|
La Batalla Espiritual entre
el Bien y el Mal es un concepto universal, presente en
todas las tradiciones y religiones ancestrales.
¿Cuál es el sentido?
¿Podemos evitarla?
Esta batalla se desarrolla en nuestro interior,
la
confrontación entre el orden y el caos, la luz y la
oscuridad, el poder de destrucción y de creación.
Forman parte de nuestra
experiencia en la Tierra, son parte del juego de la
encarnación.
En la tradición del
Antiguo Egipto, esta batalla
espiritual era representada por Horus y Set.
No puedo
extenderme mucho aquí, pero Set personifica el caos, el
poder de la sombra cuando no es reconocida.
Set, Isis, Osiris, Nephtys y Horus en Anciano, son
hermanos que según el mito, encarnan en la Tierra.
Por su naturaleza Divina,
representan un papel muy importante en la historia de la
humanidad.
Horus como Anciano, representa la fuerza de la
conciencia solar, la Iluminación.
Como Horus el joven
(encarnado en esta dimensión), trae esta conciencia
solar e iluminada a la Tierra, como parte de la maestría
interna.
Es hijo de Isis y de Osiris.
Personifica la autoridad interior que le viene dada por
su origen y linaje Divino.
Horus y Set, quien asesinó a Osiris en su búsqueda de
poder, libran muchas batallas.
Y he aquí lo interesante:
en el plano arquetípico,
el mal nunca muere, sino que es controlado, es
contenido...
En la conciencia mítica, el
bien siempre triunfa.
Y lo hace a través de la
integración de las dos fuerzas dentro de uno mismo:
luz y oscuridad, orden y
caos.
Ese es el camino del
alquimista, del guerrero, del rey.
El camino del Iniciado:
alcanzar la automaestría, elevar nuestra consciencia
a la dimensión mítica.
Así nos convertimos en
Horus (o Buda, Cristo, Quetzalcoatl), ascendemos y
recordamos que somos dioses.
Una conciencia liberada no
se puede controlar.
La paz llega desde
dentro como resultado de nuestro trabajo interior.
Es desde ahí como muchas
conciencias liberadas podemos generar un campo desde el
cual podemos crear el mundo más bello que podamos
imaginar.
Y traer, como hacían
nuestros ancestros egipcios, 'el Cielo a la Tierra'... |