|
por Nuño Domínguez
Informe
similar en ingles no revisado por expertos independientes en el que describe su creación..
El objetivo del equipo es explorar la vida artificial, algo que muchos equipos de todo el mundo persiguen desde hace años.
El anuncio se ha hecho de forma completamente
irregular, sin publicar un estudio revisado por expertos
independientes, sino con un largo documento de 190 páginas (A
chemically defined Synthetic Cell capable of Growth and Replication)
que se ha subido a la Web del equipo.
La científica asegura que envió el estudio a la revista Cell, un referente de la investigación en biología molecular, y que lo rechazaron diciendo que esto no era biología, según la sección de noticias de Science.
Tras este rechazo, Adamala contactó a unos cuantos periodistas de Estados Unidos para contarles el avance.
Medios como The New York Times, CNN o el
especializado
Quantamagazine han publicado este miércoles la
noticia. Los científicos aseguran que enviarán su publicación de
nuevo a una revista científica revisada por expertos independientes
para intentar que se publique.
Este material incluye la
maquinaria molecular para leer y copiar ese ADN para permitir que
estas células artificiales puedan replicarse.
También pueden poner en marcha su sencilla maquinaria genética y copiar su ADN para replicarse y producir otras células hijas.
El proceso, además, es muy imperfecto.
Para lograr múltiples rondas de división, los investigadores tuvieron que pasar las células a presión a través de una membrana con agujeros diminutos.
Al hacer esto surge otro problema:
Los científicos aseguran que este nuevo sistema no solo se alimenta y reproduce, sino que también evoluciona...
Han introducido una mutación en el genoma que hace que las células se alimenten con más avidez que otras y crezcan más rápido. En cinco generaciones, esa mutación se hace mayoritaria.
Parece evolución 'natural', pero
realmente no lo es, porque la mutación ha sido introducida adrede y
la división celular, asistida por los científicos.
Más allá,
este tipo de experimentos intenta entender cómo pudo
surgir la vida
por primera vez y diseñar nuevos sistemas capaces de realizar las
funciones fundamentales de las entidades vivas, sin ser exactamente
seres vivos.
Este esfuerzo,
liderado por el recientemente fallecido
Craig Venter,
consiguió crear
vida más sencilla que la vida natural.
|