CAPÍTULO 10
Que es lo que entra en la Biblia?

El Gobierno de los Estados Unidos no está basado, en ningún sentido, en la religión cristiana.

(Presidente John Adams)

Desde el advenimiento de los primeros imperios históricos, más de 10,000 años han transcurrido. Hace mucho que procuramos contestar el dilema de la maldad y sus variaciones. Hemos sido guiados a creer que es una parte natural, aunque perniciosa, de la vida, algo con lo cual cada uno de nosotros debe trabajar, al existir y evolucionar. Estamos hechos para pensar que el mal viene a ser debido al movimiento de la naturaleza.

No vemos las ramificaciones de esta falsa contención. Si la incorporamos, entonces subliminalmente miramos a la naturaleza y a su orden como antológicamente inferior. Pensamos que la naturaleza es ignorante. Si pudiera crear una propensión en su más alta creación, que mine su propio orden, entonces, por implicación, no puede ser inteligente o digna de reverencia y cuidado. Es esta actitud la que luego conduce a la violación de la naturaleza, animales y personas nativas también. Los Druidas no se permitían a sí mismos el lujo de cortar una sola cosa viviente con un borde afilado.

Comparemos esto al salvajismo y la carnicería de hoy en día.

En un sincero deseo por descubrir los orígenes del mal en una necesidad de evitar el impulso, personal y colectivo, nos volteamos hacia los filósofos, y a los científicos y sacerdotes. Por todas sus meditaciones y pontificación, los filósofos académicos se han quedado relativamente vacíos cuando proporcionan un claro entendimiento de esta materia para toda la humanidad.

La ciencia no exalta la cuestión moral de ningún modo intenso. Los científicos no pueden incluso encontrar consenso en los misterios de la Tierra física. Los geólogos ortodoxos generalmente han fallado en contar las anomalías pertinentes al origen de la vida, de los homínidos, el más tardío genus Homo, y el registro fósil. Los Alumnos de las ciencias terrestres, conscientemente fabricaron la falsa teoría de la Edad de Hielo y de lal Época Pleistocena.

Ellos abogaron el “uniformitarianismo”, declarando lo que ellos sabían que no era verdad, que los cambios geológicos y evolutivos tienen lugar sobre períodos de tiempo extremamente largos y en proporciones muy lentas. El concepto de la Edad de Hielo no viene para nada cerca de la cuenta de los paroxismos que ocurrieron en la Tierra, y están registrados en las leyendas de las personas nativas.

Fueron inventadas para conducir a la gente fuera de la realización de acontecimientos que, no solo dieron forma a la Tierra, sino que impactaron a los humanos físiológica y sicológicamente. Es más, el elitista mundo de la ciencia ha traído su furia al referir las vidas, carreras y avances de sus detractores, genios inconformistas y revisionistas, tales como Immanuel Velikovsky, Ignatius Donnelly, y Comyns Beaumont.

Edmund Halley fue el primer científico en explicar el Diluvio Bíblico por desplazamiento polar:

Cuando el primero argumentó su caso ante la Sociedad Real de Londres en 1692, la revelación fue tan asombrosa que su papel no fue publicado hasta 30 años más tarde.

(de Larry Brian Radka, “Revelaciones Astronómicas)

Estos diligentes eruditos que han hecho su tarea, desecharon la teoría de la “Edad de Hielo” como completamente insostenible. Desde 1995, la ciencia está probando que no hubo, ni una “Época Pleistocena” ni una duradera “Edad de Hielo” del tipo que habitualmente se aboga. (ver el Apéndice B)

En nuestra creencia que las hipótesis y teorías promovidas por los eruditos del establecimiento, siempre fueron conocidas por se inadecuadas y científicamente sospechosas, ya que están mucho más allá de los dictados de la razón que Darwin. Wallace, Aggasiz y Lyell, etc., podrían conseguir que sus hechos estén tan equivocados por mero accidente. Las razones por las cuales las cosas fueron tan mal se entienden cuando se realiza cuánto estaba en juego para el establecimiento, si los eruditos o las masas alguna vez conectaran la destrucción de la Tierra con la venida de entidades extraterrestres.

Los descendientes de estros visitantes están ahora totalmente a cargo de la Tierra, y obviamente juzgan esencial que la historia de la Tierra, de su evolución geosférica y topográfica, sea hecha parecer como el resultado de cambios graduales y efectos del hielo que descendió sobre los continentes del norte.

Era de suprema importancia que los humanos no vieran hacia atrás, a las épocas pre-diluvianas.

Ya que nada es secreto, que no haya de ser manifestado, ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a la luz.

(Lucas 8:17)

Para conseguir la palabra, sus oponentes han tenido que recurrir a la ficción y a la fantasía, a la música y películas, en las que cuentan el cuento, sabiendo que es inverosímil que el lector o el espectador promedio irá más allá de su valor de entretenimiento, o complacencia hacia análisis heurísticos más profundos.

Aquellos con inclinación a cuestionar, desencantados con los dilemas de la ciencia materialista, frecuentemente se vuelcan en la religión. Sus representantes se han alabado a sí mismos, como que tienen la cuestión del mal en la mano, como que poseen habilidades y conocimientos especiales, que solamente abordan los enigmas epistemológicamente. Durante 2,000 años, la Cristiandad y las religiones más importantes han intentado explicar la presencia del mal.

No han tenido éxito en darnos ninguna respuesta clara. Al intentar responder a una pregunta, ellos han fomentado millares de nuevas preguntas. Y algunos podrían argumentar que junto con la ciencia, la religión es uno de los exponentes más diestros del mal en el mundo ahora. Y, de hecho, cuando revisamos el canon de la Cristiandad, tenemos buenas razones para sentirnos frustrados. Uno podría bien preguntar, ¿que es lo que está sucediendo en la Biblia? Démosle una breve mirada.

Nos han dicho las religiones, que el hombre tiene dos naturalezas, buena y mala. Entonces, uno está impulsado a preguntar, ¿porqué Dios instilaría tales tendencias a sus propias creaciones, que son hechas a su imagen?

Leemos que Dios creó al hombre y a la mujer. Esto implica que Dios no es hombre ni mujer. Sin embargo, consistentemente, las religiones post-diluvianas por todo el globo, constantemente representan y se refieren a Dios como masculino. Hacen esto, incluso cuando, en el caso de los hebreos, el nombre para la deidad es del género femenino.

Se nos dice que el hombre no era originalmente malo. El se volvió de esa manera después de la desobediencia de Eva en el Jardín. ¿Porqué Dios crearía algo nacido a su imagen, y luego negarles algún aspecto del conocimiento y entonces incluso expulsarlo del paraíso después de haberlo recibido?

Debemos también preguntar porqué Dios condenaría a sus creaciones por algo que no fue una transgresión consciente? ¿Porqué fueron impuestas pruebas en aquellos que ya eran inocentes en su naturaleza?

Luego nos dicen que los padres pecaron, solo después de que cayeron bajo la influencia del malvado Satán. Así, pues, preguntamos ¿porqué Dios permitiría que sus recién creados seres estuvieran en la proximidad de este “malvado”?

¿Quién creó a la serpiente?

En ninguna parte en la cuenta del Génesis hay mención alguna, directa o indirecta, del involucramiento de Satán, y sin embargo se ha vuelto una práctica común para la Iglesia retratar a la serpiente como un emisario de Satán, o incluso como el mismo Satán.

(Laurence Gardner)

¿Cómo es que Dios mismo conocía la maldad, antes de que fuese creado el hombre? A menos que Dios ya hubiese traído la maldad al mundo.

Como podemos leer en el Libro de Job, ¿Porqué Dios le daría a Satán, un ser en quien no puede confiarse, el derecho de probar a Job? ¿Porqué no sabría Dios si Job era un fiel sirviente o no? ¿Hay algún límite para la omnipresencia de Jehova?

Uno no puede concebir la razón de la existencia de ningún ser como Satán, quien no tiene nada bueno en el, para nada. ¿Cuál sería el punto de crear a tal ser, o enviarlo a probar a aquellos quienes deben ser moralmente puros?

Si Satán pudo, incluso, tener la habilidad de aspirar hacia la Jefatura Divina, y si hay jerarquías de ángeles, etc., entonces talvez Dios pudo, de hecho ser superado? ¿Qué somos nosotros, para hacer esto?

Nos encontramos con que Jehovah dijo una mentira. ¿Eva sí comió del “árbol” prohibido, pero no murió, como había sido advertida. Así pues, ¿Cómo y porqué un Dios que puso tal actualización en la moral mentiría?

Dios le prometió a Noé después de la Inundación, que el nunca volvería a visitar al mundo con calamidades como esa otra vez… pero ha habido innumerables devastaciones en toda la tierra, las cuales, juntas rivalizarían e incluso sobrepasarían el horror y saldo de muertos de un aeon prehistórico.

¿Porqué Dios creó a la humanidad y luego, lamentando su gran naturaleza malvada procedió a destruir a todas sus creaciones? ¿Porqué no confinar el acto solamente a la humanidad? Y… ¿No hubiera sido más simple crear al hombre y, luego, no exponerlo al pecado?

Si esto es verdad, como lo declara la Biblia y los teólogos afirman que el “pecado” implicó el que Adán y Eva fueron hechos conscientes de su “desnudez”, ¿no querrá decir esto que Dios y la Serpiente y los otros alrededor estaban vestidos?

Leemos que Caín, después de asesinar a Abel, es desterrado para siempre por el Señor, pero es, entonces, dotado con la “marca” para prevenir a cualquiera de matarlo a él? Y… ¿cómo podría importar cualquier “marca”, de una u otra manera? ¿Hay alguna marca que denote que uno ha cometido fraticidio? Y además, ¿Quién estaría en la posición de matar a Caín, puesto que el y sus padres eran, supuestamente, los únicos seres vivos en la Creación?

Leemos que cuando Moisés encuentra a Jehovah en el “arbusto ardiente”, Dios le dice a su profeta que El es el “Dios de tus Padres.” ¿Cómo podría ser esto? ¿Y que es lo que significa? Además, ¿porqué Moisés pregunta para conocer el nombre de Dios, si el “Pueblo Elegido”, los israelitas ya lo conocían?

Entre los muchos mandamientos que fueron impuestos por Jehová estaba una que categóricamente prohibía las prácticas “mágicas” por cualquiera de los “Elegidos”. ¿Porqué, en este caso, donde Moisés y Aarón, haciendo el truco de la “vara y la serpiente” enfrente del Faraón y sus Sacerdotes? ¿Dónde comienzan y donde terminan las excepciones?

¿Porqué Jehovah, quien comisionó a Moisés para que asegurara la libertad del “Pueblo Elegido”, entonces continuamente “endurece el corazón del faraón para prevenir su fácil liberación? ¿No suena eso más como política humana?

¿Porqué es que leemos de Jesús experimentando el Bautismo de Juan? ¿Porqué el inmaculado (sin pecado) hijo de Dios necesitaría ir a través del ritual que está reservado para los pecadores que buscan arrepentimiento y conversión?

Jesús abiertamente reprendió cualquier oración pública. Entonces, ¿porqué fue hecho estándar en la cristiandad más tardía?

No hay precedencia para el celibato en la Biblia, entonces, ¿porqué se convirtió en el baluarte de la Cristiandad?

¿Y que del carácter de Jesús? Nos han dicho que el es la encarnación del amor, compasión y perdón. Pero lo vemos volcando mesas, hablando de traer una espada antes que la paz, y afirmando en Lucas: Pero esos mis enemigos, que no quieren que reine sobre ellos, traedlos acá y matadlos frente a mí…

Y en cuanto a la misión, destino y mensaje de Cristo, ¿porqué Dios enviaría a su hijo, un alma pura, hacia el supuesto valle de la muerte, para surgir de nuevo de este estado, de regreso a la Jefatura Divina que ya había gozado alguna vez? ¿Era esto necesario para la simple transmisión de un mensaje espiritual? ¿Cuál sería el propósito de tal ejercicio? ¿Qué dice esto acerca de la omnipotencia del Dios de los Testamentos?

Si el paraíso pudiera perderse una vez y luego recuperarlo, ¿Qué hay de prevenir que se repita este panorama ad infinitum?

Y… ¿Qué del carácter de Yahweh (Jehovah)? ¿No hay allí también inconsistencias?

Si el, Jehovah es, en realidad el único Dios o el único Dios verdadero, entonces ¿porqué las constantes demostraciones acerca de venerar a otros Dioses? ¿Qué es lo que tendría que temer Jehovah? ¿Es el libre albedrío de la gente contra lo que se demuestra?

Según interpretaciones convencionales, ¿no destierra el a Satán y a los pecadores humanos a una perpetua agonía en el infierno? Satán no podría ser el creador del infierno, ya que en ninguna parte dice que el fue, y si fue el, ¿porqué se quedaría en él? ¿No es Jehová el creador de la maldad y del infierno?

En ninguna parte en el texto se afirma lo contrario. Y si Dios es bueno, ¿porqué manda a sus creaciones a la eternal perdición por cualquier razón? ¿Porqué no simplemente destruir a esa entidad, puesto que, según el Génesis, esto es lo que se hizo con la primera creación. Seguramente esto sería menos miseria en la desgracia. Dios condena eternamente, y sus creaciones mortales sufren interminablemente por la más leve desviación o infracción moral? Así, pues, preguntamos, ¿quien es malvado?, ¿el que lo actúa o el que creó la tendencia?, en primer lugar.

¿No parece extraño que el Dios que prometió cuidar a su gente y nunca traer otro diluvio estaría tan visiblemente ausente durante todos los horrores subsecuentes de la historia?

Y así continúa a través del texto de la Biblia. No es de extrañarse que Plinio el Joven, al preguntarle al Emperador Trajano acerca de la Cristiandad replicó que era una:

… especie de culto degenerado llevado a longitudes extravagantes.

 

 

Yo no creo en el credo profesado por la iglesia judía, por la iglesia romana, por la iglesia griega, por la iglesia turca, por la iglesia protestante, ni por ninguna iglesia que conozca… Casa una de esas iglesias acusa a la otra de no creer, y por mi propia parte, yo descreo a todas.

(Thomas Paine)

He examinado todas las supersticiones conocidas del mundo, y no encuentro, en nuestra superstición particular del cristianismo, una característica redentora. Todas son similares, fundadas en fábulas y mitología. Millones de hombres inocentes, mujeres y niños, desde la introducción de la Cristiandad, han sido quemados, torturados, multados y encarcelados. ¿Cuál ha sido el efecto de esta coerción? Hacer me medio mundo unos tontos y de la otra mitad, hipócritas: para apoyar la picardía y el error por todas partes de la tierra.

(Thomas Jefferson)

El clérigo convirtió las simples enseñanzas de Jesús en un motor para esclavizar a la humanidad, y adulterada por construcciones artificiales en una invención para robar riquezas y poder para ellos mismos… este clero, de hecho constituye el verdadero Anti-cristo.

(Thomas Jefferson)

¿Qué influencia, de hecho, tiene el establecimiento cristiano sobre la sociedad civil? En muchas instancias, ellos han estado sosteniendo los tronos de tiranías políticas. En ningún momento han sido vistos como los guardianes de las libertades de la gente. Gobernantes que deseaban derribar a libertad pública han encontrado en el clero unos auxiliares oportunos. Un gobierno justo, instituido para asegurar y perpetuar la libertad, no necesita al clero.

(Presidente James Madison)

Gracias a los eruditos, nosotros ahora sabemos que el Libro del Génesis es un simulacro de los originales sumerios, acadios y egipcios, en los cuales las experiencias de los personajes dramáticos son sugestivamente similares.

El resultado neto es que la hegemonía cristiana no tiene respuesta a los problemas existenciales del hombre. De hecho, los han hecho empeorar. Ellos no exponen respuestas ni remedios que por ellos mismos no fomentan la represión de los instintos naturales.

Seguramente, después de 2,000 años de tales diversiones laberínticas, absurdos teológicos y tergiversación, ya es tiempo de repartir el “papel rosado” a los representantes de las religiones y ya no ponerle pensamiento a sus exageraciones.

Uno podría pensar que esto deja a la humanidad en un vacío cuando viene a la cuestión del mal y sus orígenes exactos y su conclusión. Pero no lo hace. Como he demostrado, los antiguos tenían más que suficiente con decir acerca de la llegada de la maldad en la arena humana.

Detrás del velo del folklore de hadas, o mitos y leyendas yacen las respuestas.
 

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