por Rubén Torres
22 Mayo 2014
del Sitio Web LaCosechaDeAlmas

 

 

 

 

 

 


La glándula pineal, es una pequeña protuberancia escondida en nuestro cerebro encargada de segregar melatonina.

 

Esta melatonina es segregada en estados de reposo ayudándonos entre otras cosas a relajarnos y entrar en el estado de sueño, esta sustancia también es segregada tras altos estados de estrés en periodos de tiempo breves, es decir, después de un fuerte shock o una situación de alta tensión, la melatonina se encarga de calmar y reducir ese estado de alerta.

 

La luz influye altamente en esta glándula, la luz solar es altamente necesaria para el correcto funcionamiento de esta pequeña glándula y es en su ausencia, por ejemplo por la noche, cuando se encarga de entrar en funcionamiento y segregar las sustancias necesarias para que entremos en estado de reposo.

Muchas son las virtudes que se le suponen a esta glándula, las religiones y mitos antiguos, le atribuían a ella la comunicación con los dioses, la representaban con un piña y esa piña era el centro de sus representaciones icónicas.

 

Desde Sumeria, pasando por Egipto, hasta las religiones orientales o incluso el cristianismo, la "piña" inunda gran parte de la iconografía, representando la llave de la comunicación directa con Dios; es por ello que siempre se la ha conocido como el tercer ojo.

 

Este diminuto órgano ha sido el protagonista de numerosos estudios, en los que se la relaciona con la entrada en estados alterados de conciencia y salidas del cuerpo.

 

Esta glándula ha sido íntimamente relacionada con los viajes astrales, en donde el alma del individuo sale de forma consciente del cuerpo, para experimentar todo tipo de experiencias en dichos viajes.
 

 


El ojo de Horus

hace referencia a las capacidades de la

glándula pineal para trascender lo físico.



Se sabe que en todos los periodos de sueño el alma abandona el cuerpo, para tener experiencias en el plano astral, que son útiles en teoría, para el desarrollo físico y espiritual del individuo, pero que al ser experimentadas de forma no consciente, estos son tomados y asumidos como sueños, fruto según algunos "científicos", del reordenamiento de ideas y conceptos en el cerebro durante la noche.

 

En lo particular, pensar que los sueños son producto de alegorías cerebrales, es negar una evidencia mucho más lógica, y es la constatación de que antes que cuerpos físicos, somos seres espirituales y es en los periodos donde la maquina física descansa, cuando aprovechamos, salimos al plano astral y organizamos nuestra existencia.

Se sabe que con la edad esta glándula va perdiendo efectividad y se va calcificando, aclarar que esta calcificación se inicia a los 7 años de edad y que no deja de producirse hasta que fallecemos.

 

Existen formas de minimizar esta calcificación y así estimular el funcionamiento de la misma, esto no quiere decir que vayas a tener viajes astrales si o si, pero al menos, te aseguraras periodos de descanso mas productivos y unos sueños mas vividos y experimentales.

 

Hay muchas dietas milagro circulando por Internet que aseguran la total descalcificación de la glándula y el inicio de experiencias en el plano astral casi de inmediato; esto no solo es falso si no que es altamente peligroso.

 

Estas dietas, pensadas en la descalcificación pineal, no solo no consiguen lo que prometen, si no que correrás el riesgo de no suministrar al organismo todos lo nutrientes necesarios para su normal desarrollo energético.

 

No lograrás descalcificar la pineal así como así, pero si puedes reducir esta calcificación.

 

Lo primero que debes hacer es tomar hábitos saludables:

  • comer de forma correcta y sana

  • reducir los estados de estrés

  • tomar un mínimo de luz solar diariamente

  • tomar contacto con entornos naturales

  • practicar la meditación

  • reducir el consumo de sustancias químicas como el flúor, azucares refinados y edulcorantes artificiales, cafeína

  • evitar ondas electromagnéticas, sobre todo en nuestras zonas de descanso

Como mínimo, evitar los móviles y objetos electrónicos conectados a la red eléctrica, también las antenas receptoras y emisoras de ondas Wi-Fi o de telefonía.
 

 


Representación Sumeria

con la famosa "piña" como protagonista.



Como habrás podido comprobar, si vives en una gran urbe, tu glándula pineal estará abocada a la ceguera espiritual consciente. En los entornos urbanistas estamos rodeados de ondas electromagnéticas perjudiciales.

 

El fluor invade, no solo los productos dentales, si no que acapara las aguas, sea agua corriente o embotellada (no todas, pero si la mayoría), los refrescos y la mayor parte de los productos de primera necesidad.

 

Es difícil escapar al fluor, el mayor enemigo de la pineal, pero no imposible, escapar además a las antenas de telefonía y Wi-Fi es imposible y reducir las situaciones altamente estresantes también es complicado en la urbe.

 

Es recomendable de vez en cuando escapar a entornos naturales aunque sea por periodos de tiempo breve.

 

Esto, una meditación ordenada y una alimentación sana, acompañado por periodos de luz solar, serán al menos, un progreso importante, ya no solo en evitar la calcificación y atrofiamiento de la pineal, sino que tendremos descansos mas productivos y sueños cada vez mas lucidos, que son los primeros pasos para vivir conscientemente una experiencia en el plano astral.

Es importante que no nos marquemos ninguna meta y permitamos que todo fluya de forma natural y si esta en nuestro programa vivir la experiencia, esta se producirá.

 

Ten en cuenta que como mínimo empezaremos a soñar de forma muy vivida y que esos "sueños" deben ser tomados en cuenta, ya que serán información crucial una vez logremos decodificar y entender su significado.

 

También experimentarás periodos en el que tus pensamientos se ordenen y los conceptos sean asumidos con una mayor rapidez, tus ideas se aclararan y notaras un rendimiento mayor en tu cerebro.

 

No vas a ser más inteligente, pero notarás como los conocimientos son asimilados con mayor facilidad.

Conoce tú pineal e intenta experimentar y conocer tus límites, es una experiencia que está al alcance de todos y con un mínimo de dedicación puedes comenzar a tener grandes avances.

 

No solo no tienes nada que perder, si no mucho que ganar.

 

Comienza a cambiar tus hábitos y dedica tiempo a relajarte y meditar, para comenzar a utilizar tu pineal de forma consciente...