por Jorge Cachinero
19 Octubre 2026
del Sitio Web ElEconomista







Vladimir Putin,

presidente de Rusia.

EE




El secretario de Estado de Estados Unidos (EE.UU.), Marco Rubio, y el ministro de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, se reunieron al frente de sus respectivas delegaciones en la ciudad de Nueva York el 23 de septiembre de 2026.

 

La celebración de la 81ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en esas fechas facilitó dicho encuentro, durante el cual,

Lavrov trasladó a Rubio la posición de Rusia sobre el estado de las relaciones entre ambos países.

Lavrov expresó, durante el intercambio inicial de opiniones sobre la agenda internacional, que no habrá acuerdo posible si Washington no acepta un pacto integral de seguridad entre ambas naciones.

 

Dicho pacto debería abarcar,

  • todos los frentes de la guerra

  • el levantamiento de las sanciones

  • el fin de los ataques contra los cargamentos rusos en alta mar

  • la restitución de las propiedades diplomáticas rusas en EE.UU.

Lavrov señaló a Rubio, al tratar el arreglo de la crisis ucraniana, la estrecha coordinación que existe entre el régimen de Kiev y sus "patrocinadores europeos" en las acciones contra la población civil y las infraestructuras energéticas transfronterizas.

La parte rusa reafirmó su compromiso con los objetivos de su "operación militar especial" y con la resolución política y diplomática del conflicto que elimine las "causas profundas del conflicto".

 

Por lo tanto, Rusia reiteró,

su rechazo a un alto el fuego, a la suspensión de los contraataques rusos contra objetivos energéticos ucranianos y al alivio invernal para Kiev.

Lavrov aprovechó la ocasión para advertir a Rubio, al intercambiar opiniones sobre la evolución en el Cáucaso Sur, que Moscú considera hostil,

cualquier maniobra estadounidense que afecte a los intereses de Rusia en Armenia, Azerbaiyán y Georgia.

Lavrov transmitió que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, aceptará la invitación de su homólogo, Donald J. Trump (DJT), a la Cumbre del G20 de diciembre, que se celebrará en el campo de golf Trump National Doral en Miami, si se dieran ciertas condiciones.

 

Moscú espera garantías de que europeos, japoneses y demás aliados de EE.UU. presentes en la Cumbre no insultarán al presidente ruso y cualquier riesgo para la seguridad personal de Putin será eliminado.

Lavrov instó a avanzar en los acuerdos alcanzados entre ambos presidentes para normalizar la cooperación económica y los intercambios culturales y humanitarios, relajar las restricciones mutuas a los viajes y facilitar los contactos entre comunidades y personas.

 

Moscú recordó la necesidad de,

  • mantener un "diálogo honesto" entre ambas partes para eliminar los "factores irritantes"

  • normalizar el funcionamiento de las misiones diplomáticas rusas y estadounidenses

  • restituir las propiedades rusas incautadas en EE.UU.

Rusia acusa a EE.UU. de bloquear el trabajo del grupo de funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores y del Departamento de Estado encargado de resolver esos "factores irritantes" después de,

más de un año de conversaciones sin resultados...

Ambas partes acordaron continuar los contactos telefónicos y personales entre Steven Witkoff y Jared Kushner con Kirill Dmitriev, mientras que Moscú sigue con atención el resultado de las elecciones estadounidenses de mitad de mandato.

Putin reitera que Rusia no se está preparando para un enfrentamiento con Europa, ya que,

"no tenemos tales planes ni razones y no hay motivos reales para el agravamiento de la situación con Europa, digan lo que digan, hable quien hable".

No obstante, Putin dio a entender que la remilitarización de Europa y sus preparativos para una eventual guerra con Rusia se explican por,

"los intentos de agravar la situación".

La existencia en Europa de círculos de poder muy agresivos que, según Putin,

quieren seguir utilizando a Ucrania y a los ucranianos como carne de cañón en el enfrentamiento con Rusia es una amenaza existencial para su nación.

El canciller de Polonia, Radosław Sikorski, propone,

intensificar los ejercicios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en torno a Kaliningrado para mantener a Moscú "en la incertidumbre sobre lo que haremos" y obligarlo a retirar sus tropas de Ucrania.

La retórica contundente en torno a Kaliningrado eleva el riesgo de una escalada, advirtió Moscú, que envió una comunicación a la sede de la OTAN en Bruselas sobre su determinación de proteger el exclave ruso en la región del Báltico,

"con todo su arsenal disponible".

Rusia desmintió en repetidas ocasiones las afirmaciones de que pretende atacar a la OTAN antes de que termine la década y describió esas advertencias como,

belicismo destinado a convencer a los votantes de que apoyen un aumento drástico del gasto militar.

Sin embargo, Moscú considera que los preparativos militares de la OTAN podrían allanar el camino para un ataque contra Rusia, lo que, según la advertencia de Lavrov,

desencadenaría una "guerra muy breve"...

La Embajada de Rusia en Irlanda empleó un lenguaje más directo al afirmar que Moscú estaría dispuesto a utilizar 'todo su arsenal', incluidas las armas nucleares, si los países de la OTAN intentaran aislar Kaliningrado del resto de Rusia.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que es,

"natural que nuestros diplomáticos intenten recordar a las cabezas calientes de Europa nuestros documentos doctrinales".

¿Quiere Europa realmente exponerse a un intercambio con la potencia que posee el mayor número de armas nucleares del mundo?

 

La sola idea causa perplejidad, cuando no, algo peor...