25 Mayo 2015
del Sitio Web ElRobotPescdaor






 

 


Google, la megacorporación de Internet, patentó un nuevo juguete infantil, equipado con micrófonos y cámaras ocultas en los ojos y que es capaz de espiar todo lo que hacen los niños, incluidas sus conversaciones.

 

Además el juguete es capaz de responder a determinadas órdenes para controlar dispositivos diversos del hogar.

El resumen de la patente dice lo siguiente:

Un dispositivo antropomórfico, tal vez en forma de muñeca o juguete, que se puede configurar para controlar uno o más dispositivos de comunicación.

Tras la recepción o detección de una señal social, tal como un movimiento, una palabra o una frase, puede transmitir ordenes a un dispositivo de comunicación, provocando en él un cambio de estado ( es decir: apagarlo, encenderlo, cambiar de canal, poner una canción, etc...)
 



 


Eso permitiría, por ejemplo, que los niños le dijeran a su osito "Teddy, ponme la canción del 'pequeño pony'" y el juguete transmitiría la orden al reproductor de música de la habitación para que hiciera sonar la canción.
 


Fuente

 


Todo esto puede parecer muy útil y lo cierto es que dichos juguetes no han sido fabricados aún. De hecho, la patente procede de 2012, aunque se ha dado a conocer recientemente.

Lo que quizás resulta más alarmante del proyecto, son los dibujos explicativos que acompañaban a dicha patente…

Vemos unos muñecos capaces de mover partes de su cuerpo y equipados con micrófonos y auriculares, así como capacidad para conectarse a otros dispositivos del hogar y a Internet, algo que permitiría transmitir toda la información almacenada a terceros sin que nadie pudiera evitarlo.



 

  • ¿Es este el futuro que deben tener los juguetes para niños: dispositivos de vigilancia y control propios de 1984?
     

  • ¿Cuál es su objetivo?
     

  • ¿Acostumbrar desde bien pequeños a los niños a aceptar la vigilancia y el control total y a ser vigilados con cámaras dentro de su propio hogar?

Como fácilmente podemos intuir, es una maniobra de condicionamiento psicológico evidente.

Un niño acostumbrado a ser vigilado y grabado por su propio y amado osito de peluche desde la más tierna infancia, obviamente no ofrecería resistencia a ser exhaustivamente vigilado y controlado dentro de su hogar por otros dispositivos cuando se hiciera mayor.
 



 


Y esto nos lleva a preguntarnos:

¿para quien trabajan grandes empresas como Google o Apple y qué pretenden conseguir?

Quizás la respuesta la tenemos delante de nuestras narices…
 




 

 

 

 

APPLE Y GOOGLE ASISTEN A UNA CUMBRE CONFIDENCIAL SOBRE ESPIONAJE

Hace dos semanas, jefes y ex jefes de agencias de espionaje de siete países diferentes, se reunieron con representantes de los gigantes tecnológicos Apple y Google para discutir la vigilancia de los gobiernos, a raíz de las filtraciones realizadas por Edward Snowden.

Lo hicieron a puerta cerrada, en una mansión del siglo XVIII de la campiña inglesa.

La conferencia, que duró tres días, se realizó bajo estrictas normas de confidencialidad y tenía por objeto debatir la línea de separación entre la privacidad y la seguridad.
 



 


La extraordinaria lista de asistentes a la reunión incluyeron a jefes actuales y anteriores de agencias de espionaje como la CIA o la agencia de vigilancia electrónica británica, GCHQ (Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno), así como miembros de las agencias de espionaje de Australia, Canadá, Francia, Alemania y Suecia.

Google, Apple, la compañía de telecomunicaciones Vodafone o la firma de servicios Ernst & Young enviaron a algunos de sus expertos en políticas legales a los debates y además, un puñado de académicos y periodistas también estuvieron presentes.
 



 


El programa de la reunión incluyó cuestiones como:

  • "¿Estamos siendo engañados por el término 'vigilancia masiva’?"
     

  • "¿Espiar a aliados, amigos y adversarios potenciales es inevitable si está involucrada la seguridad nacional?"
     

  • "¿Quién debe autorizar las operaciones intrusivas de inteligencia como la intercepción de comunicaciones?"
     

  • "¿Cuál debe ser la relación de seguridad entre las agencias de inteligencia y los proveedores del sector privado?"
     

  • "¿Qué debe divulgar la prensa acerca de las actividades de inteligencia?"

El acto estuvo presidido por el ex jefe de espionaje británico del MI6, Sir John Scarlett y organizado por la Fundación Ditchley, que realiza varias conferencias a puerta cerrada todos los años en su mansión en Oxfordshire, en un esfuerzo por abordar "temas complejos de preocupación internacional".
 



 


Las discusiones se realizan siguiendo lo que se llama la regla de Chatham House, que significa que se puede revelar lo que dice en la reunión, pero nunca lo que dice cada uno de los asistentes ni su afiliación.

Curiosamente, de la reunión han trascendido algunas informaciones divulgadas por periodistas que acudieron a la cumbre.

Según estas informaciones filtradas, los miembros de Google y Apple se mostraron abiertamente contrarios a colaborar con las agencias de espionaje y a ofrecerles los datos de sus usuarios, erigiéndose en algo así como "paladines de la defensa de la privacidad" ante los intentos de abuso de los jefes de espionaje.
 

 

 


Pero que nadie se deje engañar.

Estas informaciones convenientemente filtradas sobre las discusiones durante la conferencia, parecen ser pura propaganda y tendrían como objetivo que siguiéramos confiando en estas grandes corporaciones tipo Google o Apple, que de hecho, son la pieza clave y fundamental para construir el régimen de vigilancia masiva del futuro inmediato.

Pero más allá de si nos creemos o no que Google o Apple pretenden defender nuestra privacidad, lo único que sabemos con certeza es que los jefes de las grandes agencias de espionaje occidentales se reúnen en secreto con los jefes de las grandes corporaciones tecnológicas que dominan Internet, que lo hacen a puerta cerrada y que los detalles sensibles de la reunión no pueden trascender.

¿Alguien será tan inocente para creer que los buenos de la película y los defensores de la libertad son Google y Apple y que no colaboran estrechamente en la creación del régimen de vigilancia masiva del futuro?

Hay un límite a partir del cual la inocencia se convierte en estupidez…
 

 

 


Fuentes