Capítulo 20

La Edad de Acuario

P. Nunca he creído en la astrología, por lo que siempre me he sentido un poco incómodo utilizando términos como la “Era de Acuario”. ¿Porqué permitieron que comenzara, en primer lugar?

R. No tenemos nada que ver con la puesta de éste término en el uso común. Sin embargo, una vez grandes números de gente comenzaron a utilizarlo totalmente por su propia cuenta, nosotros inventamos nuestra propia mitología en torno a los rudimentos de la historia de la Era de Acuario, y hemos estado transmitiéndola telepáticamente en las mentes subconscientes de mucha gente diferente. Ahora aparece en mensajes canalizados a los de la Nueva Era, en letras de canciones populares y en muchos lugares diferentes, en ficción y poesía.

Primero, aquí está el mito básico astrológico acerca de la Edad de Acuario. La Era que está llegando a su fin fue llamada la Era de Piscis, por la constelación de Piscis, los Peces. Es un nombre apropiado, porque esta fue la Edad de la Cristiandad, la cual tiene el pez como uno de sus símbolos porque en el griego que hablaban los primeros cristianos, la palabra para “pez” es también un acrónimo para la frase “Jesús, el Ungido, Hijo de Dios, el Salvador”.

Y la Era que acaba de comenzar es llamada la Era de Acuario según la constelación de Acuario, que representa a un ser humano vertiendo agua de una jarra.

Ahora, aquí está nuestra mitología suplementaria sobre la Era de Acuario, la cual se centra en el concepto de “agua”. En este contexto, el Agua simboliza el poder espiritual. Durante la Era de Piscis, la raza humana en la Tierra se parecía a un enorme cardumen (o banco de peces): eran totalmente dependientes del agua, y tenían muy poco control sobre ella. Ellos simplemente vivían en ella con la esperanza de sobrevivir.

El símbolo de la Nueva Era es el ser humano tomando el control del agua, lo cual representa también el poder espiritual. Sin embargo, si usted da una mirada más de cerca de la mitología astronómica representada por las constelaciones, verá que el agua vertida por el Portador del Agua es la fuente del gran río celestial, la constelación Eridanus, la cual va desde el ecuador celestial hasta el cielo del sur.

Este enorme flujo de poder espiritual representa varias cosas que cubriremos en la tercera parte: los acontecimientos apocalípticos que liberarán a la raza humana en este planeta de la Teocracia, y el nacimiento de nuevos dioses.

P. son detalles como este que necesito para el libro, incluso si no están directamente conectados hasta el punto de ser discutidos: prueban que hay una inteligencia creativa externa detrás de muchos de los destellos intuitivos que inspiran a la gente a crear una mitología moderna.

R. Otro ejemplo se reviere a varios modernos investigadores de Ovnis que recibieron comunicaciones telepáticas conteniendo palabras en un lenguaje desconocido, de fuentes que se identificaron a sí mismas como “gente del espacio”. Los ocultistas más adelante identificaron las palabras como pertenecientes al lenguaje “enoquiano”. Hace más de trescientos años, el ocultista inglés John Dee recibió una larga serie de mensajes canalizados en este lenguaje, y los ocultistas aún lo estudian ahora.

La razón por la cual transmitimos telepáticamente palabras Enoquianas como “affa” – significando, muy apropiadamente, “nada” – para los ufólogos era para dirigir su pensamiento en cierta dirección. Nosotros sabíamos que si ellos publicaban esas palabras o las repetían mucho, alguien con conocimientos ocultos les diría de donde provenían.

 

Solamente fue otra manera de proporcionar evidencia de que hay una conexión entre lo que los ovniólogos modernos llaman contacto telepático con la gente del espacio, y la comunicación mediumnísitca con los espíritus que los ocultistas han estado practicando a través de la historia.


Incluso con evidencia como esta para guiarlos, la mayoría de los ovniólogos permanecieron materialistas.

 

Nosotros seguimos diciéndoles,

“El Colegio Invisible está compuesto de espíritus sin cuerpos. Nosotros somos gente que sus cuerpos han muerto, no somos seres vivos de otros planetas. Algunos de nosotros son extraterrestres, sí, pero somos espíritus extraterrestres, y no gente viva”.

Seguimos diciéndoles esto cada vez que estamos en contacto telepático, y seguimos teorizando sobre el viaje espacial interestelar y otras dimensiones.

A continuación, déjennos contarles acerca de la llamada “Conexión-Sirio”, que mencionamos en la Primera Parte sin siquiera averiguar lo que estábamos haciendo.

 

Esto fue una maniobra complicada de exactamente el mismo tipo como la que acabamos de mencionar. Comenzamos enviando mensajes telepáticos como “Sirio es muy importante” cuando nos dimos cuenta que noticias del conocimiento astronómico explícito sobre el compañero invisible de Sirio en la mitología de la Tribu Dogón sudanesa estaba a punto de salir a la superficie.

A principios de los setenta, cuando comenzamos enviando tales mensajes, la misma información que más adelante apareció en el Misterio de Sirio ya era conocida a ciertos antropólogos y miembros de comunidades ocultas y de Ovnis, especialmente las de habla francesa. Esta información es muy impresionante, porque contiene el período de revolución del compañero alrededor de la estrella más grande, y el hecho de que esta estrella compañera está compuesta de materia súper-densa.

La información contiene suficientes detalles para hacer improbable una coincidencia, y hay evidencia de que los Dogones la poseían antes de que lo hicieran los científicos occidentales.

P. Cuando primero leí el Misterio de Sirio tendía a descartar todo como una falsa alarma de los Dogones. Especulaba que algunos de ellos habían escuchado la información astronómica sobre Sirio de algún comerciante ambulante solo unos años antes de se que lo dijeran a los antropólogos. Muchos de los mercaderes en esa área eran árabes, y la astronomía de aficionados siempre había sido un pasatiempo popular en la cultura árabe.

R. No, los Dogones recibieron la información hace siglos. Ellos podrían o no haberla conseguido de segunda-mano de los antiguos egipcios, pero podría ser. Esto y muchas otras piezas de información avanzada astronómica y astrofísica han estado en circulación entre los espíritus libres durante miles de años.

P. Comienzo a entender el punto. Ustedes enviaron mensajes telepáticos sobre Sirio para conseguir que materialistas como Wilson, Leary y varios ovniólogos los escucharan sabiendo que muy pronto encontrarían la información. Yo supongo que usted sabía de antemano que El Misterio de Sirio estaba siendo escrito.


R. Es más complicado que eso. Si no hubiéramos comenzado las comunicaciones telepáticas, varias de esas personas hubieran aceptado la información sobre Sirio y los Dogones como prueba de las visitas físicas a la Tierra por parte de Antiguos Astronautas. Como así fue, nosotros complicamos el asunto en sus mentes, y pudiéramos haber evitado que un gran número de personas que consideran sus opiniones como auténticas hubieran sido seriamente engañadas.

P. Cuando dice “complicado el asunto”, ¿está usted hablando de R.A. Wilson haciendo una conexión entre el Moderno Misterio de Sirio y las leyendas de los masones, rosacruces y varios grupos ocultos sobre la “Grandiosa Estrella”?

R. Sí, la “Grandiosa Estrella” es también el “Gran Secreto”: una versión de la verdad acerca de la Teocracia. Este mismo simbolismo está también siendo usado por un número de diferentes facciones de espíritus y gente viva involucrada con la guerra psíquica a ser descrita en la Tercera Parte de este libro. Por ejemplo, algunos de ellos se llaman a sí mismos “gatos” o “leones” y se refieren a ciertos otros tipos de espíritus como “perros” o “Sirios”.

Estos términos se refieren a diversos detalles de la fisiología del alma astral, y hay espíritus de cada tipo al servicio tanto de los Teócratas como del Colegio Invisible.

P. También veo otro posible empate aquí. Desde que R.A. Wilson escribió los libros ¡Illuminatus!, el dijo que tenía un seguimiento compuesto sobre todo de gente de la contracultura que publicaban revistas clandestinas dedicadas a discutir su trabajo, y material similar por Leary, Burroughs, etc.

Algunas de esas personas fueron parte del movimiento LSD de los Sesentas en el tiempo cuando los medios de comunicación estaban llenos de propaganda anti-drogas afirmando que la LSD dañaba los cromosomas y que los niños que todos lo que la usaban nacerían deformes o mutantes. Mi propia opinión en ese tiempo fue de no tomar seriamente esas afirmaciones, porque estaban apoyadas por insuficiente evidencia – y la historia parece haber probado que tengo razón.

La afirmación que la LSD causa mutaciones físicas pareciera ser enteramente falsa. Pero esto no detuvo a ciertos miembros de la contracultura de los sesentas de tomar esta propaganda de “mutación” y darle vuelta completamente.

 

En otras palabras, ellos admitieron que la LSD causa mutaciones, y no en los descendientes de la gente que consumía la droga, sino en los mismos usuarios. Y, por supuesto, ellos alegaron que estas mutaciones eran extremadamente beneficiosas, convirtiendo a las cabezas de ácidos en superhombres.

Ahora, ya tenía suficiente conocimiento científico y un buen sentido común para descartar esas afirmaciones como estupideces absurdas, típicas de los engaños y delirios de persecución y grandeza tan comunes en la contracultura en ese tiempo. Y, en una base puramente física, nada ha sucedido desde entonces para convencerme que mi juicio está equivocado.

 

Sin embargo, la creencia de que los cabezas de ácido son mutantes en un sentido físico, literal, y por ello superiores a la gente ordinaria nunca ha muerto dentro de la contracultura. Parece más común en la contracultura hoy de lo que fue en los Sesentas.

R. Sí. Algunas de las personas que van a leer este libro y otros escritos explícitos acerca de la Guerra en el Cielo, y que van a hacer el avance y unirse al movimiento para enseñar a otros la verdad acerca de la naturaleza de la realidad espiritual van a describirse a sí mismos como “mutantes” de este tipo.

P. Personalmente, yo me siento más como una alienígena que un mutante. Tengo memorias y recuerdos de vidas pasadas fijados en otros mundos, y realmente no me siento confortable en ningún grupo cultural en este planeta.

R. Esto es porque usted está aquí para ayudar en la construcción de una enteramente nueva y más avanzada civilización en la Tierra. Y un gran número de las personas que se llaman a sí mismos mutantes son también de origen extraterrestre. Esta es otra cosa en la que usted querrá concentrarse en sus futuros escritos, ayudando a estas personas a darse cuenta quienes son y que vinieron a hacer en este planeta.

P. Aquí está una pregunta que pregunté anteriormente y no obtuve respuesta. Intentaré preguntarla de nuevo porque se refiere directamente al tema de los mutantes. Durante los años sesentas, Timothy Leary a menudo dijo que la LSD le ayudaba a la gente a desbloquear los secretos cósmicos que están codificados en nuestro ADN, y en ese tiempo, encontré este concepto completamente incomprensible. Pero el está todavía diciendo lo mismo hoy.

Por ejemplo, el dijo en Neurología hace pocos años que,

“La mayor parte de las características anteriormente atribuidas al alma ahora describen las funciones del ADN, cuyos complejos mensajes se originan de inteligencias superiores en otros sistemas solares… La misión del ADN es evolucionar sistemas nerviosos capaces de escaparse del planeta condenado y contactar las manifestaciones de la misma siembra de aminoácido que ha evolucionado en otros sistemas solares.”

¿Cuál es la relación entre el concepto en esta cita, los mutantes de ácido y la cosmología que usted ya ha dado?

R. Primero que nada, nunca hubo una siembra física de aminoácidos para comenzar la vida orgánica. Lo que realmente sucedió fue que espíritus desencarnados fueron a planetas que estaban listos para que se desarrollara la vida, y crearon los aminoácidos por medio de manipulación telekinética de moléculas orgánicas existentes.

 

Ellos ensamblaron estos aminoácidos en ADN físico usando sus propias moléculas astrales de ADN como plantillas.


Cuando Leary y otros científicos teorizan que el ADN físico contiene un programa evolutivo que automáticamente causa que se desarrollen nuevas especies, están levemente mal interpretando mensajes que nosotros ponemos en sus mentes subconscientes. Lo que nosotros realmente estamos tratando de decirles es que la evolución es guiada por las manipulaciones psíquicas de espíritus desencarnados, pero la mayoría de tales científicos son todavía demasiado materialistas para aceptar tal explicación.

Sus mentes conscientes no están dispuestas a admitir la existencia literal del alma y otros fenómenos espirituales, por lo que tratan de estirar teorías de la ciencia física para que encajen con la evidencia que descubren. Esto a veces causa que la gente que no es científica que lee sus obras se meta a hacer especulaciones acerca de la evolución y la mutación que se extravía muy lejos de la realidad.

Lo que nosotros realmente le estamos diciendo a todas esas personas es simplemente,

“Traten de desarrollar un control consciente sobre sus poderes psíquicos durante su lapso actual de vida, para que tengan una mejor oportunidad de sobrevivir después de la muerte.”

La LSD y otras drogas psicodélicas son peligrosas pero útiles herramientas para hacer esto, así como también muchas prácticas de entrenamiento psíquicos derivadas del ocultismo y la religión.

 

Nosotros queremos que la gente evolucione, pero la evolución es espiritual, no física.


Sin embargo, hay mucho más sobre la Guerra en el Cielo que solamente una lucha entre el Colegio Invisible y los espíritus teocráticos que operan a través de la religión organizada, y de tratar de retardar el progreso material hacia una civilización avanzada en este planeta.

 

Durante los últimos cinco años, al comenzar a ser escrito este libro, el poder de los Teócratas religiosos para influenciar la evolución de la sociedad occidental ha declinado constantemente, pero eso no significa que esta Revolución Espiritual va a ser fácil, rápida o no sangrienta.

Lo que realmente ha estado pasando durante los últimos veinte años es que los Teócratas se están preparando para alcanzar su meta final.

 

A través de la historia registrada, los Teócratas falsamente han pretendido ser dioses. Ahora, a causa de la población extremamente alta e inestable de la Tierra, ellos realmente tienen una oportunidad de asumir poderes divinos.

Esto es de lo que realmente se trata la Guerra en el Cielo, y es lo que describiremos en la Tercera Parte.

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