P. Nunca he creído en la astrología,
por lo que siempre me he sentido un poco incómodo utilizando
términos como la “Era de Acuario”. ¿Porqué permitieron que
comenzara, en primer lugar?
R. No tenemos nada que ver con la puesta de éste término en el
uso común. Sin embargo, una vez grandes números de gente
comenzaron a utilizarlo totalmente por su propia cuenta,
nosotros inventamos nuestra propia mitología en torno a los
rudimentos de la historia de la Era de Acuario, y hemos estado
transmitiéndola telepáticamente en las mentes subconscientes de
mucha gente diferente. Ahora aparece en mensajes canalizados a
los de la Nueva Era, en letras de canciones populares y en
muchos lugares diferentes, en ficción y poesía.
Primero, aquí está el mito básico astrológico acerca de la Edad
de Acuario. La Era que está llegando a su fin fue llamada la Era
de Piscis, por la constelación de Piscis, los Peces. Es un
nombre apropiado, porque esta fue la Edad de la Cristiandad, la
cual tiene el pez como uno de sus símbolos porque en el griego
que hablaban los primeros cristianos, la palabra para “pez” es
también un acrónimo para la frase “Jesús, el Ungido, Hijo de
Dios, el Salvador”.
Y la Era que acaba de comenzar es llamada la Era de Acuario
según la constelación de Acuario, que representa a un ser humano
vertiendo agua de una jarra.
Ahora, aquí está nuestra mitología suplementaria sobre la Era de
Acuario, la cual se centra en el concepto de “agua”. En este
contexto, el Agua simboliza el poder espiritual. Durante la Era
de Piscis, la raza humana en la Tierra se parecía a un enorme cardumen (o banco de peces): eran totalmente dependientes del
agua, y tenían muy poco control sobre ella. Ellos simplemente
vivían en ella con la esperanza de sobrevivir.
El símbolo de la Nueva Era es el ser humano tomando el control
del agua, lo cual representa también el poder espiritual. Sin
embargo, si usted da una mirada más de cerca de la mitología
astronómica representada por las constelaciones, verá que el
agua vertida por el Portador del Agua es la fuente del gran río
celestial, la
constelación Eridanus, la cual va desde el ecuador
celestial hasta el cielo del sur.
Este enorme flujo de poder espiritual representa varias cosas
que cubriremos en la tercera parte: los acontecimientos
apocalípticos que liberarán a la raza humana en este planeta de
la Teocracia, y el nacimiento de nuevos dioses.
P. son detalles como este que necesito para el libro, incluso si
no están directamente conectados hasta el punto de ser
discutidos: prueban que hay una inteligencia creativa externa
detrás de muchos de los destellos intuitivos que inspiran a la
gente a crear una mitología moderna.
R. Otro ejemplo se reviere a varios modernos investigadores de
Ovnis que recibieron comunicaciones telepáticas conteniendo
palabras en un lenguaje desconocido, de fuentes que se
identificaron a sí mismas como “gente del espacio”. Los
ocultistas más adelante identificaron las palabras como
pertenecientes al lenguaje “enoquiano”. Hace más de trescientos
años, el ocultista inglés
John
Dee recibió una larga serie de
mensajes canalizados en este lenguaje, y los ocultistas aún lo
estudian ahora.
La razón por la cual transmitimos telepáticamente palabras
Enoquianas como “affa” – significando, muy apropiadamente,
“nada” – para los ufólogos era para dirigir su pensamiento en
cierta dirección. Nosotros sabíamos que si ellos publicaban esas
palabras o las repetían mucho, alguien con conocimientos ocultos
les diría de donde provenían.
Solamente fue otra manera de
proporcionar evidencia de que hay una conexión entre lo que los ovniólogos modernos llaman
contacto telepático con la gente del
espacio, y la comunicación mediumnísitca con los espíritus que
los ocultistas han estado practicando a través de la historia.
Incluso con evidencia como esta para guiarlos, la mayoría de los
ovniólogos permanecieron materialistas.
Nosotros seguimos
diciéndoles,
“El Colegio Invisible está compuesto de espíritus
sin cuerpos. Nosotros somos gente que sus cuerpos han muerto, no
somos seres vivos de otros planetas. Algunos de nosotros son
extraterrestres, sí, pero somos espíritus extraterrestres, y no
gente viva”.
Seguimos diciéndoles esto cada vez que estamos en
contacto telepático, y seguimos teorizando sobre el viaje
espacial interestelar y otras dimensiones.
A continuación, déjennos contarles acerca de la llamada
“Conexión-Sirio”, que mencionamos en la Primera Parte sin
siquiera averiguar lo que estábamos haciendo.
Esto fue una
maniobra complicada de exactamente el mismo tipo como la que
acabamos de mencionar. Comenzamos enviando mensajes telepáticos
como “Sirio es muy importante” cuando nos dimos cuenta que
noticias del conocimiento astronómico explícito sobre el
compañero invisible de
Sirio en la mitología de
la Tribu Dogón
sudanesa estaba a punto de salir a la superficie.
A principios de los setenta, cuando comenzamos enviando tales
mensajes, la misma información que más adelante apareció en el
Misterio de Sirio ya era conocida a ciertos antropólogos y
miembros de comunidades ocultas y de Ovnis, especialmente las de
habla francesa. Esta información es muy impresionante, porque
contiene el período de revolución del compañero alrededor de la
estrella más grande, y el hecho de que esta estrella compañera
está compuesta de materia súper-densa.
La información contiene suficientes detalles para hacer
improbable una coincidencia, y hay evidencia de que los Dogones
la poseían antes de que lo hicieran los científicos
occidentales.
P. Cuando primero leí el Misterio de Sirio tendía a descartar
todo como una falsa alarma de los Dogones. Especulaba que
algunos de ellos habían escuchado la información astronómica
sobre Sirio de algún comerciante ambulante solo unos años antes
de se que lo dijeran a los antropólogos. Muchos de los
mercaderes en esa área eran árabes, y la astronomía de
aficionados siempre había sido un pasatiempo popular en la
cultura árabe.
R. No, los Dogones recibieron la información hace siglos. Ellos
podrían o no haberla conseguido de segunda-mano de los antiguos
egipcios, pero podría ser. Esto y muchas otras piezas de
información avanzada astronómica y astrofísica han estado en
circulación entre los espíritus libres durante miles de años.
P. Comienzo a entender el punto. Ustedes enviaron mensajes
telepáticos sobre Sirio para conseguir que materialistas como
Wilson, Leary y varios ovniólogos los escucharan sabiendo que
muy pronto encontrarían la información. Yo supongo que usted
sabía de antemano que El Misterio de Sirio estaba siendo
escrito.
R. Es más complicado que eso. Si no hubiéramos comenzado las
comunicaciones telepáticas, varias de esas personas hubieran
aceptado la información sobre Sirio y los Dogones como prueba de
las visitas físicas a la Tierra por parte de
Antiguos
Astronautas. Como así fue, nosotros complicamos el asunto en sus
mentes, y pudiéramos haber evitado que un gran número de
personas que consideran sus opiniones como auténticas hubieran
sido seriamente engañadas.
P. Cuando dice “complicado el asunto”, ¿está usted hablando de
R.A. Wilson haciendo una conexión entre el Moderno Misterio de
Sirio y las leyendas de los masones, rosacruces y varios grupos
ocultos sobre la “Grandiosa Estrella”?
R. Sí, la “Grandiosa Estrella” es también el “Gran Secreto”: una
versión de la verdad acerca de la Teocracia. Este mismo
simbolismo está también siendo usado por un número de diferentes
facciones de espíritus y gente viva involucrada con la guerra
psíquica a ser descrita en la Tercera Parte de este libro. Por
ejemplo, algunos de ellos se llaman a sí mismos “gatos” o
“leones” y se refieren a ciertos otros tipos de espíritus como
“perros” o “Sirios”.
Estos términos se refieren a diversos detalles de la fisiología
del alma astral, y hay espíritus de cada tipo al servicio tanto
de los Teócratas como del Colegio Invisible.
P. También veo otro posible empate aquí. Desde que R.A. Wilson
escribió los libros ¡Illuminatus!, el dijo que tenía un
seguimiento compuesto sobre todo de gente de la contracultura
que publicaban revistas clandestinas dedicadas a discutir su
trabajo, y material similar por Leary, Burroughs, etc.
Algunas de esas personas fueron parte del movimiento LSD de los
Sesentas en el tiempo cuando los medios de comunicación estaban
llenos de propaganda anti-drogas afirmando que la LSD dañaba los
cromosomas y que los niños que todos lo que la usaban nacerían
deformes o mutantes. Mi propia opinión en ese tiempo fue de no
tomar seriamente esas afirmaciones, porque estaban apoyadas por
insuficiente evidencia – y la historia parece haber probado que
tengo razón.
La afirmación que la LSD causa mutaciones físicas pareciera ser
enteramente falsa. Pero esto no detuvo a ciertos miembros de la
contracultura de los sesentas de tomar esta propaganda de
“mutación” y darle vuelta completamente.
En otras palabras,
ellos admitieron que la LSD causa mutaciones, y no en los
descendientes de la gente que consumía la droga, sino en los
mismos usuarios. Y, por supuesto, ellos alegaron que estas
mutaciones eran extremadamente beneficiosas, convirtiendo a las
cabezas de ácidos en superhombres.
Ahora, ya tenía suficiente conocimiento científico y un buen
sentido común para descartar esas afirmaciones como estupideces
absurdas, típicas de los engaños y delirios de persecución y
grandeza tan comunes en la contracultura en ese tiempo. Y, en
una base puramente física, nada ha sucedido desde entonces para
convencerme que mi juicio está equivocado.
Sin embargo, la
creencia de que los cabezas de ácido son mutantes en un sentido
físico, literal, y por ello superiores a la gente ordinaria
nunca ha muerto dentro de la contracultura. Parece más común en
la contracultura hoy de lo que fue en los Sesentas.
R. Sí. Algunas de las personas que van a leer este libro y otros
escritos explícitos acerca de la Guerra en el Cielo, y que van a
hacer el avance y unirse al movimiento para enseñar a otros la
verdad acerca de la naturaleza de la realidad espiritual van a
describirse a sí mismos como “mutantes” de este tipo.
P. Personalmente, yo me siento más como una alienígena que un
mutante. Tengo memorias y recuerdos de vidas pasadas fijados en
otros mundos, y realmente no me siento confortable en ningún
grupo cultural en este planeta.
R. Esto es porque usted está aquí para ayudar en la construcción
de una enteramente nueva y más avanzada civilización en la
Tierra. Y un gran número de las personas que se llaman a sí
mismos mutantes son también de origen extraterrestre. Esta es
otra cosa en la que usted querrá concentrarse en sus futuros
escritos, ayudando a estas personas a darse cuenta quienes son y
que vinieron a hacer en este planeta.
P. Aquí está una pregunta que pregunté anteriormente y no obtuve
respuesta. Intentaré preguntarla de nuevo porque se refiere
directamente al tema de los mutantes. Durante los años sesentas,
Timothy Leary a menudo dijo que la LSD le ayudaba a la gente a
desbloquear los secretos cósmicos que están codificados en
nuestro ADN, y en ese tiempo, encontré este concepto
completamente incomprensible. Pero el está todavía diciendo lo
mismo hoy.
Por ejemplo, el dijo en Neurología hace pocos años que,
“La mayor parte de las características anteriormente atribuidas
al alma ahora describen las funciones del ADN, cuyos complejos
mensajes se originan de inteligencias superiores en otros
sistemas solares… La misión del ADN es evolucionar sistemas
nerviosos capaces de escaparse del planeta condenado y contactar
las manifestaciones de la misma siembra de aminoácido que ha
evolucionado en otros sistemas solares.”
¿Cuál es la relación entre el concepto en esta cita, los
mutantes de ácido y la cosmología que usted ya ha dado?
R. Primero que nada, nunca hubo una siembra física de
aminoácidos para comenzar la vida orgánica. Lo que realmente
sucedió fue que espíritus desencarnados fueron a planetas que
estaban listos para que se desarrollara la vida, y crearon los
aminoácidos por medio de manipulación telekinética de moléculas
orgánicas existentes.
Ellos ensamblaron estos aminoácidos en ADN
físico usando sus propias moléculas astrales de ADN como
plantillas.
Cuando Leary y otros científicos teorizan que el ADN físico
contiene un programa evolutivo que automáticamente causa que se
desarrollen nuevas especies, están levemente mal interpretando
mensajes que nosotros ponemos en sus mentes subconscientes. Lo
que nosotros realmente estamos tratando de decirles es que la
evolución es guiada por las manipulaciones psíquicas de
espíritus desencarnados, pero la mayoría de tales científicos
son todavía demasiado materialistas para aceptar tal
explicación.
Sus mentes conscientes no están dispuestas a admitir la
existencia literal del alma y otros fenómenos espirituales, por
lo que tratan de estirar teorías de la ciencia física para que
encajen con la evidencia que descubren. Esto a veces causa que
la gente que no es científica que lee sus obras se meta a hacer
especulaciones acerca de la evolución y la mutación que se
extravía muy lejos de la realidad.
Lo que nosotros realmente le estamos diciendo a todas esas
personas es simplemente,
“Traten de desarrollar un control
consciente sobre sus poderes psíquicos durante su lapso actual
de vida, para que tengan una mejor oportunidad de sobrevivir
después de la muerte.”
La LSD y otras drogas psicodélicas son
peligrosas pero útiles herramientas para hacer esto, así como
también muchas prácticas de entrenamiento psíquicos derivadas
del ocultismo y la religión.
Nosotros queremos que la gente
evolucione, pero la evolución es espiritual, no física.
Sin embargo, hay mucho más sobre la Guerra en el Cielo que
solamente una lucha entre el Colegio Invisible y los espíritus
teocráticos que operan a través de la religión organizada, y de
tratar de retardar el progreso material hacia una civilización
avanzada en este planeta.
Durante los últimos cinco años, al
comenzar a ser escrito este libro, el poder de los Teócratas
religiosos para influenciar la evolución de la sociedad
occidental ha declinado constantemente, pero eso no significa
que esta Revolución Espiritual va a ser fácil, rápida o no
sangrienta.
Lo que realmente ha estado pasando durante los últimos veinte
años es que los Teócratas se están preparando para alcanzar su
meta final.
A través de la historia registrada, los Teócratas
falsamente han pretendido ser dioses. Ahora, a causa de la
población extremamente alta e inestable de la Tierra, ellos
realmente tienen una oportunidad de asumir poderes divinos.
Esto es de lo que realmente se trata la Guerra en el Cielo, y es
lo que describiremos en la Tercera Parte.