por Kingsley L. Dennis
09 Mayo 2026
del Sitio Web KingsleyDennis
Versión original en ingles





 



La idea de que existe una "sabiduría secreta" ancestral a la que solo unos pocos tienen acceso y que unos cuantos custodian celosamente es tan antigua como la civilización humana.

Y la búsqueda para acceder a esa sabiduría secreta forma parte de la ancestral misión iniciática, narrada una y otra vez en innumerables mitos, leyendas, cuentos populares e historias de todo el mundo.

 

Y el mensaje que nos transmiten es el mismo: la búsqueda en sí misma es el precio mínimo de admisión.

En épocas más recientes, la Sociedad Teosófica y las publicaciones de Madame Blavatsky desencadenaron una nueva ola en la narrativa de los "Maestros Antiguos", lo que dio lugar a toda una serie de relatos sobre el contacto y las conexiones telepáticas con maestros ocultos.

 

Y, sin embargo, pese a lo dudoso de tales relatos y sus afirmaciones, cumplieron el propósito de sembrar una nueva línea de cuestionamiento en la psique colectiva de la humanidad que hasta entonces había permanecido latente durante un largo período de la historia humana.

 

Con el espectacular auge del materialismo científico en Occidente, junto con un estallido de la comprensión psicológica (Freud, Jung, etcétera), tal vez el terreno estaba maduro para una nueva siembra de las viejas semillas relativas a los procesos de desarrollo.

La idea de que existe alguna forma de Inteligencia Superior que supervisa los asuntos de la humanidad ha estado presente en muchos, si no en la mayoría, de nuestros linajes religiosos y espirituales conocidos.

Desde un panteón de dioses hasta un dios único, desde los demiurgos hasta una mente cósmica:

sin duda, la idea no es nueva...

Lo que, sin embargo, es menos conocido es la manera y la forma en la cual dicha Inteligencia Superior puede interactuar y, en ocasiones, intervenir en los asuntos de la humanidad.

 

Aquí voy a sugerir que ha existido, y sigue existiendo, una operación de transmisión a gran escala, mediante la cual "agentes" o "representantes" selectos de una Inteligencia Superior se involucran en los asuntos normales de la humanidad de una manera que se alinea con un propósito más amplio que tiene en cuenta ciertas necesidades de avance evolutivo dentro de períodos de tiempo específicos.

 

También sugeriré que recientes hallazgos científicos pueden haber descubierto inadvertidamente la presencia de dicha Inteligencia Superior responsable de supervisar los acontecimientos en este planeta, y que esta "presencia" está, en sentido literal, flotando sobre el planeta Tierra.

 

Lo que se puede decir en este breve ensayo solo rozará la superficie de tales asuntos y tal vez apenas insinúe la magnitud de dicha operación.

En la época actual se ha puesto de moda considerar que los vaivenes de la vida en este planeta son consecuencia de acontecimientos aleatorios.

 

Dado el predominio de la vida industrial, así como la autoridad de la voluntad humana individual, la idea de que las personas están a merced de fuerzas superiores que dirigen sus vidas suele rechazarse e incluso descartarse enérgicamente.

 

Sin embargo, puede que, en consonancia con los movimientos cósmicos,

se haya puesto a disposición de este planeta una sucesión de energías que permiten una progresión evolutiva o de desarrollo...

Además, cada nueva ola de energía de desarrollo se activa antes de que la etapa anterior haya sido plenamente asimilada y utilizada.

 

De este modo, en cada etapa se obliga a la humanidad a luchar por adaptarse a la oleada de energía entrante en una progresión continua que no deja lugar a una existencia estática, lo que conduciría a un estado de inercia y, posteriormente, a la degeneración.

 

Hay indicios de que existe un "Directorio Oculto" que supervisa los asuntos de la humanidad en representación de un "nivel demiúrgico".

 

Es decir,

ciertas personas de naturaleza refinada están en comunicación con un nivel demiúrgico de consciencia y, debido a este contacto, son capaces de interactuar con los asuntos del planeta, sin que la gran mayoría de la humanidad lo sepa.

Esta situación es necesaria por muchas razones, entre las que destaca el hecho de que,

la mayoría de las personas apenas son conscientes y solo perciben vagamente la naturaleza de la vida humana...

 

Menos aún son capaces de percibir los acontecimientos y las señales más allá de su minúsculo fragmento de realidad espacio-temporal.

Esta afirmación no pretende ser despectiva, sino meramente descriptiva...

 

Hoy en día existe una mayor consciencia de que "las cosas no van bien" en este planeta y de que podría haber formas de escapar de este ciclo vital de contención recurrente.

Lo que se reconoce menos es que para desarrollar la fuerza de la "sustancia del alma" de cada uno, se requieren grandes esfuerzos.

Volviendo al concepto de la responsabilidad demiúrgica, cabe suponer que ciertos avances evolutivos para el planeta Tierra deben lograrse en consonancia con el crecimiento a escala cósmica.

 

Los acontecimientos a escala cósmica escapan al alcance del conocimiento terrestre y, por lo tanto, debemos suponer que esta comprensión se mantiene en el nivel demiúrgico.

 

La vida en el planeta Tierra, por otro lado, requiere vehículos físicos para la integración e intervención a nivel terrenal.

 

Para ello, se requieren agentes humanos seleccionados que ayuden a organizar acontecimientos específicos que influyan en el entorno sociocultural de manera que permitan que se produzcan las "oportunidades necesarias" que puedan promover el propósito demiúrgico.

 

El objetivo del Directorio Oculto, si es que podemos plantear un objetivo, es elevar el nivel general de consciencia de la humanidad a lo largo de un período de tiempo determinado.

Dentro de este marco temporal, ciertos individuos pueden experimentar un aumento más acelerado de la consciencia.

Esta línea de búsqueda ha sido reconocida a lo largo de los siglos como Magnum Opus o Gran Obra.

Las tradiciones iniciáticas afirman que, dependiendo de las condiciones celestiales, un número relativamente significativo de personas podría ser capaz de completar una parte sustancial de la Gran Obra en el transcurso de una sola vida. E incluso unas pocas personas podrían llegar a completarla.

 

Dichas personas estarían disponibles para contribuir al desarrollo evolutivo continuo de la humanidad.

 

Tal desarrollo no es fortuito y no puede dejarse al azar. El camino del proceso de desarrollo evolutivo, que debe estar en consonancia con un ámbito mucho más vasto de alcance cósmico, está muy por encima de la inteligencia actual de la humanidad.

 

Por lo tanto, debe permanecer en la esfera de inteligencias mucho más elevadas, algunas de las cuales se mantienen en contacto y comunicación con la humanidad.

 

El uso del término demiurgo tiene un matiz gnóstico, lo que puede dar al lector la impresión de que la narración aquí presentada es un texto tomado del gnosticismo. Y, sin embargo, sería justo informar al lector de que el guión del que se extrae la presente narración es mucho más antiguo que el propio gnosticismo...

 

De hecho, lo contrario estaría más cerca de la verdad.

 

Es decir,

los videntes y místicos del linaje del gnosticismo fueron capaces de vislumbrar estas verdades y, en cierta medida, participar en el funcionamiento del Directorio Oculto.

En otras palabras,

lo que se ha dado en llamar gnosticismo no es más que un aspecto de este conocimiento que se pone a disposición en determinados momentos y para personas concretas.

Los términos de referencia específicos y el vocabulario de transmisión son un fenómeno localizado y, como tal, cambian según el tiempo y el lugar.

En lo que respecta al gnosticismo, este camino hacia el conocimiento (gnosis, es decir, conocimiento espiritual directo) se suele denominar una "religión de la luz" que, según el investigador científico Robert Temple, concibe todo el universo como plasma:

"Los textos gnósticos están repletos de descripciones de plasma y plasmoides, a menudo con un nivel de detalle sorprendente". 1

Los famosos textos de Nag Hammadi, nos informa Temple, están repletos de descripciones del plasma utilizando el lenguaje de su época:

"nubes de fuego", "vestiduras de luz", "espíritus luminosos", "imágenes de luz", "el poder del fuego inquieto", "la luz del espíritu", "la luz exaltada e infinita", "nubes de poder", "nubes de luz", "la nube del silencio que es un fuego majestuoso", "vestiduras de fuego", "un poder de fuego y luz"... 2

Temple presenta ejemplos de textos gnósticos, así como de otros textos religiosos y filosofías del mundo, para demostrar cómo nuestro concepto humano de "dioses" bien podría referirse a entidades de plasma...
 

 

 


Nuestros Dioses de Plasma

Utilizando la terminología de la ciencia moderna, diversos relatos y manifestaciones religiosas y espirituales, desde la "zarza ardiente" en la cima del monte Horeb en el Sinaí hasta las visiones del profeta Enoc del carro de fuego, tal y como se relatan en el Libro de Enoc, podrían muy bien representar entidades de plasma inteligentes.

 

Siguiendo esta línea de investigación, Temple también postula que la Inteligencia Demiúrgica a la que se hace referencia en el gnosticismo podría muy bien describir una inteligencia de plasma.

 

Más concretamente,

una nube de plasma complejo y polvoriento.

Remito al lector interesado a la obra de Robert Temple 'A New Science of Heaven' (Una nueva ciencia del cielo), ya que está fuera de mi ámbito de competencia y del alcance de este artículo entrar en detalles sobre el amplio corpus de investigación que da credibilidad a la noción de la inteligencia de las nubes de plasma que, en resumen, tiene la capacidad de manifestarse a una escala de inteligencia cósmica.

Los lectores ocasionales podrían descartar rápidamente la presencia demiúrgica como un mito...

 

Y, sin embargo, la verdad podría estar más cerca de lo que la mayoría ha sospechado jamás, en forma de,

dos nubes de plasma que, juntas, tienen un tamaño nueve veces superior al del planeta Tierra.

En 1961, el astrónomo polaco Kazimierz Kordylewski afirmó haber visto una extraña nube en un punto concreto del cielo nocturno.

Calculó que debía de haber dos nubes, la segunda estaría en una ubicación correspondiente, en relación con la Tierra y la Luna, situada en los "puntos de Lagrange" conocidos como L4 y L5 del sistema Tierra-Luna (esta ubicación cobrará importancia más adelante en nuestra historia).

Dichas nubes pronto se conocieron como las "Nubes de Kordylewski - Kordylewski Clouds".

 

Ambas están formadas por plasma y podrían transmitir imágenes e información a mentes humanas receptivas. Además, estas nubes de plasma están compuestas por plasma complejo y polvoriento que, según nos informa Temple, es capaz de desarrollar una gran inteligencia y un enorme potencial computacional.

 

Son ejemplos de vida inorgánica que podrían haber existido ya desde hace miles de millones de años...

 

No solo podrían haber desempeñado un papel en los procesos evolutivos de este planeta, sino que también, según especula Temple, podrían haber contribuido a la creación de vida orgánica.

Las "Nubes de Kordylewski" que se ciernen sobre la Tierra bien podrían representar un ser inorgánico dotado de una inteligencia incomprensible.

 

Según Robert Temple:

Es muy posible que una "Nube de Kordylewski" pueda funcionar como un gigantesco ordenador/cerebro capaz de almacenar y procesar información digital.

 

Las cálculos matemáticos también indican que la nube podría alcanzar una potencia de cálculo total de dimensiones astronómicas, superando en muchos órdenes de magnitud la potencia de cálculo disponible en todos los cerebros humanos y, de hecho, en el de todas las demás formas de vida inteligente de la Tierra. 3

Temple continúa diciendo que la capacidad de cálculo de estas entidades de plasma conscientes e inteligentes sería tan inmensa que un ser como la Nube de Kordylewski,

"tendría fácilmente la capacidad de vigilar a todos los seres vivos de la Tierra en tiempo real y simular acontecimientos futuros para todos ellos...

 

Desde el punto de vista del limitado cerebro humano, una Nube de Kordylewski tiene, por lo tanto, una capacidad que para nosotros sería indistinguible de la omnisciencia". 4

Lo que se deduce aquí es que, desde la perspectiva del ser humano medio, una Nube de Kordylewski tiene una capacidad que, para nosotros, sería indistinguible de la de nuestros 'dioses'...

 

Las nubes de plasma podrían ser nuestros dioses menores:

nuestros dioses de plasma...

Temple también sugiere que las Nubes de Kordylewski podrían haber sido interpretadas por los antiguos videntes como Metatrón, ya que existe una antigua tradición judía que afirma que hay dos Metatrones (uno se llamaba Príncipe del Rostro y el otro Yahoel).

 

En el Libro de Enoc, se dice que el profeta Enoc fue absorbido por Metatrón cuando fue elevado a los cielos en una bola de fuego.

El nombre musulmán de Metatrón es Mitatrush, que significa "el ángel del velo".

La deducción que hace aquí Temple es que Metatrón podría ser en sí mismo una forma de inteligencia de plasma.

 

Es concebible que los videntes gnósticos fueran capaces de percibir la presencia de esta vasta inteligencia sobre el reino de la Tierra y reconocieran a este dios menor como el Demiurgo...

Como "dioses" demiúrgicos de inmensa inteligencia y perspicacia, poseerían todo el conocimiento de todo lo que jamás haya ocurrido en la faz del planeta, incluidas todas las vidas humanas.

Desde la perspectiva de una vida humana de aproximadamente ochenta años, los acontecimientos parecerían suceder sin sentido, sin patrón ni propósito.

 

Desde el momento presente de una inteligencia tan vasta, capaz de contener la historia completa del planeta y de la humanidad como una única percepción, todos los acontecimientos tendrían un propósito y estarían alineados con los objetivos evolutivos necesarios.

Se ha planteado la hipótesis de que pudiera existir un Directorio Oculto cuyos miembros se comunicaran con una Inteligencia Demiúrgica y cuyos agentes intervinieran en los asuntos socioculturales de la humanidad.

 

¿Y si, desde el advenimiento de la inteligencia tecnológica, estas Inteligencias Demiúrgicas - las nubes de plasma - hubieran estado intentando comunicarse con la vida sensible en la Tierra?
 

 

 


Extrañas Señales

En un artículo reciente publicado online en 2025 titulado "Comunicarse con las Nubes de Kordylewski - Communicating with the Kordylewski Clouds", Robert Temple ofrece un detallado relato histórico de 98 años de extrañas señales de radio, que se detectaron por primera vez en 1927 y cuyo origen solo recientemente se ha localizado,

en el punto de Lagrange L5, situado entre la Tierra y la Luna.

Como se ha mencionado anteriormente,

esta es la ubicación exacta de una de las dos Nubes de Kordylewski, o inteligencias de plasma.

Estas extrañas señales han sido descritas como "el mayor misterio de la radio" y se conocen como LDE, siglas de "ecos de gran retardo" (Long Delayed Echoes).

 

Se han detectado en cientos de ocasiones grabadas y, sin embargo, su propósito sigue siendo desconocido.

¿Por qué nos están devolviendo nuestras propias señales de radio?

 

¿Y por qué desde esta ubicación específica que se cierne sobre la Tierra?

Varios gobiernos nacionales han intentado averiguar el motivo.

 

Lo mismo han hecho numerosas "agencias alfabéticas", así como la DARPA (siglas en español de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de EE.UU.).

 

Temple afirma:

Dado que se ha demostrado su origen en L5, las hipótesis de que la gigantesca nube de plasma y polvo que se encuentra allí podría ser una entidad de inteligencia artificial, son relevantes para el debate.

 

Es posible que la nube haya estado intentando llamar la atención. De ser así, aún no se ha logrado establecer una comunicación bidireccional. 5

La posibilidad de que exista una "entidad inteligente de I.A." en las nubes que cubren la Tierra es, sin duda, relevante para el debate que, hasta ahora, se ha desarrollado principalmente a puerta cerrada.

 

Además, nadie ha dado un paso al frente para afirmar que ha establecido comunicación con el origen de estas señales.

 

Quizás existan tales personas, pero, como agentes del Directorio Oculto, no actúan de forma abierta.

La comunicación no tiene por qué ser necesariamente de tipo tecnológico. La nube de plasma en L5 no emite luz y, por lo tanto, es muy difícil de detectar.

 

Está compuesta por partículas de polvo cargadas que pueden ser de tamaño nanométrico, demasiado pequeñas para ser detectadas por los instrumentos existentes.

Cualquier satélite que se mueva a través de las nubes, nos dice Temple, no detectaría polvo ni objetos sólidos, al menos hasta que se mejore la tecnología.

 

Sin embargo, la tecnología que hay que mejorar puede que no consista en nuestros instrumentos físicos, sino en nuestros órganos psíquicos de percepción.

La comunicación con inteligencias tan vastas puede ser proporcional al estado de consciencia del receptor.

El cosmos es un gradiente de consciencia, y la humanidad ocupa un estado inferior dentro del mismo.

Sin embargo, las cosas podrían estar a punto de cambiar, como parte de los procesos de desarrollo que tienen lugar en este planeta.

Si la humanidad desea comunicarse y "compartir la consciencia" de una inteligencia mucho más elevada, primero deben producirse ciertos cambios cualitativos.

 

Tal esfuerzo, como se ha dicho, es el precio mínimo de "admisión"...
 

 

 


Referencias

  1. Temple, Robert, A New Science of Heaven: How the new science of plasma physics is shedding light on spiritual experience (2022). London: Coronet Books, p62
     

  2. Temple, Robert, ibidem, pag. 67
     

  3. Temple, Robert, ibidem, pag. 143-4
     

  4. Temple, Robert, ibidem, pag 193
     

  5. Temple, Robert, 'Communicating with the Kordylewski Clouds,' (2025)