por Illuminatus Maximus

New Dawn 97

Julio-Agosto 2006

del Sitio Web NewDawnMagazine

traducción de Julius 25

20 Julio 2019

del Sitio Web Editorial-Streicher

Versión original en ingles

 

 

 

El autor detrás del seudónimo 'Illuminatus Maximus', es un investigador ocultista que en este aparentemente polémico texto que ofrecemos en castellano, apareció en el Nº 97 de la revista New Dawn de Julio-Agosto de 2006 (newdawnmagazine.com).

 

Se pregunta si es nuestro mundo la obra de dioses incompetentes, y muestra cómo la teoría del Diseño Inteligente (que es un argumento en favor de la existencia de "Dios" o de sus homólogos y en contra de la evolucionista selección natural) revela a su pesar la manufactura de múltiples dioses creadores no calificados para su labor, como han sostenido los gnósticos desde antiguo.

 


 

 


 



La Increíblemente Extraña Historia del
DISEÑO INTELIGENTE
 

 


"A los niños en Ohio se les puede enseñar

que la vida fue creada por alienígenas,

bajo un paquete educacional diseñado

para desechar la Teoría de la Evolución de Darwin.

Dicho Estado estadounidense

piensa adoptar la teoría del 'Diseño Inteligente'

de que la vida es demasiado compleja

para haber simplemente evolucionado,

como sugiere la teoría de Darwin.

Por lo tanto, dicen esos (nuevos) contenidos,

la vida debe haber sido diseñada

por algún ser sobrenatural,

tal vez 'Dios', tal vez alienígenas"

Herald Sun

Columbus, Ohio, Marzo de 2002

 



La teoría del Diseño Inteligente (DI) es un argumento filosófico altamente especulativo, popular en años recientes, que sostiene que la rica diversidad de especies en el planeta Tierra es mejor entendida como evidencia de una intervención divina (o alienígena) en la vida terrestre. [1]


En pocas palabras, la teoría del DI sostiene que la Tierra es demasiado joven, y la vida demasiado compleja como para que peces, animales y aves hayan evolucionado mediante la selección natural; en vez de eso, debemos buscar - dice esa teoría - una causa sobrenatural.

Los científicos profesionales se oponen a la teoría del DI a causa de que no puede ser probada, y por lo tanto cae fuera del ámbito de la ciencia; los defensores del DI han respondido llevando su caso directamente al público con una campaña política llamada "Enseñar la Controversia".

Esa campaña pone nerviosos a los científicos (sobre todo a aquellos que dependen de un financiamiento público), y por una buena razón:

el objetivo último del movimiento del DI - como admiten francamente los principales portavoces - es desechar totalmente el método científico y "reconquistar" la cultura occidental para el bíblico dios creador.

Lo que hace de esta situación algo tan especialmente interesante es el hecho de que importantes teóricos del DI se han posicionado a sí mismos como "herejes" intelectuales que luchan contra los guardianes de las puertas de la "ortodoxia" científica.

Por supuesto, la idea de que el DI realmente podría ser enseñado junto a la evolución en las escuelas públicas ha provocado una avalancha de desprecio sin precedentes de esos mismos autoproclamados porteros.

"¡La teoría del Diseño Inteligente no es ciencia!", objetan ellos.

 

"Si enseñamos la teoría del Diseño Inteligente, entonces ¿por qué no enseñar a los estudiantes que la Luna está hecha de queso verde, o que las cigüeñas traen a los bebés?".

Me gustaría sugerir respetuosamente que las historias de niños como las que acabo de mencionar no son las mejores analogías para la teoría del Diseño Inteligente.

 

Un mejor ejemplo podría ser el Principio Antrópico (PA), una línea de razonamiento especulativo estrechamente relacionada que cree que el Universo mismo es tan complejo y tan improbable que él, también, requiere una explicación especial. [2]

 

(También podríamos notar que los cristianos evangélicos son especialmente aficionados al PA en su forma "fuerte" [existe una forma "débil"], que sugiere que nuestro Universo fue "puesto a punto" para la vida por un ser divino).

Lamentablemente para los guerreros de la cultura cristiana, ninguna de esas notables nociones apoyan en último término la anticuada idea de que la vida, el Universo y todo representan las creaciones singulares de un ser supremo perfecto y racional.

 

(En su totalizadora singularidad, la meta-narrativa del Génesis se diferencia poco del "Big Bang" y de escenarios darwinianos de evolución que comprenden la "historia de los orígenes" del industrializado Occidente).

Más bien, la teoría del Diseño Inteligente y el Principio Antrópico - y sobre todo su corolario, los mecanismos de panspermia y simulación - parecen revelar la obra de múltiples e incompetentes creadores que fueron ellos mismos creados por todavía otros creadores incompetentes en otro Universo, etcétera, extendiéndose hacia atrás en el tiempo y el espacio hasta un punto de retroceso infinito.

Para decirlo claramente:

el Principio Antrópico y el Diseño Inteligente no "demuestran" de ninguna manera el caso de la Biblia.

 

En vez de eso, ellos necesaria e inevitablemente nos conducen atrás a un tiempo y un lugar todavía más anteriores y más primitivos que el propio Génesis, a los mitos y las especulaciones teológicas de los antiguos gnósticos cristianos.

 




GNOSTICISMO - UNA RÁPIDA INTRODUCCIÓN

Lo que los historiadores llaman hoy "Gnosticismo" fue una vez un movimiento amplio y diverso dentro del cristianismo pre-católico,

un anárquico ensamblaje de cientos de escuelas diferentes de teología mística cuyos adherentes orgullosamente produjeron grandes cantidades de complejas reinterpretaciones ornamentadas y altamente especulativas de la escritura bíblica.

Si bien ninguna doctrina unió a todos los gnósticos cristianos, ellos tenían ciertas creencias comunes.

 

Quizá la más impactante de ellas era la idea de que el dios creador del Antiguo Testamento, Yahvé, era realmente el Demiurgo, una deidad monstruosa nacida de la sombra del infinito y que huyó del mundo divino para construir nuestro Universo en un experimento mal planeado y condenado al fracaso.

Ese Demiurgo, dice la historia, creó para sí mismo ayudantes - incompetentes ángeles caídos llamados "Arcontes" - y aquéllos por su parte crearon la Tierra, la Humanidad, y siete cielos que encajonan y encierran a nuestro planeta como otras tantas paredes de prisión cósmicas.

En una versión del mito popularizada por el teólogo gnóstico del siglo II Basílides, los Arcontes generaron no sólo siete sino 365 regiones celestiales en secuencia, anidando una al interior de otra como los anillos de un electrón, con cada capa sucesiva sólo ligeramente más defectuosa que la que la produjo y la precedió, y todas pobladas por arrogantes dioses creadores completamente inconscientes de aquellos que vinieron antes de ellos.

El cazador de herejías Ireneo de Lyon (siglo II d.C.) invoca estas extrañas historias en una tentativa de refutar la idea de que hay otro cielo encima del cielo, y otro dios encima de "Dios".

 

Ya que si dioses producen dioses que crean cielos llenos de más dioses creadores de mundos, entonces ¿dónde se detiene todo?

"...por aquel mismo proceso de razonamiento del cual ellos [los gnósticos cristianos] dependen para enseñar que hay un cierto Pleroma o dios por encima del Creador del cielo y la tierra, cualquiera que decida emplearlo puede sostener que hay otro Pleroma encima del Pleroma y encima de aquél otra vez otro... y así, fluyendo la doctrina de ellos hacia la inmensidad, siempre habrá necesidad de concebir otro Pleroma... de modo que nunca puede cesar". [3]

La versión gnóstica del mito de Adán y Eva también se diferencia radicalmente de la bíblica, presentando el Jardín de Edén como un penoso laboratorio donde los "arcontes" construyeron a Adán a partir de confusos diseños, arruinando su cerebro y su cuerpo casi más allá del punto de reparación:

"El (primer) ser humano fue una creación de ángeles... [pero fue] incapaz de mantenerse erguido debido a la impotencia de los ángeles, y más bien se arrastraba en la tierra como un gusano..." [4]

Incluso después del fiasco de Edén, los Arcontes siguieron estropeando el fondo genético humano, violando a Eva, ahogando a los descendientes de Adán en un diluvio, y descendiendo a la Tierra para inseminar a los sobrevivientes con híbridos semi-humanos.

Como veremos, las tan queridas teorías del Diseño Inteligente y del Principio Antrópico de apologistas contemporáneos tienen mucho más en común con los procesos abiertos, defectuosos y múltiples descritos aquí que con algo siquiera remotamente parecido al relato bíblico de la creación; o, como un escriba gnóstico observó burlonamente:

"Porque Adán era un hazmerreír, ya que él fue hecho como un tipo falsificado de hombre por la Hebdómada". [5]




LA TEORÍA DEL DISEÑO INTELIGENTE SIMPLIFICADA

La idea básica detrás de la teoría del Diseño Inteligente es que la vida y sus partes componentes muestran algo llamado "complejidad irreducible".

 

Eso significa que los sistemas vivos (plantas, animales, la gente) son tan complicados que ellos no podrían haber llegado a sus formas actuales mediante la evolución, y en vez de eso, nuevas especies deben haber sido deliberadamente planeadas e introducidas en el planeta por alguna clase de ser divino.

Objetos inanimados como televisores, hornos microondas o relojes de pulsera ilustran este principio.

 

Si podemos admitir que esos dispositivos muestran pruebas de planificación y diseño, y con poca probabilidad habrán surgido del puro azar, entonces ¿no deberíamos admitir lo mismo del ojo humano?

Tal como el reloj, el ojo parece tan perfectamente diseñado que es difícil imaginar cómo podría haber evolucionado por etapas en el tiempo.

 

Quite cualquiera de sus partes, señalan los teóricos del Diseño Inteligente, y eso lo opacaría, lo desenfocaría, o incluso lo haría completamente inútil.

Desafortunadamente, hay algunos problemas con este razonamiento, al menos desde la perspectiva bíblica.

 

En primer lugar, si los órganos y las especies son tan complejos que ellos requieren un "diseñador inteligente", entonces

¿no sería ese "diseñador", también, al menos tan complejo como sus creaciones, y por lo tanto habría requerido a su vez un diseñador?

 

Y ¿no requeriría ese diseñador inteligente también un diseñador, y así también éste su propio diseñador, ad infinitum?

 



DISEÑO ININTELIGENTE

Un segundo problema con el ejemplo del "ojo" es el hecho de que la retina humana tiende a separarse del nervio óptico con el tiempo, lo que conduce a la ceguera; si ésta es evidencia de un "Diseño Inteligente", entonces nuestro "diseñador inteligente" es torpe en el mejor de los casos, y malévolo en el peor.

Otros defectos extensamente comentados [6] en cuanto al diseño del cuerpo humano incluyen:

  • Colocación de la laringe en un lugar elevado, lo que facilita el ahogamiento.

  • Delgados discos intervetebrales que degeneran bajo presión, causando un dolor lumbar invalidante.

  • Una pequeña pelvis hace difícil el parto y a menudo fatal para las mujeres.

  • Un estómago débil y vulnerable no protegido por costillas.

Por supuesto, la evidencia de un diseño bajo lo óptimo en sí misma no demuestra que no haya ocurrido un "Diseño Inteligente"; ella puede demostrar en cambio un diseño intencional de una planificada obsolescencia.

O podría ser que esos aparentes defectos sean parte del plan secreto del Diseñador Inteligente de dar a los humanos la oportunidad de hacerse a sí mismos físicamente mejores.

 

Considere el plan del médico alemán Gunther von Hagens para construir un "súper-humano" usando las donadas partes de cuerpos de pacientes enfermos en fase terminal.

 

¿Porque y como...?

 

Su programa pretende identificar y corregir los defectos significativos de diseño en la anatomía humana. El cuerpo será modificado por el profesor von Hagens e importantes biólogos, cirujanos e ingenieros mecánicos para conseguir una forma humana "mejorada".

 

Entre las ideas ya propuestas se incluye:

  • Aumentar el número de costillas para proteger mejor órganos internos.

  • Crear rodillas que se doblen hacia atrás para disminuir el deterioro en las articulaciones.

  • Reajustar la tráquea y el esófago para impedir que la comida baje por la tráquea por error.

  • Hacer un doble corazón o reconstruir las arterias coronarias.

  • Hacer un pene retráctil.

El profesor von Hagens afirma que su versátil monstruo

"preparará el camino para un cuerpo más sano, más capaz y de más larga vida. Lo que hacemos con un cuerpo humano real hoy, mostrará lo que podemos conseguir en el futuro usando la ingeniería genética". [7]

 



TEORÍA DE MÚLTIPLES DISEÑADORES

El equipo de ayudantes de Von Hagens ilustra otra premisa no indicada de la popular teoría del Diseño Inteligente, a saber:

¿porqué los defensores del DI siempre parecen presuponer que hubo un solo diseñador?

Si la evolución no sirve como una explicación de la rica diversidad de especies en el planeta Tierra, entonces ¿porqué no postular una rica diversidad de diseñadores?

El escritor de ciencia Richard Hoppe encuentra tal escenario no sólo posible sino probable, notando que:

"Algunos de los diseños más impresionantes y complicados en biología parecen tener como su objetivo primario la derrota o la subversión de otros diseños. Los diseños se involucran en varias clases de "carreras armamentistas" biológicas unos con otros.

 

Algunos ejemplos son:

  • Carrera armamentista entre depredador y presa.

  • Carrera armamentista entre parásito y huésped.

  • Carrera armamentista entre machos y hembras.

  • Carrera armamentista entre bacterias causantes de enfermedades y compañías farmacéuticas.

Cada uno de éstos es un ejemplo de diseño rivalizando contra diseño, implicando directamente diseñadores múltiples". [8]

De hecho, los científicos han sabido desde hace mucho tiempo que el cuerpo humano alberga una amplia variedad de flora y fauna foránea.

 

Como señala una reciente historia noticiosa publicada en Wired titulada "Las Personas Son Híbridos de Humanos y Bacterias":

"Somos mejor vistos como "súper-organismos" que caminan, conglomeraciones altamente complejas de células humanas, bacterias, hongos y virus...

 

Más de 500 especies diferentes de bacterias existen en nuestros cuerpos, sumando más de 100 billones de células.

 

Por cuanto nuestros cuerpos están hechos de sólo algunos cuantos billones de células humanas, somos de algún modo superados en número por las foráneas. De eso se sigue que la mayor parte de los genes en nuestros cuerpos son de bacterias también". [9]

"¿Qué fue primero, el intestino o la lombriz solitaria?", W. S. Burroughs preguntó una vez.

Si la teoría de "Múltiples Diseñadores Inteligentes" de Hoppe es correcta, entonces la lombriz intestinal, el intestino, las mitocondrias, las bacterias, los hongos y quizá hasta el cerebro y el cuerpo humanos fueron producidos por seres completamente distintos, creadores limitados e imperfectos con niveles diversos de habilidad que competían unos contra otros por el dominio ecológico.
 

 



ALIENÍGENAS ENTRE NOSOTROS

La teoría del DI sigue excitando a los cristianos evangélicos, pero hay incluso más signos de que su entusiasmo puede estar colocado en el lugar equivocado, y por razones mucho más serias que defectos inherentes o diseño por un comité.

Para decirlo brevemente,

si ellos aceptan a este "Diseñador Inteligente", entonces ¿qué garantía tienen ellos de que ello (o ellos) ha(n) de ser dios(es) en absoluto?

El destacado teórico del DI Bill Dembski (de la Universidad Baylor) no está exactamente seguro.

 

Según un artículo reciente en el American Spectator:

"El diseño inteligente que Dembski espera descubrir podría pertenecer al dios bíblico o a una más temprana raza de marcianos que nos plantaron aquí (como en la película Misión a Marte)".

La idea de que la Tierra,

fue deliberadamente "sembrada" con la vida por científicos extraterrestres "puede parecer bastante poco convencional", admite el artículo.

 

"Pero Francis Crick, ganador del Premio Nóbel por su co-descubrimiento de la estructura del ADN, es uno de varios científicos que han promovido seriamente la hipótesis de la Panspermia". [10]

Los antiguos gnósticos eran vitalistas, y creían que toda vida surge de un solo e invisible principio animador; el maestro gnóstico Basílides se refirió a esa fuente de vida original como la "semilla universal" o "panspermia".

Hoy, los científicos usan el término "panspermia" para describir la teoría de que la vida no es originaria de la Tierra sino que fue en cambio traída aquí por una espora o virus alienígena. [11]

 

Parte del atractivo de esta idea está en el hecho de que no trata de contestar cómo la vida primero surgió a partir de materia no-viviente; considerando nuestro enorme - y quizás infinito - Universo, el escenario más probable es que la vida primero surgió en otra parte y luego "infectó" nuestro relativamente joven planeta sólo recientemente.

Numerosos vehículos para esta "infección" han sido propuestos, desde meteoritos y rayos de Sol hasta nubes interestelares.

 

Quizás el más desagradable fue sugerido por Thomas Gold de la Cornell University, quien genialmente se preguntó,

si la vida en la Tierra comenzó cuando nuestro planeta fue contaminado con microbios de los restos que quedaron de un picnic extraterrestre.




LOS CLONES DE CRICK

Francis Crick estuvo de acuerdo con la premisa básica de la Panspermia - la idea de que la Tierra fue probablemente "infectada" con la vida - pero se preguntó por el mecanismo:

¿No fue la pasiva difusión de la vida de planeta en planeta por causas naturales y accidentales casi tan improbable como la Abiogenesis (la producción espontánea de la vida a partir de materia no-viviente, que es la explicación científica convencional)?

¿No es acaso mucho más probable que una civilización extraterrestre haya sembrado deliberadamente nuestro planeta con la vida?

Llamando a su modelo Panspermia Dirigida, Crick sugirió que,

una "nave espacial" que llevaba "grandes muestras de microorganismos" fue enviada a la Tierra hace miles de millones de años por una civilización extraterrestre, o bien como un experimento, como preparación para una colonización, o como un Arca de Noé genética de alguna clase. [12]

O, como dijeron los investigadores Alan y Sally Landsburg:

"La molécula de ADN es una maravilla de la micro-miniaturización. Todo el ADN de cada célula de cada criatura viviente de la Tierra podría ser embalado en un contenedor no más grande que un guisante.

 

Así, podría ser posible transportar a planetas distantes la esencia destilada de colonias enteras, y almacenada en paquetes diminutos.

 

Las moléculas de ADN necesitan ser activadas sólo en el momento apropiado, proporcionando de esa manera ahorros enormes tanto en el peso del embarque como en su costo". [13]

Sir Frederick Hoyle (el astrónomo británico que acuñó el término "Big Bang") y su alumno Chandra Wickramasinghe han propuesto una versión aún más extraña del modelo de la Panspermia Dirigida.

 

En la visión de ellos, la vida se originó con (y sigue evolucionando a partir de) lluvias de virus desde el espacio exterior:

"La vida en la Tierra se deriva de lo que parece ser un sistema de vida que todo lo impregna por toda la galaxia.

 

La vida terrestre tuvo sus orígenes en el gas y las nubes de polvo del espacio, que más tarde fueron incorporados y amplificados dentro de cometas.

 

La vida se derivó de y sigue siendo impulsada por fuentes de fuera de la Tierra". [14]

Lo que hace del modelo de Hoyle y Wickramasinghe algo tan notable es que procura reemplazar con otra cosa la variación genética producto del azar como un mecanismo evolutivo primario.

 

Según Wickramasinghe,

"cada nueva propiedad heredable crucial" que ocurre en el reino animal "debe tener un origen cósmico externo".

"Los virus, aunque a menudo malos para el individuo, son, en opinión de Hoyle y de mí mismo, de importancia suprema para la evolución de las especies en nuestro planeta. Ellos llevan consigo la provisión de información genética cósmica necesaria para la generación de nuevas especies, clases y órdenes, y para la progresiva marcha hacia adelante de la vida".

"Si la Tierra fuera sellada para todas las fuentes de genes externos, los bichos podrían reproducirse hasta el día del juicio final", escribe Wickramasinghe, "pero ellos todavía serían sólo bichos, y las colonias de monos también se reproducirían, pero sólo para producir más monos.

 

La Tierra sería en verdad un lugar tedioso". [15]

En otras palabras, los alienígenas no sólo infectaron primero la Tierra con la vida, sino que ellos también hacen posible la evolución al suministrar a las especies terrestres nuevo material genético para que actúe la selección natural.

Sir Frederick Hoyle no creía que esos virus cayeron por casualidad; en vez de ello, la vida misma fue el resultado de un experimento alienígena:

"La probabilidad de la formación de vida a partir de materia inanimada es de 1 a un número con 40.000 ceros... Es bastante grande sepultar a Darwin y la teoría de la evolución entera.

 

No hubo ningún caldo primitivo, [16] ni en este planeta ni en ningún otro, y si los comienzos de la vida no fueron arbitrarios, ellos deben haber sido por lo tanto el producto de una inteligencia deliberada". [17]

Hoyle parece haber revelado sin querer al menos algunas dudas sobre las implicaciones de estas ideas, advirtiendo en una conferencia de prensa en 1971 que:

"Los seres humanos son simplemente peones en el juego de mentes alienígenas que controlan cada movimiento nuestro. Ellos están en todas partes, en el cielo, en el mar, y en la Tierra... No se trata de una inteligencia alienígena de otro planeta.

 

Es realmente de otro Universo que entró en el nuestro en el comienzo mismo y ha estado controlando todo lo que ha sucedido desde entonces".




ADVERTENCIAS Y PARADOJAS

A pesar de todas sus fortalezas, la hipótesis de la Panspermia no nos dice, sin embargo, cómo o dónde la vida primero surgió, y en su lugar evade esta pregunta y la remite a un distante ámbito de misterio y paradoja en el cual no podemos esperar mirar detenidamente.

 

Como se pregunta un crítico cristiano:

"...Si por el bien del argumento concedemos que la vida en la Tierra fue sembrada por antiguos extraterrestres, entonces la pregunta obvia es: ¿Quién o qué creó a nuestros creadores extraterrestres?

 

Algunos sostendrían que ellos fueron a su vez rociados (creados) por una raza aún más antigua de ETs.

 

Bien; entonces ¿de dónde vinieron ellos? Una regresión infinita atrás en el tiempo de 'rociaduras alienígenas'." [18]

Ya que la teoría del Diseño Inteligente no distingue entre dioses y extraterrestres, y las actividades de los dioses son por definición algo que no puede ser probado o medido, nos quedan sólo unas pocas y muy limitadas líneas investigativas de acceso.

Quizás los seres humanos fueron diseñados por múltiples e incompetentes dioses creadores (o un experto que traviesamente se hace pasar por una familia de torpes), pero de ser así, los seres humanos nunca serán capaces de verificar la existencia de ese creador o creadores sobrenatural(es).

Tristemente, el status metafísico de fantasmas, espíritus, dioses y otros seres sobrenaturales significa que ellos estarán obligados siempre a rondar justo más allá de la comprensión explicativa de la ciencia humana.

Por otra parte, los investigadores todavía no pueden producir ninguna evidencia para la existencia de entidades extraterrestres (probablemente físicas y biológicas) a pesar de más de 50 años de investigación.

 

De manera que hasta que ellos lo hagan, el único modo en que podemos siquiera esperar aprender si la Panspermia (y por lo tanto el Diseño Inteligente) podría explicar nuestra propia existencia, es intentando reproducir el experimento nosotros mismos.

Es decir:

si los científicos humanos alguna vez tienen éxito (ya sea deliberadamente o por casualidad) en "infectar" a otro planeta con bacterias o virus terrestres, o en diseñar genéticamente una especie completamente nueva e introducirla en la vida salvaje, entonces la teoría del DI quedará validada y nuestro propio papel e historia en este planeta quedarán repentinamente bajo un brillante foco.

O, como dijo una vez el investigador Zecharia Sitchin:

"Creo que así como ellos [extraterrestres] vinieron a la Tierra y nos crearon por medio de ingeniería genética, y mezclaron sus genes con los de la Mujer-mono, un día saldremos al espacio y aterrizaremos en otro planeta en algún lugar y haremos lo mismo.

 

En este sentido, creo que las cosas están ordenadas de acuerdo a un gran patrón". [19]

 

 

 

Referencias

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Dise%C3%B1o_inteligente

  2. https://es.wikipedia.org/wiki/Principio_antr%C3%B3pico

  3. Ireneo, Contra todas las Herejías, lib. II, cap. I, 4.

  4. Saturnino, según Ireneo de Lyon, Contra las Herejías, lib. I, cap, 24, 1.

  5. El Segundo Tratado del Gran Seth (Second Treatise of the Great Seth), en James M. Robinson, The Nag Hammadi Library, 1978, p. 368. Hebdómada se llama colectivamente al grupo de siete arcontes creadores de mundos.

  6. Massimo Pigliucci, "Design Yes, Intelligent No: A Critique of Intelligent Design Theory and Neo-Creationism"

  7. Profesor Gunther von Hagens, Body Worlds, London Press Release, 2 de Marzo 2003.

  8. Richard B. Hoppe, "Introduction to Multiple Designers Theory", 23 Sept. 2004

  9. Rowan Hooper, "People are Human-Bacteria Hybrid", Wired News, 11 Oct. 2004

  10. Fred Heeren, "The Lynching of Bill Dembski", en The American Spectator, Nov. 2000.

  11. https://en.wikipedia.org/wiki/Panspermia

  12. Crick, F. H. C., y Orgel, L. E., "Directed Panspermia", Icarus, 19, 341 (1973), citado en David Darling, Encyclopedia of Astrobiology, Astronomy, and Spaceflight.

  13. Alan y Sally Landsburg, The Outer Space Connection, 1975, p.17.

  14. Chandra Wickramasinghe, testimonio en McLean vs. Arkansas Board of Education, 1981, https://www.panspermia.org/chandra.htm

  15. Ibid. Una teoría extremadamente similar es presentada en el cuento de ciencia-ficción de William S. Burroughs, The Soft Machine.

  16. Primeval Soup, https://es.wikipedia.org/wiki/Caldo_primigenio

  17. ee Elliot Majors, The Guardian, "Big enough to bury Darwin: Lee Elliot Major looks at the theories that secured Sir Fred Hoyle's reputation as one of the 20th century's leading scientists", 23 Agosto 2001

  18. Chuck Missler y Mark Eastman, Alien Encounters, 1997, p.141.

  19. Entrevista con Zecharia Sitchin, Connecting Link, edición Nº 17, Julio de 1993