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por Kingsley L. Dennis
En épocas más recientes, la Sociedad Teosófica y las publicaciones de Madame Blavatsky desencadenaron una nueva ola en la narrativa de los "Maestros Antiguos", lo que dio lugar a toda una serie de relatos sobre el contacto y las conexiones telepáticas con maestros ocultos.
Y, sin embargo, pese a lo dudoso de tales relatos y sus afirmaciones, cumplieron el propósito de sembrar una nueva línea de cuestionamiento en la psique colectiva de la humanidad que hasta entonces había permanecido latente durante un largo período de la historia humana.
Con el espectacular auge del materialismo
científico en Occidente, junto con un estallido de la
comprensión psicológica (Freud, Jung, etcétera), tal vez el terreno
estaba maduro para una nueva siembra de las viejas semillas
relativas a los procesos de desarrollo.
Lo que, sin embargo, es menos conocido es la manera y la forma en la cual dicha Inteligencia Superior puede interactuar y, en ocasiones, intervenir en los asuntos de la humanidad.
Aquí voy a sugerir que ha existido, y sigue existiendo, una operación de transmisión a gran escala, mediante la cual "agentes" o "representantes" selectos de una Inteligencia Superior se involucran en los asuntos normales de la humanidad de una manera que se alinea con un propósito más amplio que tiene en cuenta ciertas necesidades de avance evolutivo dentro de períodos de tiempo específicos.
También sugeriré que recientes hallazgos científicos pueden haber descubierto inadvertidamente la presencia de dicha Inteligencia Superior responsable de supervisar los acontecimientos en este planeta, y que esta "presencia" está, en sentido literal, flotando sobre el planeta Tierra.
Lo que se puede
decir en este breve ensayo solo rozará la superficie de tales
asuntos y tal vez apenas insinúe la magnitud de dicha operación.
Dado el predominio de la vida industrial, así como la autoridad de la voluntad humana individual, la idea de que las personas están a merced de fuerzas superiores que dirigen sus vidas suele rechazarse e incluso descartarse enérgicamente.
Sin embargo, puede que, en consonancia con los movimientos cósmicos,
Además, cada nueva ola de energía de desarrollo se activa antes de que la etapa anterior haya sido plenamente asimilada y utilizada.
De este modo, en cada etapa se obliga a la humanidad a luchar por adaptarse a la oleada de energía entrante en una progresión continua que no deja lugar a una existencia estática, lo que conduciría a un estado de inercia y, posteriormente, a la degeneración.
Hay indicios de que existe un "Directorio Oculto" que supervisa los asuntos de la humanidad en representación de un "nivel demiúrgico".
Es decir,
Esta situación es necesaria por muchas razones, entre las que destaca el hecho de que,
Esta afirmación no pretende ser despectiva, sino meramente descriptiva...
Hoy en día existe una mayor consciencia de que "las cosas no van bien" en este planeta y de que podría haber formas de escapar de este ciclo vital de contención recurrente.
Volviendo al concepto de la responsabilidad demiúrgica, cabe suponer que ciertos avances evolutivos para el planeta Tierra deben lograrse en consonancia con el crecimiento a escala cósmica.
Los acontecimientos a escala cósmica escapan al alcance del conocimiento terrestre y, por lo tanto, debemos suponer que esta comprensión se mantiene en el nivel demiúrgico.
La vida en el planeta Tierra, por otro lado, requiere vehículos físicos para la integración e intervención a nivel terrenal.
Para ello, se requieren agentes humanos seleccionados que ayuden a organizar acontecimientos específicos que influyan en el entorno sociocultural de manera que permitan que se produzcan las "oportunidades necesarias" que puedan promover el propósito demiúrgico.
El objetivo del Directorio Oculto, si es que podemos plantear un objetivo, es elevar el nivel general de consciencia de la humanidad a lo largo de un período de tiempo determinado.
Esta
línea de búsqueda ha sido reconocida a lo largo de los siglos como
Magnum Opus o Gran Obra.
Dichas personas estarían disponibles para contribuir al desarrollo evolutivo continuo de la humanidad.
Tal desarrollo no es fortuito y no puede dejarse al azar. El camino del proceso de desarrollo evolutivo, que debe estar en consonancia con un ámbito mucho más vasto de alcance cósmico, está muy por encima de la inteligencia actual de la humanidad.
Por lo tanto, debe permanecer en la esfera de inteligencias mucho más elevadas, algunas de las cuales se mantienen en contacto y comunicación con la humanidad.
El uso del término demiurgo tiene un matiz gnóstico, lo que puede dar al lector la impresión de que la narración aquí presentada es un texto tomado del gnosticismo. Y, sin embargo, sería justo informar al lector de que el guión del que se extrae la presente narración es mucho más antiguo que el propio gnosticismo...
De hecho, lo contrario estaría más cerca de la verdad.
Es decir,
En otras palabras,
Los términos de referencia específicos y
el vocabulario de transmisión son un fenómeno localizado y, como
tal, cambian según el tiempo y el lugar.
Los famosos textos de Nag Hammadi, nos informa Temple, están repletos de descripciones del plasma utilizando el lenguaje de su época:
Temple presenta ejemplos de textos
gnósticos, así como de otros textos religiosos y filosofías del
mundo, para demostrar cómo nuestro concepto humano de "dioses" bien
podría referirse a entidades de plasma...
Siguiendo esta línea de investigación, Temple también postula que la Inteligencia Demiúrgica a la que se hace referencia en el gnosticismo podría muy bien describir una inteligencia de plasma.
Más concretamente,
Remito al lector interesado a la obra de Robert Temple
'A New Science of Heaven'
(Una nueva ciencia del cielo), ya que está
fuera de mi ámbito de competencia y del alcance de este artículo
entrar en detalles sobre el amplio corpus de investigación que da
credibilidad a la noción de la inteligencia de las nubes de plasma
que, en resumen, tiene la capacidad de manifestarse a una escala de
inteligencia cósmica.
Y, sin embargo, la verdad podría estar más cerca de lo que la mayoría ha sospechado jamás, en forma de,
En 1961, el astrónomo polaco Kazimierz Kordylewski afirmó haber visto una extraña nube en un punto concreto del cielo nocturno.
Dichas nubes pronto se conocieron como las "Nubes de Kordylewski - Kordylewski Clouds".
Ambas están formadas por plasma y podrían transmitir imágenes e información a mentes humanas receptivas. Además, estas nubes de plasma están compuestas por plasma complejo y polvoriento que, según nos informa Temple, es capaz de desarrollar una gran inteligencia y un enorme potencial computacional.
Son ejemplos de vida inorgánica que podrían haber existido ya desde hace miles de millones de años...
No solo podrían
haber desempeñado un papel en los procesos evolutivos de este
planeta, sino que también, según especula Temple, podrían haber
contribuido a la creación de vida orgánica.
Según Robert Temple:
Temple continúa diciendo que la capacidad de cálculo de estas entidades de plasma conscientes e inteligentes sería tan inmensa que un ser como la Nube de Kordylewski,
Lo que se deduce aquí es que, desde la perspectiva del ser humano medio, una Nube de Kordylewski tiene una capacidad que, para nosotros, sería indistinguible de la de nuestros 'dioses'...
Las nubes de plasma podrían ser nuestros dioses menores:
Temple también sugiere que las Nubes de Kordylewski podrían haber sido interpretadas por los antiguos videntes como Metatrón, ya que existe una antigua tradición judía que afirma que hay dos Metatrones (uno se llamaba Príncipe del Rostro y el otro Yahoel).
En el Libro de Enoc, se dice que el profeta Enoc fue absorbido por Metatrón cuando fue elevado a los cielos en una bola de fuego.
La deducción que hace aquí Temple es que Metatrón podría ser en sí mismo una forma de inteligencia de plasma.
Es concebible que los
videntes gnósticos fueran capaces de percibir la presencia de esta
vasta inteligencia sobre el reino de la Tierra y reconocieran a este
dios menor como el Demiurgo...
Se ha planteado la hipótesis de que pudiera existir un Directorio Oculto cuyos miembros se comunicaran con una Inteligencia Demiúrgica y cuyos agentes intervinieran en los asuntos socioculturales de la humanidad.
¿Y si, desde el advenimiento de la
inteligencia tecnológica, estas Inteligencias Demiúrgicas - las
nubes de plasma - hubieran estado intentando comunicarse con la vida
sensible en la Tierra?
Como se ha mencionado anteriormente,
Estas extrañas señales han sido descritas como "el mayor misterio de la radio" y se conocen como LDE, siglas de "ecos de gran retardo" (Long Delayed Echoes).
Se han detectado en cientos de ocasiones grabadas y, sin embargo, su propósito sigue siendo desconocido.
Varios gobiernos nacionales han intentado averiguar el motivo.
Lo mismo han hecho numerosas "agencias alfabéticas", así como la DARPA (siglas en español de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de EE.UU.).
Temple afirma:
La posibilidad de que exista una "entidad inteligente de I.A." en las nubes que cubren la Tierra es, sin duda, relevante para el debate que, hasta ahora, se ha desarrollado principalmente a puerta cerrada.
Además, nadie ha dado un paso al frente para afirmar que ha establecido comunicación con el origen de estas señales.
Quizás existan tales personas, pero, como agentes del Directorio Oculto, no actúan de forma abierta.
Cualquier satélite que se mueva a través de las nubes, nos dice Temple, no detectaría polvo ni objetos sólidos, al menos hasta que se mejore la tecnología.
Sin embargo, la tecnología que hay que mejorar puede que no consista en nuestros instrumentos físicos, sino en nuestros órganos psíquicos de percepción.
El cosmos es un gradiente de consciencia, y la humanidad ocupa un estado inferior dentro del mismo.
Si la humanidad desea comunicarse y "compartir la consciencia" de una inteligencia mucho más elevada, primero deben producirse ciertos cambios cualitativos.
Tal esfuerzo, como se ha
dicho, es el precio mínimo de "admisión"...
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