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por Pablo J. Davoli
05 Abril 2026
del Sitio Web
KontraInfo
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Pablo J. Davoli
es abogado, docente, conferencista y escritor
argentino.
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I - QUÉ ES
La guerra cognitiva es,
un conflicto cuyo objeto de ataque y campo de
batalla es
la psiquis humana.
Quienes la provocan y llevan a cabo
tienen como objetivo inmediato influir, controlar, modificar y/o
alterar en todo o en parte:
-
El funcionamiento de dicha estructura psíquica, en cualquiera de
sus partes (razón, pasiones e instintos superiores e inferiores) o
bien, en todas ellas.
-
El comportamiento (consciente o no) de las personas atacadas.
En términos resumidos:
la
guerra cognitiva apunta directamente a
incidir de algún modo en aquello que la gente siente y/o piensa (es
una batalla por las mentes y los corazones), repercutiendo así en el
comportamiento de la misma.
Tomando en consideración la definición básica de psicopolítica
postulada por Kenneth Goff:
el arte o técnica de cambiar los cauces
del pensamiento y los sentimientos ajenos, 1 resulta válido
afirmar que la guerra cognitiva constituye psicopolítica en
ejecución sostenida, a gran escala y conforme a un criterio o plan
estratégico.
También puede aseverarse que la guerra cognitiva es la
expresión bélica de la psicopolítica o sea, su manifestación
polemológica (la
polemología es el estudio científico de la guerra
como fenómeno social).
A nuestro juicio, este es el modo más completo de concebir a la
guerra cognitiva. Sin perjuicio de ello, es menester señalar aquí
que diversos expertos han ensayado definiciones focalizadas en
ciertos aspectos o aplicaciones clave de la misma.
Así, verbigracia, para Paul Ottewell (alto oficial de la Royal Navy
y ex miembro de la Academia de Defensa del Reino Unido), la guerra
cognitiva busca ante todo,
alterar las percepciones de un grupo de
personas, con la pretensión de que tal alteración se manifieste en
determinadas acciones o reacciones. 2
Su campo de batalla está
dado por la percepción colectiva (sostenida por un grupo) de una
determinada situación.
Ella define el así llamado, dominio
cognitivo. 3
Dominio, éste, que, entendido de modo bien amplio,
podría definirse como el universo simbólico de una determinada
comunidad.
Por su parte,
la OTAN y
Schwab definen a la guerra
cognitiva como,
una estrategia enfocada en alterar, a través
de los medios de información, cómo piensa una población objetivo
y, a través de eso, moldear sus actuaciones. 4
A su turno, en el marco de un trabajo
colaborativo no oficial realizado por diversas ONG y universidades,
de redes profesionales de las que el
ya citado (Horacio Marcelo Fabián)
Pacheco es parte, se ha intentado definir a la guerra
cognitiva como un nuevo tipo de conflicto consistente en la
militarización de la opinión pública por parte de entidades
externas, cuyo propósito es influir o desestabilizar una nación.
5
La máxima que enseña que,
en toda guerra, la primera víctima es la
verdad, adquiere especial significación y peso en la guerra
cognitiva.
Al respecto y en relación a ella, Pacheco destaca que:
en
la era actual, signada por la complejidad y los pensamientos
disruptivos, la búsqueda de la verdad se enfrenta a un nuevo desafío
en el dominio cognitivo.
Añadiendo más adelante que:
la guerra
cognitiva degrada la capacidad de saber y producir conocimientos;
siendo por ello que:
Las ciencias cognitivas, que abarcan la
psicología, la lingüística, la
neurociencia y las ciencias del
comportamiento, entre otras, se vuelven centrales en
la comprensión y el desarrollo de estrategias en este
probable nuevo dominio. 6
II - TIPOLOGÍA
La guerra cognitiva es un tipo específico de guerra híbrida o, por
lo menos, forma parte de la misma.
Ciencias
Ello así, dado que la guerra híbrida constituye un enfrentamiento en
el que se mezclan medios convencionales (como las fuerzas militares)
con herramientas no convencionales (ciberataques, propaganda,
operaciones psicológicas, presión económica, etc.).
Se caracteriza
por:
-
Difuminar los límites entre la guerra y la paz, produciéndose
muchas veces sin que medie ninguna declaración formal de conflicto.
-
Su enorme capacidad para operar en múltiples frentes al mismo
tiempo.
-
Las dificultades que suele presentar al
momento de discernir el origen de los ataques
(característica, ésta, que complica la respuesta por parte
de las naciones afectadas). 7
Paralelamente, debe señalarse que, de acuerdo con varios autores, el
dominio cognitivo (en el que se libra y opera la guerra cognitiva)
constituye el sexto teatro de operaciones.
Escenario, éste, que se
ha añadido al terrestre, el naval, el aéreo, el espacial y el
ciberespacial.
III - INSTRUMENTOS Y MÉTODOS
Conforme advierte Pacheco, en la guerra cognitiva, los instrumentos
de la guerra de la información, junto con la sumatoria de
armas neuronales, se suman a las infraestructuras tecnológicas
actuales. 8
Dicho autor profundiza su análisis agregando que:
las actividades de
propaganda, las campañas de desinformación y la operatividad en
torno a Internet, los medios de comunicación tradicionales,
hegemónicos y las distintas redes sociales, asociadas a canales
alternativos de consumo de información y entretenimiento, se
configuran como elementos centrales de un conflicto que se
expande no solo en términos territoriales sino también en el
sistema de creencias y en la subjetividad de cada uno. 9
Con indudable acierto, Pacheco destaca que, en
este contexto, tiene sentido que los dispositivos "inteligentes"
sean completamente adictivos, ya que, para poder controlar la
realidad de los demás con esa herramienta, primero debes procurar
que su realidad o vida esté dentro de ella. 10
Luego, el referido autor subraya el rol de las narrativas
estratégicas en el marco de la guerra cognitiva. Lo hace evocando
nada menos que al gran Tucídides y apelando al concepto fundamental
y axial de Logos.
Veamos:
Respecto al rol del lenguaje y la verdad, Tucídides, quien
distinguía su relato de las exageraciones de los poetas y la
búsqueda de entretenimiento de los logógrafos, podría analizar cómo
la "batalla de las narrativas estratégicas" en la guerra cognitiva
busca "anular el discernimiento, la capacidad de pensar y de crear
por uno mismo".
Él podría ver a la guerra cognitiva como una forma
de corromper el "logos" para obtener ventaja estratégica.
Finalmente, Tucídides
podría observar que la guerra cognitiva "desdibuja las líneas
entre objetivos civiles y militares" y "cambia la aplicación de
la fuerza de los dominios físicos a los virtuales". 11
Arribada nuestra exposición al presente punto, conviene ensayar
brevemente algunas observaciones en torno a las armas neuronales
arriba indicadas (también conocidas como
neuro-armas y
armas
cerebrales).
A este respecto, cabe aquí evocar el siniestro presagio
que, hace ya más de medio siglo, hiciera Aldous Huxley en una
conferencia que dictó en la Facultad de Medicina de San Francisco
(vaticinio, éste, que Huxley reiteró al poco tiempo en un discurso
transmitido radialmente por The Voice of America):
En la próxima generación, o en la siguiente,
habrá un método farmacológico que consiga que las personas
adoren su condición de siervas y que permitan una dictadura sin
lágrimas, por así decirlo.
Que produzca una especie de campo de
concentración indoloro para sociedades enteras, de tal modo
que las personas habrán sido despojadas de sus libertades y, sin
embargo, estarán contentas de que sea así, porque habrán perdido
todo deseo de rebelarse, gracias a la propaganda o al lavado de
cerebro, o a un lavado de cerebro profundo conseguido con
métodos farmacológicos.
Y al parecer esa será la última revolución.
12
En la actualidad, el biólogo Malcolm Dando, perteneciente a la
Universidad de Bradford, denuncia: el mismo conocimiento que nos
ayuda a tratar los trastornos neurológicos podría utilizarse para
alterar la cognición (...) e inducir la obediencia.
Por su parte, su
colega Michael Crowley, perteneciente a la misma casa de altos
estudios, advierte:
las herramientas para manipular el sistema
nervioso central (para sedar, confundir o incluso coaccionar) son
cada vez más precisas, accesibles y atractivas para los gobiernos.
13
Ambos investigadores se han explayado sobre tan inquietante
asunto en su
libro titulado Preventing Weaponization of CNS-Acting Chemicals: A
Holistic Arms Control Analysis, publicado el año pasado.
Libros y literatura
Comentando tal obra, el periodista Ben Cost ha dicho:
Ahora, los neurocientíficos están avanzando mucho en la comprensión
de cómo funcionan los "circuitos de supervivencia" del cerebro, vías
neuronales que controlan el miedo, el sueño, la agresividad y la
toma de decisiones.
Comprender este circuito neural es esencial para el tratamiento de
los trastornos cerebrales, pero también podría allanar el camino
para armas neuroquímicas más precisas y potentes.
14
Para finalizar este apartado, nos parece pertinente aclarar que la
intrusión y el ataque neurológico y cerebral (que, por nuestra
parte, categorizamos dentro de la fase orgánica de la psicopolítica)
15 no sólo puede efectuarse por medios neuroquímicos.
También
pueden utilizarse,
-
ondas electromagnéticas
-
nano-robótica
-
electricidad 16
IV - CÓMO DEFENDERSE
En este sentido y sin pretensión alguna de exhaustividad, es dable
postular las siguientes pautas estratégicas:
-
Preservar la integridad personal en todas las dimensiones
antropológicas.
En nuestro artículo Psicopolítica: acción psicológica, revolución
cultural e ingeniería social, ya citado ut supra, apuntamos al
respecto:
Hablamos aquí de una equilibrada y sólida constitución física y
psíquica; así como -también- de buena salud y vigorosa energía,
tanto a nivel físico como a nivel mental.
Ello supone:
-
alimentación
nutritiva y saludable
-
práctica gimnástica sistemática y adecuada
-
vínculos afectivos estrechos
-
autoconsciencia profunda (conócete a
ti mismo)
-
fuerza de voluntad firme y autodominio (señorío de sí
mismo)
-
vida ordenada y hábitos virtuosos
-
evitar vicios, la
influencia de factores perturbadores y la incorporación de elementos
extraños intrusivos,
... y un largo etcétera.
-
Reforzar el sentido de la privacidad, mantener en reserva la
información sensible y proceder con extrema cautela al momento de
brindar datos atinentes a nuestra persona, familia, entorno social,
actividades y/o patrimonio.
Al respecto, comenta Pacheco que, en la guerra cognitiva, se busca
explotar las vulnerabilidades cognitivas inherentes a los seres
humanos, quienes contribuyen al proporcionar información sobre sí
mismos, lo que facilita las labores de los adversarios.
Las
herramientas de IA aplicada no solo se alimentan con prompts, sino
que además pueden mapear estilos psicológicos masivos.
17
-
Difundir e incrementar el nivel educativo de los integrantes de la
propia sociedad
política, potenciando con especial énfasis:
la capacidad de análisis
crítico, la cultura general, la creatividad, la fuerza de voluntad y
las virtudes.
En suma:
una paideia que propicie la formación
integral del eleúteros antropos 18 y permita depurar y consolidar
el Logos comunitario, aportando así el fundamento de la politeia.
En relación a parte de tal cometido,
Pacheco advierte que:
las "operaciones cibernéticas de
influencia" son identificadas como un problema central
para la región latinoamericana, en particular por la
alta tasa de uso y consumo digital en silos de
información en conjunción con limitados niveles de
instrucción en un gran porcentaje de la población.
19
para los estrategas en defensa
y seguridad, se hace imperativo entender cómo la guerra se puede
librar en este probable nuevo dominio cognitivo.
Esto obliga a
identificar los nuevos roles y desafíos que este tipo de guerra
representa para las naciones y a establecer las medidas necesarias
para hacerle frente.
-
Mantener la cohesión social, fomentar el diálogo público libre e
incrementar la eficiencia y credibilidad institucional, haciendo
especial hincapié en armonizar, reforzar y coordinar sinérgicamente
las relaciones intracomunitarias entre pueblo, gobierno y fuerzas
armadas.
Al respecto, Pacheco afirma:
la confianza mutua entre el Estado, el
pueblo y las fuerzas militares, la trinidad de Clausewitz, es un
blanco en riesgo constante en tiempos de guerra cognitiva.
20
Referencias
-
Goff se explayó al respecto en su
libro Psicopolítica. Técnica del lavado del
cerebro. Por nuestra parte, hemos
ensayado una introducción al conocimiento de esta técnica y
su
historia
en nuestro artículo Psicopolítica: acción psicológica,
revolución cultural e ingeniería social, publicado por
KontraInfo en fecha 16/01/23 (disponible aquí:
https://noticiasholisticas.com.ar/psicopolitica-accion-psicologica-revolucion-cultural-e-ingenieria-social-por-pablo-javier-davoli/,
compulsa: 03/04/26). Dicho artículo también obra en nuestro
website:
www.pablodavoli.com.ar,
bajo el título Psicopolítica: una acepción. Mapa para
iniciar la exploración.
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