este contexto, es crucial equilibrar los beneficios de la
integración tecnológica y la reorganización territorial con la
defensa de la soberanía, la democracia y la diversidad cultural.
Pues sin políticas inclusivas y sostenibles,
tanto el tecnato como el trumpismo corren el riesgo de
profundizar las desigualdades y exacerbar los conflictos globales,
dejando sin resolver - como una promesa incumplida - los problemas
que pretenden abordar.
Como dijo en noviembre el presidente Lukashenko de
Bielorrusia, y cito:
"Me gustaría mucho que [Trump] hiciera que
Estados Unidos fuera grandiosa, pero no en nuestro perjuicio, no
en perjuicio del mundo, y sin enfrentarse a Rusia, China y todos
ellos juntos."
Asimismo, la Ley Natural debe imponerse al
imperio de la fuerza bruta de la élite anglo-estadounidense, que
sigue haciendo todo lo que está en su poder para garantizar que
después de que Trump asuma el cargo, Estados Unidos no deje de
tratar de mantener la hegemonía del orden mundial imperial que está
en bancarrota.
El estadista estadounidense Lyndon LaRouche
comparaba a esta élite imperial con un fango mohoso:
"El controlador del sistema es un sistema de
intereses financieros privados al estilo veneciano, algo así
como un fango mohoso, que se junta y afirma su poder colectivo,
y utiliza los instrumentos del gobierno, ante su apremio, para
hacer que las sociedades se sometan a su voluntad.
Eso es un imperio. Ese fue el imperio, el
imperio medieval, de los cruzados y los venecianos, los
usureros. Ese ha sido el imperio británico desde febrero de
1763, cuando rompimos con los británicos por esa cuestión".
14
Notas a pie de página
1. Matthew Ehret:
Elon Musk as Tesla 2.0: The Legacy of
Technocracy Inc. and the Push for a North American Technate.
20 de octubre de 2024.
2. Ibidem.
3. Jeffrey Steinberg, en Executive Intelligence Review:
The 'Ignoble Liars' Behind Bush's Deadly Iraq War; 18 de
abril de 2003.
4. Benton, Joshua. "Elon
Musk's Anti-Semitic, Apartheid-Loving Grandfather".
The Atlantic, 21 de septiembre de 2023, archivado el 7 de
octubre de 2023.
5. Macgyver Mukwevho (November 14, 2024). "EPISODE
613: ERROL MUSK On Growing Up in SA, Elon Musk,Donald
Trump,Dating Step Daughter,Ex Wife". Podcast and
Chill with MacG (Podcast). Podcast and Chill Network. Event
occurs at 52:45. Retrieved January 5, 2025.
6. José Luis Preciado, en Mente Alternativa:
La entrevista de Carlson a Putin revela un
cambio de juego de Occidente ante la ruptura del orden mundial
unipolar. 12 de febrero de 2024.
7. Matthew Ehret:
The Fabian Society, Eugenics and the
Historic Forces Behind Today's Systemic Breakdown. 12
de marzo de 2022.
8.
The Origins and Development of the Fabian
Society, 1884-1900, Stephen J. O'Neil Loyola
University Chicago.
9.
George Bernard Shaw, Prefaces (London:
Constable and Co., 1934), p. 296.
10. José Luis Preciado, en Mente Alternativa:
Elon Musk quiere jugar al 'dogo veneciano'
en una posible administración Trump. 22 de agosto de
2024.
11. Immanuel Wallerstein:
El moderno sistema mundial. I. La
agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo
europea en el siglo XVI. Siglo Veintiuno Editores,
1996, p.22.
12. Andrei Ilyich Fursov: La conspiración / economía
criptopolítica del capitalismo como base para el estudio de las
élites occidentales (informe pericial del autor); Club Izborsky
– Estrategias rusas, núm. 4 (40), 2016.
13. Michael Hoffman -
Judaism Discovered. A Desideratum.
14. EIRNS:
La Ley Natural vs el imperio de la fuerza
bruta. 12 de enero de 2025.
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