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por Fady Jameel
01 Septiembre 2022
del Sitio Web
ALJ
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Fady Jameel
es vicepresidente
Internacional de Abdul Latif Jameel, una empresa
internacional y diversificada de propiedad familiar,
fundada en 1945 por el difunto Abdul Latif Jameel.
A través de su
papel como vicepresidente de Community Jameel y su
trabajo de evaluación basada en datos contrastados del
J-PAL también está interesado en reforzar los datos y
las pruebas rigurosas dentro del ámbito ESG, ayudando a
que los sectores público y privado sean responsables de
sus compromisos; y determinando el impacto de los
sistemas de comercio de derechos de emisión en la mejora
de la contaminación atmosférica, un factor importante
para las tasas de mortalidad.
El Sr. Jameel
también está profundamente implicado en el programa de
arte y cultura de la familia Jameel y es presidente y
fundador de Art Jameel. |

Cartoon image
illustrated
by Graeme MacKay
La vida está llena de contradicciones incómodas, de esa clase de
dilemas que requieren algo más que soluciones rápidas y estándar.
Es el caso de la creciente necesidad de aumentar el suministro de
minerales críticos, de aquellos metales raros que son esenciales
para muchas de las tecnologías clave que nos permitirán lograr un
futuro verdaderamente sostenible.
Como ya comenté en
un artículo anterior dedicado a este tema, el
suministro actual de minerales críticos no es suficiente para
respaldar la rápida transición a las cero emisiones netas, tal y
como prevén los objetivos del Acuerdo de París y se afirma en la
COP26.
Por ejemplo, la producción de litio y cobalto que
se espera de las minas y proyectos existentes en construcción solo
suministrará aproximadamente la mitad de nuestros requisitos para
2030.
Del mismo modo, faltará el 20% de la demanda de
cobre proyectada. Mientras tanto, el suministro de materiales como
el níquel de calidad para baterías y elementos de tierras raras
clave, como el neodimio y el disprosio, también podría atravesar
problemas de escasez en los próximos años. 1
Debemos encontrar nuevas fuentes de las que extraer estos minerales,
y debemos hacerlo rápido.
Hasta aquí no hay nada contradictorio.
El problema radica en que una de las mayores fuentes potenciales de
minerales críticos está ante nuestros ojos:
los océanos que dan vida
a nuestro planeta.
Sin embargo, se trata de una fuente que, en mi
opinión, no podemos, más bien no debemos, simplemente saquear por
nuestra comodidad a corto plazo.
Los mares y océanos son depósitos naturales, precisamente del tipo
de minerales que necesitamos para sostener las nuevas tecnologías
ecológicas. Y son muchas las personas dispuestas a invertir en la
minería en las profundidades marinas para extraerlos.
Ahora bien,
los océanos son uno de los mayores recursos naturales del planeta;
un recurso que se encuentra en gran medida indefenso frente a la
explotación comercial.
Si no actuamos con precaución, podríamos
estar tratando de salvar el planeta destruyendo uno de sus entornos
más preciados.
Sumerjámonos en los Detalles
Un análisis más detallado de los hechos puede ayudar a desmitificar
el problema y arrojar luz sobre posibles estrategias.
Deberíamos empezar por intentar comprender por qué la necesidad de
elementos críticos es tan grande y aumenta con tanta rapidez.
Ciertos elementos de tierras raras (como el praseodimio, el
neodimio, el terbio y el disprosio) son necesarios para la
fabricación de los componentes magnéticos de las turbinas y para los
vehículos eléctricos, dos tecnologías que sustentan nuestro camino
hacia las cero emisiones netas.
A medida que aumenta el uso de tecnologías energéticas sostenibles,
como
la eólica y
la solar, también aumenta la necesidad de
desarrollar una nueva generación de baterías en las que se pueda
almacenar la energía generada.
Estas baterías de alto rendimiento y
larga duración dependen de elementos como el litio, el níquel, el
cobalto, el manganeso y el grafito. Asimismo, también se necesita un
suministro abundante de materiales como el cobre y el aluminio para
el mantenimiento de las redes eléctricas.
Como vemos, la lista de lo que necesitamos es bastante extensa.

A primera vista, las profundidades del mar podrían ser una excelente
fuente de la que extraer estos minerales tan necesarios para las
tecnologías.
A nivel mundial, las llanuras abisales (fondos marinos)
contienen billones de valiosos
nódulos polimetálicos de cobre,
níquel y hierro.
Con frecuencia, las antiguas fuentes hidrotermales
indican la existencia de depósitos de sulfuro que contienen oro,
plata, plomo y zinc. Los montes submarinos, por su parte, suelen
presentar capas de cobalto en su superficie.
Y todos estos minerales
están simplemente allí, yaciendo intactos en el fondo del océano.
Tentador, ¿verdad...?

Los nódulos polimetálicos
recubren extensiones del fondo marino
y
son ricos en minerales críticos necesarios para
la fabricación de
las baterías de los vehículos eléctricos.
Crédito de la fotografía ©
Oficina de Exploración e Investigación Oceánica
de la Oficina
Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los EE.UU.
(Office of Ocean Exploration and Research, NOAA)
Resulta casi inmoral no aprovechar semejante riqueza, fruto del
bombardeo cósmico que se produjo durante la formación de la Tierra.
Si tan solo pudiéramos descender hasta esas profundidades y sacar
uno a uno todos los nódulos del fondo marino, tendríamos acceso a un
suministro casi infinito de los minerales necesarios para respaldar
nuestra transición ecológica.
Por desgracia, cuando se trata del océano, nuestra sociedad - y
nuestra tecnología - suele encontrarse con el agua hasta el cuello.
Aprender de las Lecciones Extraídas de la
Explotación Minera en la
Tierra
El problema es sencillo:
actualmente, carecemos de los conocimientos
técnicos necesarios desde el punto de vista tecnológico para extraer
de forma económica los minerales del fondo marino, no solo en
términos de precisión, sino también, y lo que es más importante, sin
que se produzca una grave destrucción medioambiental.

Máquinas de
explotación minera de los fondos marinos
fabricadas por
Nautilus Minerals Inc.
Crédito de la fotografía: © Nautilus Minerals
Hasta ahora, se ha recurrido al método espectacularmente impreciso
del raspado, por el cual unas enormes máquinas rastrillan el fondo
marino y destruyen toda la capa superficial biológicamente activa en
busca de una masa relativamente pequeña de material útil.
Es como si
se destruyera toda una selva tropical únicamente para llegar a
algunas rocas valiosas que se encuentran en el suelo.
Esta actividad no solo es destructiva en términos físicos a una
escala casi inimaginable, sino que también interfiere en la vida de
los organismos marinos que no habitan en el fondo del mar de una
forma más sutil, pero no por ello menos catastrófica, por medio de
la contaminación acústica marina.
Un informe de
OceanCare, 2 un grupo suizo que trabaja para la
protección de la fauna marina, sugiere que las actividades de
explotación minera en los fondos marinos podrían repercutir en la
vida marina desde la superficie hasta el lecho marino.
Las especies
de aguas profundas serían especialmente vulnerables a este tipo de
contaminación, ya que utilizan el sonido natural para realizar
funciones como la detección de alimentos y no están acostumbradas al
ruido antropogénico a corta distancia.
Además, muchas especies de aguas profundas también son
sésiles, lo
que significa que,
están unidas al lecho marino u otro objeto, como
una formación rocosa.
Por lo tanto, no serían capaces de eludir el
ruido (ondas de vibración/presión) creado por las actividades de
explotación minera en los fondos marinos.
Según este informe,
incluso las especies migratorias, como las ballenas, los delfines y
las tortugas, podrían ver afectada su alimentación o apareamiento a
causa de las actividades de explotación minera, incluso aunque solo
pasaran por una zona en la que se estén realizando estos trabajos
por un breve periodo de tiempo.
Por su parte, las consecuencias para los peces, los crustáceos y las
plantas que habitan en el fondo marino serían desastrosas. Un
terreno perjudicado y desprovisto de toda vida.
Un ecosistema
trastocado para siempre.

Jugamos con este ecosistema por nuestra cuenta y riesgo.
Los
fondos
marinos pueden parecernos un entorno extraño (de hecho,
probablemente la exploración del océano profundo esté mucho menos
presente en nuestra conciencia colectiva influenciada por los medios
de comunicación que la exploración del espacio), pero son
fundamentales para la actividad y la supervivencia de la especie
humana:
absorben el calor del planeta, ya de por sí caliente a causa
del "calentamiento global", ralentizan el cambio climático al retener
el carbono, albergan en ellos una abundante cantidad de organismos
marinos y reciclan los nutrientes.
Además, la mayor parte del "ciclo
del carbono oceánico profundo" se produce en la confluencia de las
placas tectónicas.
Y todo esto lo hacen forma silenciosa y eficiente, como llevan
haciéndolo desde hace cientos de millones de años. Hasta que, por
supuesto, nos interpongamos en su camino.
"Los delicados y longevos habitantes de las profundidades
- gusanos poliquetos, pepinos de mar, corales y calamares - serían aniquilados
por las labores de dragado.
Al mismo tiempo, las columnas de
sedimentos, cargadas de metales tóxicos, subirían en espiral a la
superficie y envenenarían las cadenas alimentarias marinas",
3
informa el periódico británico The Guardian.
Las poblaciones de criaturas marinas, asfixiadas por las nubes de
lodo que se levantarían con las máquinas de dragado y "ensordecidas"
por la contaminación acústica, podrían tardar siglos en recuperarse,
si es que logran hacerlo.
Sin duda, si el historial de la explotación minera en la tierra
puede ser utilizado como indicador fiable, aquellos que velan por la
protección de los océanos tienen motivos suficientes para estar
alarmados.
La extracción de carbón y metales preciosos en la tierra ha sido
durante mucho tiempo perjudicial para el medio ambiente, lo que ha
provocado una reducción de la biodiversidad, la destrucción de vías
fluviales, la pérdida de vegetación, la contaminación y la erosión
del suelo.
Se calcula que la minería representa entre el 4% y el 7% de todos
los gases de efecto invernadero que se emiten al año, es decir,
entre 1,9 gt y 5,1 gt de emisiones equivalentes de
CO2.
4
Incluso
la extracción de un mineral relativamente común, como puede ser el
hierro, conlleva un elevado coste para el medio ambiente, ya que
produce 2 kg de gases de 'efecto invernadero' por cada kilogramo que
se extrae. 5
En resumen, nuestro historial de explotación minera en la tierra
parece haberse regido por la consecución de objetivos a corto plazo,
la obtención de ganancias por encima de las personas y del planeta y
por una ineficacia desastrosa.
Apenas ahora, mucho después de que el
daño inicial ya esté hecho, comenzamos a comprender el impacto
medioambiental que supone esta actividad y adoptamos medidas para el
desarrollo de tecnologías y técnicas de mitigación que puedan
contribuir a la preservación o conservación del medio ambiente.
Si permitimos que los océanos se exploten de forma similar, en lugar
de prevenir los efectos del cambio climático podríamos agravar
nuestros problemas y acelerar nuestro declive.

La Tierra llena de cicatrices:
las minas a cielo abierto
(en este
caso, de mineral de hierro)
han perforado la corteza del planeta
a
una escala inimaginable.
¿Qué lecciones medioambientales
hemos
aprendido de esto?
Aumento de la Demanda de
Minerales Críticos
No hay que esperar que la necesidad imperiosa de minerales críticos
en el mundo disminuya con el paso del tiempo, más bien todo lo
contrario.
Las plantas de energía eólica y solar, aunque son mucho más
sostenibles que las alternativas tradicionales basadas en los
combustibles fósiles, requieren entre un 200% y un 300% más de
metales para su construcción y funcionamiento que las plantas
estándar de gas. 6
Como tal, la cantidad de minerales necesarios
para producir una unidad de energía ha aumentado en un 50% desde
antes de 2010, cuando las plantas de combustibles fósiles dominaban
el sector. 7
El aumento de los vehículos eléctricos y sus baterías implica que
para 2040 podríamos necesitar hasta 40 veces más litio, entre 20 y
25 veces más grafito, cobalto y níquel, y el doble de cantidad de
cobre de la que consumimos en la actualidad.
De hecho, para poder cumplir con nuestros objetivos climáticos en
las próximas dos décadas, la energía limpia acabará representando,
-
el
90% de la demanda mundial de litio
-
entre el 60% y el 70% de la
demanda de níquel y cobalto
-
el 40% de la demanda de cobre y
elementos de tierras raras...

Los lechos marinos, las fuentes hidrotermales y los montes
submarinos conforman un tesoro natural repleto de estos minerales.
Además, estos minerales se encuentran en una variedad y proximidad
mucho mayores que en cualquier ecosistema de tierra firme, donde a
menudo se necesitan minas individuales para cada elemento por
separado.
Por lo tanto, no es de extrañar que nuestros fondos marinos estén
siendo objeto de exploración para la posible extracción de minerales
a una escala sin precedentes.
Minería en las Profundidades Marinas
- ¿Una Carrera hasta el Fondo?
Japón está marcando el rumbo en lo que respecta a la explotación
minera en aguas nacionales.
En 2017,
JOGMEC, su empresa minera estatal, logró
extraer con éxito zinc de una fuente hidrotermal a 1600 metros de
profundidad cerca de Okinawa, lo que sugiere que la viabilidad
comercial es una posibilidad muy real a corto y medio plazo.
8
Más allá de las aguas nacionales, la Autoridad Internacional
de los Fondos Marinos (International Seabed Authority, ISA), fundada
por
la ONU y que engloba a 167 estados miembros más la Unión
Europea, se encarga de gestionar las aguas internacionales en nombre
de todas las naciones.
Uno de sus mandatos es contribuir a la protección del entorno marino
de los efectos potencialmente dañinos de la explotación minera de
los fondos marinos.
Desde 2014, ha estado elaborando un marco
normativo internacional para garantizar que estas actividades
mineras beneficien a la población de todo el mundo, pero la pandemia
mundial de COVID-19 ha obstaculizado los avances.
Mientras tanto, a lo largo de este siglo, la ISA ha concedido 31
licencias de exploración a empresas mineras internacionales para que
realicen trabajos de investigación en los océanos Pacífico, Índico y
Atlántico Central.
Cinco de estas licencias se han concedido solo a
China, lo que la convierte en la nación con más derechos de
explotación minera de los fondos marinos del mundo.
Esto significa
que actualmente China tiene derecho a explorar y potencialmente
comercializar 238 000 kilómetros cuadrados (casi el tamaño de Nueva
Zelanda) de fondos marinos en zonas fuera de su jurisdicción
nacional para la extracción de cobalto, níquel, cobre y otros
minerales de gran valor.
Otros actores clave en la carrera hacia el
fondo marino son,
Japón, Reino Unido, Alemania, Francia, Corea y
Rusia.
Uno de los lugares más ricos en recursos es la
zona de Clarion
Clipperton, en el océano Pacífico centro-oriental que se cree
que contiene hasta seis veces más cobalto dentro de sus 6 millones
de km2 que todas las reservas conocidas en tierra firme.
9
Según algunas estimaciones, la comercialización de la explotación
minera de los fondos marinos podría comenzar en el año 2024.
Esa es
la fecha en la que está previsto que los contratistas que trabajan
en nombre de la isla de Nauru, en el Pacífico, empiecen a recoger
nódulos en sus aguas.
En otras zonas del Pacífico, están previstas
operaciones similares en Kiribati y Tonga.
Todo esto ha llevado a
que muchos gobiernos hayan exigido la detención de cualquier
actividad de explotación minera en los fondos marinos hasta que se
conozcan plenamente los impactos que esta puede causar, aunque
podría tardarse décadas en llevar a cabo esta investigación.
10
La oposición es cada vez mayor. En la
Conferencia sobre los Océanos de
las Naciones Unidas, celebrada este año en Portugal, científicos,
ecologistas y grupos de la sociedad civil aunaron fuerzas para
formalizar sus objeciones a la explotación minera de los fondos
marinos. 11
Durante la conferencia, Frank Bainimarama, el primer ministro
de Fiyi, dijo que la continuación de las actividades de minería en
los fondos marinos supondría,
"destruir de forma irreversible los
antiguos hábitos de las profundidades marinas y perjudicar a quienes
dependen del océano para su sustento".
Chile propuso un aplazamiento de 15 años de la normativa que
permite la explotación minera de los fondos marinos, y 146
legisladores de diversas partes del mundo firmaron la Declaración
Parlamentaria Mundial que hace un llamamiento a una moratoria para
la explotación minera de los fondos marinos.
Ojalá estas medidas no sean insuficientes ni lleguen demasiado
tarde.
Si somos descuidados con la naturaleza,
¿quién sabe qué
oportunidades podemos desperdiciar?
Solo en los últimos 20 años se
han descubierto miles de nuevas especies de organismos subacuáticos,
y algunas de estas especies exóticas nos ayudan de formas
insospechadas.
Por ejemplo,
la resistencia bacteriana a los antibióticos es una
amenaza creciente en todo el mundo.
Las bacterias que viven en
ciertas esponjas producen compuestos antimicrobianos que pueden
ayudar a los científicos
a fabricar nuevos
antibióticos.

Una nueva especie (Relicanthus sp.)
de un nuevo orden de Cnidaria
recogida a 4100 metros de profundidad
en la zona de fractura Clarion-Clipperton
(Clarion-Clipperton Fracture Zone, CCZ)
que habita en tallos de
esponja unidos a nódulos.
Crédito de la fotografía © Craig Smith y
Diva Amon,
Proyecto ABYSSLINE/NOAA.
El peligro de llevar a cabo una explotación minera imprudente en los
fondos marinos es que pueden extinguirse especies nuevas incluso
antes de que sean identificadas, privándonos para siempre de sus
beneficios naturales o incluso privándonos de la posibilidad de
hacer frente a futuras pandemias. 12
Como nos advierte el profesor
Craig Smith, catedrático de
Oceanografía de la Universidad de Hawai:
"La minería de los fondos marinos podría
acabar teniendo la mayor huella en términos de superficie de
impacto que cualquier otra actividad humana en el planeta".
13
En mi opinión… tiene que haber una forma mejor.
Una Ola de Alternativas al Saqueo de los
Fondos Marinos
¿Y si en lugar de esforzarnos por satisfacer nuestro deseo cada vez
mayor de minerales raros y ecológicamente sensibles, redujéramos
nuestra necesidad de ellos?
El reciclaje de metales y el desarrollo de tecnologías ecológicas
alternativas son dos enfoques que merecen ser estudiados.
El reciclaje permitiría extraer metales valiosos de las baterías
agotadas de los vehículos eléctricos y reutilizarlos durante el
proceso de producción de otras nuevas.
Según algunas estimaciones,
esta técnica podría satisfacer entre el 35% y el 40% de nuestra
demanda de estos minerales de aquí a 2035. 14

Y no solamente se podría reciclar selectivamente
el contenido metálico de las baterías, sino también el de las
unidades de disco, las placas de circuitos e incluso las luces
fluorescentes, lo que supondría una disminución de la demanda de
indio, itrio, neodimio, cobalto y litio de nueva extracción.
15
Otros investigadores están estudiando tecnologías de baterías
alternativas, que evitan por completo la necesidad de metales como
el cobalto, el manganeso, el níquel y el cobre.
Por ejemplo, se
están realizando avances en el desarrollo de
baterías de litio-ferrofosfato
(LFP), que utilizan el LFP como cátodo y un electrodo de carbono
grafítico como ánodo.
Según un estudio, las baterías de LFP tienen un coste un 6% menor
que las de NMC (níquel, manganeso y cobalto) y su vida útil puede
ser un 67% mayor en términos de ciclos de recarga. 16
Con el ímpetu creciente de la comercialización de los yacimientos de
los fondos marinos del Pacífico, y con las tecnologías alternativas
en el horizonte, la resistencia a la minería en el fondo del mar es
cada vez mayor.
Pero mientras tanto,
¿qué más podemos hacer
nosotros?
Resulta que hay una Forma Mejor…
Si no estuviéramos explorando el fondo de los océanos en busca de
minerales, arrasando con toda vida a nuestro paso, ¿qué estaríamos
haciendo?
La empresa emergente estadounidense
Lilac Solutions, de la que es
inversora Jameel Investment Management Company (JIMCO), ofrece una
visión de lo que podría ser la solución de estos problemas con una
perspectiva diferente.
Lilac se percató de la existencia de un problema: en concreto, que
la mayoría de las reservas de litio del mundo proceden de depósitos
naturales de agua salada (salmuera), pero que para separar el litio
del agua salada se necesitan grandes estanques de evaporación que
son dañinos para el medio ambiente.
Como respuesta a este problema,
Lilac ha desarrollado una nueva tecnología de "intercambio iónico"
para la extracción del litio del agua salada sin necesidad de estos
estanques de evaporación.
Este método contribuye a la recuperación
y, al mismo tiempo, proporciona un producto de gran pureza y con un
impacto medioambiental relativamente menor.
¿Cómo funciona?
Las perlas especiales de intercambio iónico de Lilac
absorben el litio a medida que la salmuera fluye a través de los
depósitos de agua.
Posteriormente, se añade ácido clorhídrico para
extraer el litio de las perlas, lo que da lugar a cloruro de litio,
que puede transformarse en carbonato de litio o hidróxido de litio
apto para las baterías.
El proceso de extracción de litio que antes
tenía una duración de dos años, ahora puede realizarse en cuestión
de dos horas.
El intercambio de iones se ha utilizado anteriormente en programas
de tratamiento de aguas, pero nunca antes en la industria de los
elementos raros.

Si se lograra implementar tecnologías similares a una escala mayor,
se reforzaría el argumento de que debe dejarse que los lechos
marinos prosigan su curso natural en lugar de acabar con toda su
actividad biológica.
De lo contrario, condenamos a las generaciones
futuras a habitar un mundo desprovisto de los abundantes nutrientes
de los océanos y de uno de los mayores encargados de regular nuestro
ecosistema.
La Salvación - Viajar del Interior al
Espacio Exterior
Otro descubrimiento potencialmente revolucionario proviene de
Australia, donde los investigadores han recuperado depósitos ricos
en cobalto de los residuos de las minas de cobre de las zonas
despobladas del interior del país.
Las pruebas muestran que los residuos contienen
más de 200 veces la cantidad de cobalto que se encuentra normalmente
en la corteza del planeta.
En estos momentos, equipos de geólogos están
examinando otras muestras de residuos mineros en todo el país para
ver cuánto cobalto podría estar esperando a ser desenterrado.
17
Si tomamos este descubrimiento como un indicio, tal vez quiera decir
que hemos estado buscando en el lugar equivocado todo este tiempo y
que el suministro de minerales críticos de más fácil acceso está más
cerca de casa que de las profundidades insondables.
Por otra parte, en lugar de mirar hacia abajo a través de la
oscuridad subterránea, quizás también deberíamos levantar la vista
hacia el cielo.

¿Explotación minera de los asteroides?
¿Cuánto falta para que la
ciencia ficción se convierta en realidad?
Crédito de imagen ©
Factor-Tech Magazine.
El 8% de los asteroides que orbitan en nuestro sistema solar son
cuerpos ricos en metales y el 75% son cuerpos carbonosos ricos en
volátiles.
Los metales más densos, los minerales del grupo del
platino y los elementos de tierras raras se distribuyen
uniformemente por toda la superficie de los asteroides, lo que
significa que pueden extraerse de profundidades relativamente bajas,
una vez superado el problema de cómo apropiarnos del asteroide, por
supuesto.
De momento, la tecnología necesaria sigue en vías de desarrollo,
pero varias empresas ya compiten por el protagonismo.
Entre ellas se
encuentran,
-
Planetary Resources, fundada en Washington en 2012 (y
posteriormente adquirida por ConsenSys) por parte de Peter Diamandis,
Chris Lewicki, entre otros
-
Deep Space Industries, con sede en
Silicon Valley (posteriormente adquirida por Bradford Space), entre
cuyos fundadores en 2013 se encontraba Rick Tumlinson, emprendedor
de varias compañías espaciales. 18
Un ejemplo más reciente es el de la empresa emergente californiana
AstroForge, que se lanzó al mercado en enero de 2022 con 13 millones
de dólares de financiación inicial.
Actualmente, cuenta con
tecnología de entorno de laboratorio para procesar material extraído
del espacio profundo, pero tiene previsto probar su equipo en órbita
a través de un futuro vuelo SpaceX. 19
Estos esfuerzos podrían resultar muy rentables.
Un estudio sugiere que el aprovechamiento de un asteroide de 500
toneladas y su ubicación en una órbita terrestre baja tendría un
coste de alrededor de 2600 millones de dólares, mientras que si se
tratara de un asteroide de 30 metros podría producirse hasta 50 000
millones de dólares solo en platino. 20
Este es el tipo de cifras que hacen que la gente reaccione y tome
nota.
La Cuenta Atrás para la Destrucción
Irreversible de la Biodiversidad
está en marcha
Nadie niega la importancia que tienen los minerales críticos para
una serie de tecnologías intrínsecas a la vida moderna: teléfonos
móviles, baterías, energía verde, microchips, etc.
El desafío radica
en adquirirlos de la manera menos destructiva posible para el medio
ambiente.
Antes de devastar las poblaciones de peces y hacer estragos en todo
un ecosistema con el incremento de la explotación minera de los
fondos marinos, tenemos que reconocer nuestra posición de relativa
ignorancia y
pulsar el botón de "pausa".
Necesitamos más conocimientos y más información, de lo contrario,
nos arriesgamos a repetir los errores cometidos en el pasado con la
exploración minera terrestre y a causar una profanación irreversible
de nuestros entornos marinos.
Sería muy fácil explorar hasta el último rincón de nuestros fondos
marinos en busca de cualquier fragmento de mineral que tenga valor,
dejando un rastro de caos a nuestro paso, pero sería mucho más
difícil reparar el daño causado.
Notas
-
https://unitar.org/about/news-stories/press/global-e-waste-monitor-2024-electronic-waste-rising-five-times-faster-documented-e-waste-recycling
-
https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/electronic-waste-(e-waste)
-
https://unitar.org/about/news-stories/press/global-e-waste-monitor-2024-electronic-waste-rising-five-times-faster-documented-e-waste-recycling
-
https://ewastemonitor.info/wp-content/uploads/2024/12/GEM_2024_EN_11_NOV-web.pdf
-
https://unitar.org/about/news-stories/press/global-e-waste-monitor-2024-electronic-waste-rising-five-times-faster-documented-e-waste-recycling
-
https://ewastemonitor.info/wp-content/uploads/2024/12/GEM_2024_EN_11_NOV-web.pdf
-
https://www.who.int/publications/i/item/9789240023901
-
https://unitar.org/about/news-stories/press/global-e-waste-monitor-2024-electronic-waste-rising-five-times-faster-documented-e-waste-recycling
-
https://unitar.org/about/news-stories/press/global-e-waste-monitor-2024-electronic-waste-rising-five-times-faster-documented-e-waste-recycling
-
https://post.parliament.uk/research-briefings/post-pb-0045/
-
https://unitar.org/about/news-stories/press/global-e-waste-monitor-2024-electronic-waste-rising-five-times-faster-documented-e-waste-recycling
-
https://ewastemonitor.info/the-global-e-waste-monitor-2024/
-
https://committees.parliament.uk/committee/62/environmental-audit-committee/news/200344/government-failing-to-grasp-fully-the-ewaste-tsunami-eac-questions-why-so-many-of-its-recommendations-accepted-by-ministers-are-not-being-consulted-on
-
https://www.bbc.co.uk/news/articles/c51ep5583jyo
-
https://unitar.org/about/news-stories/press/global-e-waste-monitor-2024-electronic-waste-rising-five-times-faster-documented-e-waste-recycling
-
https://ewastemonitor.info/wp-content/uploads/2024/12/GEM_2024_EN_11_NOV-web.pdf
-
https://www.cjdecycling.com/innovative-e-waste-recycling-technologies/
-
https://www.circularonline.co.uk/news/lifespan-of-electronics-2-3-years-shorter-than-intended-by-design/
-
https://www.eea.europa.eu/en/analysis/publications/product-lifespans-monitoring-trends
-
https://web.mit.edu/12.000/www/m2016/finalwebsite/solutions/asteroids.html
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