|
09 Febrero 2026
creciendo en un campo agrícola.
El problema es que ese "combustible" no llega de
forma directa desde el aire, sino que se obtiene de manera constante
a través de fertilizantes industriales, con un coste ambiental
elevado y consecuencias que no siempre se ven.
La buena noticia es que un estudio científico podría cambiar este modelo y hacerlo autosuficiente.
Ese trabajo lo realizan las nitrogenasas, enzimas
muy sensibles al oxígeno que llevan a cabo la fijación biológica del
nitrógeno.
Una de las más importantes es
NifEN, que actúa como un andamio
molecular donde se completa la fase final de construcción del
cofactor antes de integrarse en la nitrogenasa activa, conocida como
NifDK.
El nuevo estudio (Dynamics driving the precursor in NifEN scaffold during nitrogenase FeMo-cofactor assembly), publicado en Nature Chemical Biology, muestra cómo este proceso permite que la propia planta llegue a disponer del nitrógeno que necesita, sin depender de aportes externos.
Una idea que parece sencilla, pero que encierra una complejidad biológica enorme.
Para observar el proceso recurrieron a
microscopia electrónica criogénica, una técnica que permite congelar
las proteínas en pleno funcionamiento y analizarlas con resolución
casi atómica.
La proteína se abre y se cierra, cambia de forma y guía al precursor del cofactor desde la superficie hasta una cavidad interna. Es ahí donde se completa su maduración.
Este detalle corrige hipótesis anteriores que
situaban el proceso en el exterior de la proteína.
Este comportamiento explica la separación funcional entre NifEN, centrada en construir, y NifDK, dedicada a fijar el nitrógeno.
Esto tiene efectos directos sobre el clima.
La producción y el uso de fertilizantes liberan grandes cantidades de óxido nitroso, un gas con un poder de calentamiento muy superior al del dióxido de carbono.
También mejora la salud de ríos y océanos. El nitrógeno aplicado en exceso acaba arrastrado por la lluvia y provoca eutrofización, un fenómeno que destruye ecosistemas acuáticos.
Una planta autosuficiente utiliza el nitrógeno
que necesita, sin pérdidas al entorno.
|