R: Los seres espirituales adorados como dioses por muchos grupos
religiosos son impostores. Ellos no son más que los espíritus
desencarnados de seres humanos que se niegan a reencarnar. Ellos
permanecen en el plano astral, donde ejercen poder sobre otros
espíritus y sobre gente viva.
Nosotros los llamamos “Teócratas”, un
nombre también usado para describir a los Antiguos Faraones Egipcios
y otros gobernantes terrestres que justificaban su demanda de poder
político absoluto posando como seres divinos.
El concepto de que los dioses son impostores es el primer postulado
de una teoría que proporciona las respuestas explícitas para casi
cualquier pregunta acerca de la naturaleza de la realidad
espiritual. Parte de esta teoría es científica. Explica de que está
hecha el alma y cómo funciona.
También explica cómo el cuerpo, mente
y alma están inter-relacionadas y cómo operan los poderes psíquicos.
El resto de la teoría es política. Describe la organización política
de espíritus en el plano astral y las relaciones que diversas
facciones de espíritus desencarnados tienen con las personas vivas.
Los Teócratas están violando las leyes naturales cuando ellos se
nieguen a reencarnar. Las almas de todos los seres vivientes son
construidas para encarnarse y sacar la energía del cuerpo físico.
Esta es la única manera natural y eficiente en la cual el alma puede
obtener la energía vital que necesita para funcionar y regenerarse.
Aunque la mecánicas de este proceso son bastante complicadas, las
explicaremos en algún detalle para permitirle entender el resto de
la teoría.
El alma es realmente un cuerpo astral, hecho de una forma especial
de materia. Esta materia está compuesta de partículas subatómica
como la materia ordinaria, pero con diferentes propiedades. Llamemos
a esta forma especial de materia, materia astral, y a la forma
ordinaria, materia física.
Las partículas subatómicas que componen la materia astral tienen
diferentes propiedades de las partículas que componen la materia
física. Los físicos en la Tierra han nombrado y descrito algunas de
éstas propiedades, tales como masa, giro y carga eléctrica. Usted
también tiene términos como “encanto” en su vocabulario para
propiedades que la comunidad científica aparentemente entiende con
mucho menos claridad.
La principal diferencia entre materia astral y materia física es que
todas las partículas subatómicas astrales poseen mucho menos masa
que las partículas equivalentes de materia física. Las cargas y las
relaciones de masa de las partículas de los átomos astrales son
aproximadamente las mismas que aquellas de los átomos psíquicos.
En
otras palabras, las partículas que componen el núcleo de un átomo de
materia astral tienen una carga positiva o neutral, y su masa es
mayor que aquella de las partículas cargadas negativamente que dan
vuelta alrededor del núcleo. Sin embargo, las partículas astrales
subatómicas equivalentes a los protones y neutrones físicos son
mucho menos masivas que los electrones físicos.
Puesto que los físicos a menudo describen a los electrones físicos
como teniendo una “masa insignificante” comparada con los protones y
neutrones físicos, esto significa que la masa total de átomos
astrales es extremadamente pequeña.
P: ¿Cómo puede existir la materia astral en la presencia de la
materia física? ¿Porqué los pequeños átomos astrales son simplemente
absorbidos por la atracción gravitacional de los átomos físicos y
terminan orbitándolos de la manera en que lo hacen los electrones?
R: Las partículas subatómicas astrales tienen una característica
diferente que determina la atracción gravitacional. Son atraídas por
gravedad, unas con otras, pero no a las partículas de materia
física. De hecho, los átomos y moléculas astrales que componen el
alma ocupan el mismo espacio que la materia física que compone el
cuerpo.
Ambas clases de materia son casi todos espacios vacíos entre
las partículas, de todas formas, y puesto que no hay atracción
gravitacional entre las dos clases de materias, las moléculas
simplemente se deslizan por otra. Esto también explica la
inhabilidad de la gente de ver la materia astral o detectarla con
instrumentos físicos de laboratorio.
La energía también existe en dos formas diferentes, la energía
física y la energía astral. Los fotones que componen los dos tipos,
de nuevo, tienen diferentes características. Bajo la mayor parte de
circunstancias, los fotones astrales no reaccionan con las
partículas físicas subatómicas. Ni los fotones físicos reaccionan
con las partículas astrales.
Sin embargo, la excepción es
importante.
P: Usted está diciendo que la luz y otra energía electromagnética no
afectan la materia astral. ¿Esto quiere decir que la energía
psíquica no está en el espectro electromagnético para nada, sino en
uno diferente?
R: Sí. Las civilizaciones avanzadas poseen una teoría de campo
unificado que describe la relación entre las dos, pero no podemos
describirla en este momento. Lo que es importante en esta discusión
es que la energía psíquica o astral funciona normalmente solo en
materia astral. No produce cambios físicos o químicos en la materia
física. También lo contrario es cierto.
P: ¿Cómo funciona, entonces, la psicokinesis, o existe en absoluto?
R: Existe, pero no es nada como lo que está pensando ahora. De
hecho, todo su concepto de la naturaleza de los poderes psíquicos es
un revoltijo de sobre simplificaciones y errores. La psicokinesis no
mueve o cambia la materia física directamente, pero puede hacerlo
trabajando a través de los vínculos entre la materia física y la
astral. Estos vínculos son el “Secreto de la Vida”.
La diferencia entre la materia viva y no viva es que la materia viva
está vinculada a la materia astral, pero no así la materia viva.
Complejas molécula orgánicas de materia física pueden formar un
vínculo químico con moléculas similarmente construidas, de materia
astral, y la estructura resultante muestra las características de
vida: irritabilidad y la habilidad de reproducirse.
Este proceso es muy complicado, y su conocimiento de la física no es
adecuado para entenderlo completamente. Aquí hay una tentativa de
explicar porqué la materia astral puede reaccionar químicamente con
la materia física solo entre moléculas vivas y no entre simples
moléculas.
Esto tiene que ver con las frecuencias vibratorias o
fotones producidos cuando los electrones, tanto en la materia física
como astral cambian niveles de energía dentro de complejas moléculas
orgánicas. Estas frecuencias son las mismas, permitiéndoles a los
fotones físicos convertirse en astrales y viceversa.
Esto sucede solamente en ciertos tipos de moléculas, no en todas.
Estas conversiones de energía permiten que ocurra una especie de
vínculo químico, si las dos moléculas son lo suficientemente
similares.
P: ¿Significa esto que la materia astral – en otras palabras, el
alma – juega una parte en la división de las células?
R: Sí. En todo el proceso genético: afecta la reduplicación del ADN.
También afecta muchos diversos aspectos del metabolismo celular. Y
el rompimiento de los vínculos moleculares entre las moléculas
físicas y astrales causa el fenómeno comúnmente llamado “muerte”.
P: ¿Cómo funciona esto en consonancia con la idea de que el cuerpo
proporciona la energía para alimentar el alma?
R: Algo de la energía electromagnética generada químicamente por el
proceso metabólico de la célula es convertido en energía astral por
los lazos entre las moléculas físicas y astrales. Esta energía fluye
hacia la materia astral que compone el alma, alimentando sus varias
funciones y proporcionando la materia prima para la regeneración de
su materia astral. En otras palabras, alguna energía
electromagnética es convertida en energía astral, es pasada al alma
y convertida en materia astral aquí para llevar a cabo el
crecimiento y la reparación celular.
El plano astral es realmente superior en la cadena de energía
ecológica que el plano Tierra, lo cual significa que recibe menos
energía útil en total.
Las plantas convierten la energía solar en
energía química. Cuando los animales comen las plantas, ellos
absorben esta energía y la usan sobre todo para su crecimiento, la
reparación de tejidos, para moverse por allí y otras actividades.
Sin embargo, algo de ella es también convertida en energía astral y
pasada al alma.
Puesto que cada proceso de conversión de ésta energía es menos que
completamente eficiente, cada vínculo en la cadena de energía tiene
acceso a menos energía total que la que está debajo.
P: La impresión que tengo del alma humana que saco de esto es que es
exactamente del mismo tamaño y forma que el cuerpo, vinculada a el
célula-por-célula y molécula-por-molécula. Esto es muy diferente de
mi concepto previo, el cual era que está atada al cuerpo solamente
por un punto, a través del tradicional “cordón de plata”. Por favor
explique.
R: Los seres humanos realmente tienen dos almas, no una. Así como
todos los otros animales, pero las plantas tienen solamente una. El
alma de la cual hemos estado hablando hasta la vez es una estructura
primitiva, un cuerpo astral que es meramente un análogo del cuerpo
físico. Está vivo en el sentido de que está compuesto de moléculas
de materia astral viva pero no es sensible. Tiene un sistema
nervioso pero no tiene mente. La verdadera alma, la que usted
ha estado hablando, es una estructura separada de materia astral.
Usando el término “alma somática” para el alma primitiva, ligada
célula-por-célula al cuerpo y al “alma astral” para hacerle fácil a
los demás discutir este tema. El alma astral es un cuerpo de materia
astral vinculado al sistema nervioso del alma somática por lo cual
ustedes llaman cordón de plata. Esto está estructurado como un
segmento de la raíz de una planta, con raíces de alimentación en
ambos extremos. Los alimentadores en un extremo entran en el sistema
nervioso del alma somática. Aquellos al otro extremo entran en el
sistema nervioso del alma astral.
La energía fluye al alma astral desde el alma somática, e
indirectamente desde el cuerpo a través de este cordón. La energía
fluyendo a través del cordón de plata es la única fuente de alimento
del alma astral.
P: Esto tiene sentido. Entonces debo entender que el cordón de plata
se quiebra cuando el cuerpo muere, dejando libre al alma astral.
R: Correcto. Recuerde, sin embargo, que el alma astral pierde su mejor
fuente de energía cuando se separa del cuerpo. En contraste, cuando
el cuerpo muere, el alma somática no se separa también y sigue
viviendo independientemente. Simplemente se descompone cuando el
cuerpo se descompone. Recuerde, está muy cercanamente ligado al
cuerpo con lazos químicos.
P: Yo concluyo de esto que una nueva
alma somática es creada durante
el desarrollo embriológico de cada nuevo ser humano.
R: Correcto. De hecho, una célula de materia viva física no puede
dividirse a menos que la célula astral vinculada a ella también se
divida. Las células y moléculas vivas pueden existir solamente en
pares, una física, y una astral. Esto es porqué muchas complejas
moléculas orgánicas sufren reacciones químicas de manera diferente
de cómo lo hacen en un tubo de ensayo.
P: Yo asumo, entonces, que la reencarnación ocurre cuando un
alma
astral existente se pega a sí misma al alma somática en desarrollo
de un feto. Usted también ha dado una razón por la cual el alma
astral necesita reencarnarse: vincularse a una fuente de energía
vital y alimentación. ¿Dónde ocurre esto en el proceso de desarrollo
embriológico?
R: Hay dos procesos muy diferentes de reencarnación. El más común
ocurre incluso antes de la concepción. La actividad sexual a menudo
atrae a un espíritu cercano y causa una vinculación temporal al alma
somática de una mujer en el chakra genital. (La misma vinculación
puede sucederle a un hombre, pero ésta generalmente dura solamente
unos pocos minutos, porque el punto de vinculación en el alma
somática de un varón es solamente vestigial, mientras que en la
hembra es completamente funcional.)
La vinculación puede durar hasta unas veinticuatro horas, y si la
concepción ocurre durante este tiempo, algunas de las secreciones
hormonales que acompañan al proceso causan que el sistema nervioso
de la mujer envíe energía a su alma somática que mantiene intacta la
vinculación a través de todo el embarazo.
Al final del embarazo, cuando el alma somática del feto se vuelve lo
suficientemente desarrollada, otro cambio hormonal causa que el
chakra genital de la madre rechace el vínculo del alma adjunta, el
cual, entonces, permanece vinculado solamente al feto.
P: Yo pienso que esta información pudiera también explicar porqué
los estudiantes de magia sexual tanto en el este como en el oeste
han escrito tanto acerca de la relación entre el ciclo menstrual
femenino y varios fenómenos psíquicos y espirituales. La mayoría de
ellos han notado que las energías del Kundalini varían
significativamente, tanto en cantidad como en naturaleza, en varios
puntos, durante el ciclo, y que también hay una conexión al
mediumnismo e incluso a la posesión.
R: Sí. Esta información puede ayudar a que los magos elaboren
mejores explicaciones para los mecanismos de tal fenómeno.
Actualmente, las teorías que usan para explicar su información
observada están entre las más complejas y míticas hipótesis que
usted encontrará en libros ocultos.
Este mismo concepto debe también
ser útil a la gente tratando de explicar algunos de los fenómenos
descritos por
Whitley Strieber
Comunión: mujeres experimentando
embarazos fantasmas después de experiencias de “abducción OVNI”,
etc.
Para volver a nuestra discusión de los
mecanismos de la
reencarnación, la forma primitiva e involuntaria de reencarnación
ocurre en muchos de los más inteligentes tipos de “animales
inferiores”, y sucede espontáneamente a cualquier alma humana en un
estado relativamente inferior de desarrollo psíquico que ocurre al
acercarse a una pareja teniendo relaciones sexuales. Aunque permite
que el alma sobreviva a la muerte, tiene serias desventajas para la
madre y para el niño.
Durante todo su embarazo, la madre sufre serios desbalances de
energía psíquica, lo cual puede causarle enfermedad mental y
psíquica. Esto es usualmente más incómodo que peligroso, pero el
daño sufrido por el alma astral adjunta es a menudo mucho más serio.
Señales destinadas para el alma astral de la madre son también
transmitidas al alma adjunta, y usualmente revuelven el contenido de
su mente astral muy gravemente.
Por esta razón, poca gente que se reencarna por medio de éste método
muestran las típicas características de los dos veces nacidos:
memorias de vidas-pasadas, precocidad intelectual o desarrollo
psíquico, etc.
P: ¿Qué sucede si un alma astral existente no se vincula al alma
somática de la madre? ¿Causa esto un aborto temprano involuntario?
Reciente evidencia médica muestra que aproximadamente la mitad de
todos los embarazos terminará espontáneamente en una semana o dos
después de la concepción. Puesto que un aborto temprano de este tipo
se asemeja a la menstruación normal, la mujer ni siquiera es
consciente que estuvo alguna vez embarazada.
R: Esto no tiene nada que ver con la reencarnación, sino que tiene
causas puramente físicas. Cada ser humano tiene que tener un alma
astral. Si un alma astral existente todavía no se ha adherido a la
madre, el feto comienza a generar un alma astral propia al final del
embarazo. A este punto, dos cosas podrían suceder. Ya sea que
pudiera ocurrir una reencarnación tardía, o que el bebé nazca con un
alma completamente nueva, espontáneamente creada durante su
desarrollo embriónico.
El pueblo de los Hindú llaman “nacido dos veces” a todos aquellos
cuya alma astral en un razonablemente estado superior de desarrollo
ha encarnado poco tiempo antes o después del nacimiento, un comienzo
sobre aquellos con nuevas almas o almas recibidas a través de una
temprana reencarnación. El alma astral de una persona nacida dos
veces transfiere las memorias a la mente física durante la infancia
y niñez que le “enseñan cómo aprender”. Esto es equivalente a elevar
la inteligencia y creatividad efectiva de una persona.
La energía para alimentar el alma fluye del cuerpo a través del
alma
somática hacia al alma astral, pero hay pequeños flujos en ambas
direcciones que transmiten la información.
Las almas astrales de los dos veces nacidos les dan una ventaja por
la alimentación de valiosa información a la mente física.
P: ¿Porqué se niegan los teócratas a reencarnar?
R: ¿Recuerda a Satán en el “Paraíso Perdido” de Milton, diciendo,
“Es mejor reinar en el Infierno que servir en el Cielo?”
Los
Teócratas son espíritus con gran conocimiento y poder psíquico.
Ellos son un tipo de clase dominante en el plano astral, y ellos no
quieren renunciar a su poder y el privilegio de reencarnar.
Las
almas muy avanzadas que no son teócratas reencarnan y se toman el
riesgo de que su alma pueda educar apropiadamente a su nueva mente,
y que su próxima reencarnación será una agradable y valiosa. Pero
aún así implica tomarse un riesgo: el cuerpo podría tener defectos
ocultos que no detectaron antes de encarnar, o que el ambiente
terreno del niño pueda tomar un giro inesperado para empeorar.
También, el proceso final de reencarnación mismo es tan traumático
como los tormentos físicos de dar nacimiento o de nacer. Este trauma
borra muchas de las memorias almacenadas en el alma astral y daña la
programación que gobierna el funcionamiento del alma astral. Los
teócratas son demasiado egoístas, narcisistas y arrogantes como para
tomarse estos riesgos, incluso cuando la alternativa es
extremadamente inmoral.
Otra razón por la cual los teócratas no quieren reencarnar es que
los seres humanos tienen dos mentes así como dos almas. Una mente
está en el cerebro del cuerpo físico, la otra está en el alma
astral, y ambos tienen conciencias separadas. Normalmente, la mente
astral es consciente, mientras el cuerpo duerme y está inconsciente,
mientras que la mente física está despierta.
Ambas son conscientes
simultáneamente solamente durante ciertos estados de conciencia
alterada. Este “tiempo-compartido” es humillante para el ego de la
mente astral, el cual se considera a sí mismo superior a aquel de la
mente física. Los Teócratas quieren conciencia total para su ego
astral, además del poder sobre otros espíritus.
Esto nos trae a una de las cosas más importantes que tenemos que
decirle en toda esta serie de comunicaciones.
La alimentación que reciben los espíritus desencarnados de gente
viva como energía física radiante no es suficiente para sostenerlos
por si sola.
Esto es la razón por la cual todos los espíritus
no-teocráticos reencarnan en el lapso de diez a cincuenta años
después de a muerte física: si ellos no lo hacen, el alma astral
comienza a degenerarse por un tipo de malnutrición. La materia
astral que compone sus tejidos no puede regenerarse por sí misma
apropiadamente, y revierte los efectos de la entropía. Así, la
opción es la reencarnación o enfermedad, locura y muerte.
Los
Teócratas han encontrado una alternativa a esto, pero es una
malvada: el canibalismo. Ellos utilizan sus poderes telepáticos para
hipnotizar espíritus menos desarrollados de lo que ellos están, y
luego, adjuntan el cordón de plata a ellos así como si la otra
alma astral fuera el alma somática de un infante.
Ellos pueden extraer suficiente energía de esta manera, para
mantenerse en el plano astral indefinidamente, pero el proceso
destruye al otro espíritu.
P: Esto es muy alarmante. ¿Pueden hacer esto a cualquier otro
espíritu, y pueden hacerlo a un alma astral encarnada en un cuerpo
físico?
R: Afortunadamente no a ambos.
Si ellos pudieran hacerlo, ni usted ni
nosotros estaríamos aquí hablado de ello. Los Teócratas nos hubieran
comido ya a todos, solo para deshacerse de nosotros. Ellos afirman
ser dioses, pero sus poderes son realmente bastante limitados.
Algunos de ellos son más conocedores y físicamente más poderosos que
la mayoría del resto de nosotros, vivos y desencarnados, pero
están lejos de ser omnipotentes.
Ellos no pueden dañar a un alma encarnada o anular su voluntad
consciente, y usualmente no pueden capturar y devorar almas
desencarnadas que les pongan resistencia, excepto por las débiles y
carentes de medios, que los médiums llaman “almas perdidas”.
E
incluso la mayoría de almas perdidas son capaces de ráfagas psicokinéticas al azar que les permiten huir de los
Teócratas cuando
son amenazadas.
Los Teócratas obtienen víctimas haciéndose pasar por dioses y
persuadiendo a los creyentes religiosos a que entren en sus
bandos, prometiéndoles “la dicha eterna en el Cielo”.