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por Robert Bridge
08 Diciembre 2025
del Sitio Web
RTEsp
Versión original en ingles

RT
El
'monstruo burocrático'
que
representa la Unión Europea
está
atacando cada vez más
la
libertad de expresión,
lo que
augura tiempos oscuros
para las
redes sociales,
según un
periodista estadounidense...
La UE una vez más se ha desviado más allá de los límites aceptables,
imponiendo duras sanciones a la plataforma X de
Elon Musk
por violar las nuevas leyes digitales draconianas de la UE que
muchos consideran un eufemismo de censura...
El viernes, la Comisión Europea desató la ira del magnate
tecnológico después de multar a X con 120 millones de euros (unos
140 millones de dólares) por,
"incumplir sus obligaciones de transparencia"
en virtud de la Ley de Servicios Digitales (DSA) de 2022, que
establece normas de responsabilidad y moderación de contenidos.
El fallo del bloque de 27 naciones calificó el
sistema de verificación azul de la plataforma de "engañoso" y la
acusó de débil transparencia publicitaria y de no proporcionar el
acceso a datos requerido.

Avishek
Das
SOPA Images /
Gettyimages.ru
En respuesta, Musk tuvo su propio momento de 'X-it' al pedir,
la abolición de la UE y el retorno de
la soberanía nacional a sus 450 millones de habitantes...
En una serie de publicaciones contundentes
durante el fin de semana, Musk argumentó que,
"la burocracia de la UE está asfixiando
lentamente a Europa hasta la muerte".
"La UE debería ser abolida y la soberanía devuelta a
los países individuales, para que los gobiernos puedan
representar mejor a su gente", escribió Musk, calificando al
bloque de "monstruo burocrático".
Los opositores de Musk afirman que simplemente
está reaccionando de forma exagerada a la multa.
Argumentan que la sanción es una gota en el
océano para el hombre más rico del planeta, ya que representa solo
el 6% de los 2.300 millones de dólares de ingresos publicitarios
proyectados para X en 2025, y una cantidad minúscula frente al
patrimonio total de Musk (la UE había planeado inicialmente incluir
todas las participaciones de Musk como objetivo de las multas, lo
que habría aportado miles de millones a las arcas europeas).

Elon Musk
Allison Robbert
/ Pool / Gettyimages.ru
Aunque eso pueda ser cierto,
es el principio y el precedente lo que
debería preocupar a la gente...
Así es exactamente como la burocracia estrangula
lentamente a su víctima desprevenida:
empieza de forma lenta e inofensiva y, antes
de que uno se dé cuenta, los tentáculos se extienden en todas
direcciones.
Una vez que el "monstruo burocrático" de la UE
prueba su formidable capacidad para imponer su voluntad a las
empresas de redes sociales, no habrá fin para la maraña de trámites
y exigencias secretas.
Hasta noviembre de 2025, la Comisión Europea ha iniciado 14
investigaciones sobre el cumplimiento de la DSA. Como resultado,
podrían surgir graves cargos penales contra compañías de redes
sociales y sus propietarios.
El cofundador de Telegram,
Pável Dúrov, sabe mucho sobre
el largo brazo de la maquinaria burocrática de la UE y las graves
amenazas que implica.
En agosto de 2024, Dúrov fue arrestado tras
aterrizar en el aeropuerto de Le Bourget, en Francia, y finalmente
fue imputado con 12 cargos, entre ellos,
complicidad en la distribución de material de
pornografía infantil y narcóticos, acusaciones extremadamente
graves y repugnantes que resultaron ser falsas.
¿Fue el empresario nacido en Rusia un objetivo
por negarse a obedecer? Parece muy probable...
Dúrov, que se enfrentaba a 20 años en una prisión francesa, hizo una
afirmación sorprendente:
dijo que el jefe de la Inteligencia exterior
francesa, Nicolas Lerner, le pidió que prohibiera a los
conservadores rumanos antes de las elecciones del país, una
solicitud que afirma haber rechazado de plano.
Dúrov señaló que nunca había silenciado grupos
relacionados con la oposición política o protestas en ningún país, y
que,
"no estaba dispuesto a empezar ahora".

Pável Dúrov
Instagram /
durov
La respuesta de la agencia de inteligencia francesa a la acusación
de Dúrov fue absolutamente escalofriante.
Confirmó que,
"efectivamente, se vieron obligados a
contactar directamente con Pável Dúrov varias veces en los
últimos años para recordarle la responsabilidad de su empresa de
prevenir amenazas de terrorismo y pornografía infantil", pero
"niega categóricamente las acusaciones de que en esos casos
hubiera solicitudes para prohibir cuentas en relación con un
proceso electoral".
Parece que hay pocas razones para creer que Dúrov,
quien afirmó que los moderadores de Telegram eliminan "millones" de
publicaciones potencialmente dañinas cada día, tuviera algo que
ganar inventándose el incidente.
Pero lo que resulta extremadamente inquietante de
la respuesta francesa es lo fácil que es lanzar palabras explosivas
como "terrorismo" y "pornografía infantil" para lograr el resultado
deseado, que es, por supuesto, la censura de opiniones indeseables.
El año pasado, Elon Musk relató una situación igual de
impactante en la que fue chantajeado por miembros no electos
de la Comisión Europea.
"La Comisión Europea le ofreció a X un
acuerdo secreto e ilegal:
si censurábamos discretamente el discurso
sin decirle a nadie, no nos multarían", escribió Musk en X.
"Las otras plataformas aceptaron ese acuerdo.
X no lo hizo", continuó.
"Esperamos una batalla muy pública en los
tribunales, para que la gente de Europa pueda conocer la
verdad", indicó.
Ahora será muy interesante ver qué tipo de cargos
deberán enfrentar Musk - quien una vez estuvo bajo investigación de
fiscales franceses por el llamado "sesgo algorítmico" - y X en el
futuro:
¿apoyo a terroristas, pedófilos y
narcotraficantes...?
Todo es posible, por lo que tantas plataformas de
redes sociales y sus creadores se rinden ante semejante presión.
¿Cómo será el futuro de las redes sociales en un entorno tan hostil
e impredecible?
Como mínimo,
responsabilizar personalmente a los
innovadores por el posible abuso de sus herramientas
desalentaría el desarrollo de nuevas tecnologías desde un
principio.
En el peor de los casos,
podría significar prisión y otras sanciones
extremas para aquellos valientes que no sigan la línea marcada
por el Estado.
En otras palabras,
nos enfrentamos a tiempos muy oscuros para
el mundo de
las redes sociales, que
corre el riesgo de ser silenciado hasta desaparecer... a menos
que Musk consiga su deseo y el 'monstruo burocrático' de la
UE de 27 miembros quede obsoleto ¡de una vez por todas...!
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