P. El término “revolución en la
conciencia” está usualmente asociado con el movimiento
psicodélico de los sesenta. ¿Podrían ustedes contestarme algunas de
las preguntas que he tenido acerca de drogas que nunca ha sido
capaz de averiguar por cuenta propia?
R. Hay mucho más sobre la revolución en la conciencia que está
sucediendo ahora que solo el uso extendido de las drogas que
alteran la conciencia, pero es un buen punto de comienzo.
Especialmente, el tema de las drogas ilustra que hay un
Guerra
en el Cielo en curso: tratamos de enseñarle a la gente cómo usar
drogas para su propio bien, y los teócratas trabajan para crear
el “problema de las drogas” en un esfuerzo de sabotear nuestros
intentos de hacer que la conciencia humana en esta planeta de un
principal paso hacia delante.
La lucha moderna entre los teócratas y el Colegio Invisible
sobre los usos recreativos y otros usos de drogas psicoactivas
comenzó mucho antes de los sesentas; y la droga involucrada en
este entonces era el alcohol. La razón real de que la Enmienda de
la Prohibición se pasara después de la Primera Guerra Mundial es
que repentinamente dejamos de oponernos al movimiento anti-alcohol
que habían estado presidiendo los teócratas fundamentalistas
durante décadas.
En otras palabras decidimos,
“Dejemos que la Unión Cristiana de Templanza y otras
organizaciones prohibicionistas tengan su camino; quizás la
total prohibición de bebidas alcohólicas fallará tan
miserablemente que convencerá a la mayoría da estadounidenses
que las leyes puritanas regulando los detalles íntimos de las
vidas personales de individuos son una mala idea.”
Y nuestro plan funcionó.
La política gubernamental y la opinión general en esta sociedad
están ahora tratando el alcoholismo más como un problema médico
y psiquiátrico que como un problema moral o criminal. Esto es
realmente un importante paso hacia delante para toda la
civilización: aprendiendo cómo tratar con un problema social
para minimizar el daño total que le hace a la sociedad.
P. Siempre he encontrado inexplicable el hecho de que la
sociedad occidental pueda tratar con el problema del alcohol de
una manera razonablemente sensible y sofisticada, pero no así
con problemas causados por drogas otras que no sean el alcohol.
R. Esto está sucediendo porque la controversia de las drogas es
ahora uno de los dos o tres más importantes campos de batallas
entre los teócratas y el Colegio Invisible. La clave para
entender porqué implica ciertos efectos secundarios de la LSD y
varias drogas psicodélicas cercanamente relacionadas con ello:
mezcalina, psilocybina, etc., en sus formas, tanto pura como
botánica.
P.
Yo estuve en el centro del Movimiento psicodélico en los años
sesentas y setentas, pero jamás averigüé lo que estaba pasando.
Obviamente, el Colegio Invisible estaba instando a grandes
números de personas a que tomaran esas drogas, al parecer,
indiscriminadamente, pero nunca averigüé porqué. De hecho, a
menudo me enfadé contigo por tratar de “encender el mundo” hacia
la LSD, aparentemente con poca consideración de las
consecuencias.
Los ocultistas han utilizado poderosas drogas psicodélicas de
esta familia durante siglos como ayuda para el desarrollo
psíquico, pero siempre con muchísima precaución y respeto.
Solamente los ocultistas a un nivel razonable de avance estaba
supuesto a tomarlas; su uso debía ser combinado con otras
técnicas psíquicas de entrenamiento, para maximizar los
beneficios y minimizar los peligros.
Sin embargo, cuando intenté enseñar éstos métodos de uso
psicodélico en el contexto de la contracultura de los sesentas
encontré que muy pocos miembros del movimiento tenían la
paciencia de usar un enfoque tan conservador.
Prácticamente todos solo dijeron,
“Seguiré sumiéndome en ácido h
asta deshacerme de mis resacas y expandir mi mente, y luego
me preocuparé acerca de todo esto de la meditación y los
ejercicios psíquicos.”
Y yo no estaba consciente del porqué
tanta gente sentía de esta manera: en esta etapa de mi
desarrollo psíquico, yo estaba comenzando a ser consciente de
sus mensajes telepáticos abogando el uso indiscriminado del LSD
y drogas similares.
Muy francamente, yo desaprobaba esta
política, porque ví a demasiada gente con daños a causa del uso
irresponsable de las drogas.
R. Usted está consciente ahora, ¿verdad?, que la mayoría de
gente que experimentó los “sustos y resbalones del ácido”
durante los Sesentas no sufrieron ningún daño importante
permanente.
P. Esto parece ser verdad en promedio, sí. También, ahora que
soy lo suficientemente maduro para darme cuenta que muchos de
los usuarios de drogas en el Movimiento de los Sesenta que, ya
sea, se mataron, o cometieron serios crímenes o se volvieron lo
suficientemente dementes para ser institucionalizados,
probablemente habrían hecho algo similar tarde o temprano, de
todas formas, incluso si nunca hubieran utilizado drogas.
R. Es verdad. Este fue un factor significativo en nuestra
decisión de tomar riesgos comenzando el Movimiento Psicodélico.
Sin embargo, tenemos todavía que admitir que hubo algunas
víctimas, y lo sentimos mucho. No obstante, debemos señalar una
vez más que una guerra está siendo librada, y se trata de su
libertad, ya que está en juego la libertad de toda la raza
humana.
P. Yo entiendo todo esto ahora, aunque no estoy seguro cómo lo
tomarán muchos de mis lectores. Bien, no hay nada que pueda
hacer al respecto, excepto contar lo más que pueda los hechos y
dejar que la gene saque sus propias conclusiones acerca de quien
está en lo correcto y quien está equivocado. Lo que más quisiera
saber acerca de toda la cuestión de las drogas es simplemente
para qué causa sirvió el Movimiento Psicodélico de los Sesenta.
Que, exactamente estaban intentando lograr, y si tuvieron éxito.
R. La respuesta para su segunda pregunta es,
“Sí, bastante
éxito; mejor que nuestras expectativas”.
La respuesta a la
primera pregunta es técnica y casi imposible de describir en
español (o cualquier idioma humano), pero trataremos. Puesto que
usted, y probablemente un importante número de sus lectores
están familiarizados con computadores electrónicas, utilizaremos
terminología informática para su explicación.
Primero, usted tiene que darse cuenta que un estado normal de
conciencia es comparable a un programa de computadora que ya
está funcionando en modo de entrada o salida, en vez de un modo
de comando. En un modo de entrada, usted puede introducir datos
en los archivos de la computadores a ser guardados o procesados.
En un modo de salida, usted puede recuperar información que ya
ha sido procesada y puede imprimirla o hacer algún otro uso de
ella. En la mayoría de computadoras modernas, usted puede
cambiar entre estos dos modos muy fácilmente, y esta analogía
parece aplicar de igual forma a la mente.
El modo de entrada de una conciencia normal consiste en recibir
información a través de los sentidos y entrarla en la memoria,
donde es procesada de varias formas y está disponible para su
posterior recuperación.
El modo de salida consiste de hacer uso
de la información que la mente ya ha procesado para sentir
emociones, para pensar, hablar, escuchar, mover el cuerpo y
ejecutar una amplia variedad de otras actividades. Todo el
asunto es mucho más complejo y sofisticado que cualquier otra
cosa concebible para computadoras electrónicas, incluso en
teoría, pero la analogía deberá ser clara.
Sin embargo, usted no puede modificar el programa que está
corriendo en una computadora electrónica para establecer un modo
de entrada o de salida. Para hacer eso, usted deberá considerar
alguna clase de modo de comando.
P. A manera de ejemplo, antes de que yo digitara este párrafo
entré en el modo de comando de este programa procesador de
palabras y cambié los márgenes para este párrafo en especial.
Ahora, estoy de regreso en el modo de entrada para poder
escribir esto.
R. Cuando se aplica esta analogía a estados de conciencia en la
mente humana, usted deberá darse cuenta que la situación es muy
compleja. Por una parte, usted siente que tiene muchísima libre
voluntad, una gran medida de control sobre aquello que usted
piensa y hace, e incluso sobre cómo reacciona emocionalmente.
Esto es simplemente porque usted está consciente de un gran
número de diversos cursos alternativos de acción abiertos a
usted en cualquier momento dado.
Usted está mucho menos consciente de esas alternativas que no
están abiertas a usted. Por ejemplo, grandes áreas de su memoria
total no están disponibles para el acceso consciente en
cualquier momento en particular. Al igual que muchas
computadoras electrónicas, la mente humana arregla las memorias
en bancos, y usted normalmente tiene acceso solamente a unos
pocos de éstos en cualquier momento.
Usted puede cambiar bancos por un acto de voluntad consciente,
pero a menudo pierde el acceso a la información que usted podía
antes recordar fácilmente, desde el otro banco de memoria.
Además, está el subconsciente, el cual contiene memorias que
están muy raramente disponibles para acceder conscientemente.
P. También me parece a mí que la conciencia normal incluye por
lo menos funciones de comando limitadas: por ejemplo,
deliberadamente “poniéndose a sí mismo en un estado de ánimo”
para hacer alguna cosa en particular que no podía hacerla sin
una preparación y concentración de antemano.
Esto podría ser
análogo a ciertas capacidades de este programa procesador de
palabras: por ejemplo, no tengo que dejar el modo de entrada
para IMPRIMIR TODO EN MAYÚSCULAS o subrayar.
R. Sí, pero usted no puede cambiar la longitud de la línea,
excepto yéndose al modo de comando, como lo hizo arriba. Ahora,
el punto que estamos tratando de hacer aquí es que la LSD y
otras drogas psicodélicas relacionadas crean un estado de
conciencia que es similar a poner una computadora en el modo de
comando y hacer cambios en el programa que está siendo
ejecutado.
P. Esto nos lleva de nuevo a mis primeras objeciones sobre su
promoción del uso indiscriminado de drogas psicodélicas durante
los sesentas. Entrando en un modo de comando en una computadora
es inútil, y usualmente muy perjudicial para el acabado de la
tarea, a menos que usted sepa exactamente lo que está haciendo.
Por ejemplo, el modo de comando en el cual entré para cambiar
los márgenes también podría haber sido utilizado para eliminar
todo el archivo en el cual estoy trabajando, y esto podría haber
sido hecho pulsando solamente dos teclas.
R. Afortunadamente, la misma complejidad de la mente humana la
hace mucho menos vulnerable que eso. Lo que realmente sucedió
cuando la persona promedio en el Movimiento Psicodélico de los
sesentas tomaba LSD no era lo mismo como el limitado trabajo de
entrar al “modo de comando” y haciendo reprogramación metal
deliberada que los ocultistas occidentales han tradicionalmente
hecho cuando usaban psicodélicos.
Funcionaba en un nivel desconocido a los ocultistas.
En otras palabras, usted mismo y toda la gente que usted
considera ocultista serio se sometió involuntariamente a cambios
mentales, como los “hippies de la calle” lo hicieron, porque
tomar LSD. Usted logra sus limitadas metas de entrenamiento
psíquico, mientras ellos no hicieron nada más que “sentarse y
vegetar”; pero la droga misma estaba haciendo algo mucho más
fundamental a cada uno de ustedes cada vez que lo ingerían.
P. Ya había adivinado la mayor parte de esto, pero es aún un
poco inquietante verlo puesto en palabras. ¿De qué cambios
exactamente están hablando, y cómo se relacionan éstos a la
analogía acerca de los modos de comando?
R. Bien, la computadora que usted está utilizando para escribir
este libro tiene varios diferentes niveles de modos de comando,
¿no es así?
P. Sí. Por ejemplo, el nivel más bajo es el que utilicé para
cambiar los márgenes. Más allá está otro nivel en el cual yo
puedo escribir enteramente otra aplicación, tal como crear y
clasificar información en un archivo de direcciones. Más allá de
eso, yo pude escribir un programa en lenguaje de ensamble básico
y crear un archivo para procesar palabras similar a este, pero
con cualquier modificación que sea deseada.
Y aún más allá de
eso, podría escribir o instalar un programa de Lenguaje de
Máquina que cambiaría las capacidades de la computadora para
escribir nuevos programas, incluyendo enseñarle una lengua de
computadora enteramente diferente.
R. Bien. Por esta analogía, el uso tradicional de los
psicodélicos por parte de los ocultistas está en el nivel de
escribir un programa básico. Esa es la forma en que la gente usa
la telepatía y otros poderes psíquicos: realmente escriben un
nuevo programa, pero para hacerlo, usan capacidades ya presentes
en sus mentes a lo largo de todo, así como su computadora tiene
el lenguaje básico de programación entre sus archivos.
P. Esto explica porqué los psicodélicos no son esenciales para
el entrenamiento psíquico. Ellos pueden acelerar el proceso bajo
las circunstancias correctas, pero no parecen ser capaces de dar
un talento psíquico específico a nadie. Hay grandes números de
gente de otra forma inteligente y creativa, quienes simplemente
no pueden aprender a ser telépatas o médiums, por ejemplo, con o
sin ingerir drogas.
Por otra parte, una gran cantidad de experimentados maestros de
lo oculto que no les gustan las drogas aseveran que ellos pueden
lograr exactamente el mismo grado de entrenamiento psíquico para
una determinada persona sin usar drogas; solamente les tomaría
más tiempo.
Yo me inclino a estar de acuerdo con ellos en
general, aunque todavía caigo en el “pro” en lugar del “anti”
campo de ocultistas, cuando se trata de drogas psicodélicas como
una ayuda para el entrenamiento psíquico.
R. La verdadera razón por la que abogamos por el uso
generalizado del LSD en los años sesentas no tiene nada que ver
con los efectos a corto-plazo de la droga, o con el uso
consciente de aquellos efectos para un entrenamiento psíquico.
Para regresar a la analogía del lenguaje de computadora que
hemos estado utilizando, la “expansión de la mente a través del
LSD” por el cual estábamos abogando implicaba un programa de
Lenguaje de Máquina, no meramente un programa básico.
El uso repetido del LSD durante varios años hace cambios
fundamentales en la programación mental de la gente, y nosotros
usamos el LSD más unas técnicas de acondicionamiento telepático
directo para reprogramar significativamente la mente de varios
millones de estadounidenses.
También usamos el acondicionamiento
ambiental a través del clima emocional general de la
contracultura misma de los sesentas, como ha sido expresado en
el arte, la música, consignas, etc.
P. Para decir la verdad, encontré todo eso acerca de “Paz y Amor
y los Hijos de las Flores y Dejando Todo y Todo debería ser
Libre” demasiado ingenuo e impráctico, en el mejor de los casos,
y en el peor, que es auto-destructivo.
R. Usted sintió de esta manera porque ya tenía altos ideales y
estaba más que nada preocupado con tratar de ponerlos en
práctica. Nosotros creamos la atmósfera emocional que usted
encuentra ingenua y auto-destructiva, simplemente para enseñar
una cierta cantidad de idealismo a la gente joven que habían
sido criados en el promedio de hogares estadounidenses de los
años cincuenta, quienes carecían casi completamente de ellos.
A lo largo de sus infancias, ellos habían sido enseñados a
valorar varias formas superficiales de éxito material más que
ninguna otra cosa. Nosotros estábamos tratando de empujarlos en
la dirección correcta, y abogando por un uso extendido de los
poderosos psicodélicos eran nuestro medio principal para
hacerlo.
P. ¿Cómo se compara la reprogramación que ustedes llevaron a
cabo a través de la contracultura de los años sesenta y el
movimiento psicodélico en efectividad con aquello que se logró a
través del control mental religioso por los grupos de teócratas
religiosos?
R. Hay una enorme diferencia entre hacer algo utilizando un alto
nivel de tecnología y haciéndolo por medio del poder muscular
humano, siendo la droga psicodélica análoga a la maquinaria.
Hicimos más reprogramando en unos pocos años en más personas de
lo que pudieron hacer los teócratas religiosos tradicionales en
el mismo número de décadas.
Desafortunadamente, los teócratas de
la quinta etapa ahora tienen acceso a técnicas de reprogramación
mental tan efectivas como aquellas que usamos nosotros en los
años sesenta, pero este es un tema que discutiremos más
adelante.
P. Bien, entonces, ¿porqué se detuvieron? ¿Porqué no dejaron que
le Movimiento de los Sesentas continuara indefinidamente? Yo
creo que usted tendría que haber tenido el material que estaban
utilizando para reprogramar a la gente mucho más complejo, pero,
¿no hubiera sucedido esto de forma natural al madurar y ganar en
conocimiento y experiencia?
R. No, no funciona de esa manera, lamentablemente. Fue muy
difícil solamente programar a grandes números de usuarios de LSD
con un conjunto de vagos principios idealistas que harían sus
procesos de formación de opinión y toma de decisiones más
tolerantes y flexibles. Fue totalmente imposible comenzar a
enseñar una ideología detallada, sofisticada.
La principal razón para esto es que estamos trabajando casi
enteramente a través de la mente inconsciente de las personas, a
modo que absorbieran cadenas cortas de información en lugares al
azar en sus archivos mentales. Mientras estos mensajes fueran
simples, claros y positivos – y es esto lo que hizo que usted
los llamara “ingenuos” – entonces hicieron más bien que mal.
Si
hubiésemos tratado de usar un material más complejo, habría
meramente confundido a los receptores, probablemente hasta el
punto de interferir con las funciones mentales ordinarias.
De hecho, la mayoría de gente en la contracultura de los sesenta
sufrió temporalmente de un importante grado de confusión y
deterioro de este tipo, de todas formas.
P. Bien. Estoy bastante seguro que ahora lo entiendo. Ustedes
solamente estaban tratando de reprogramar tantos estadounidenses
como fuese posible con algunos principios vagos que los harían
social y políticamente liberales, en un nivel muy fundamental.
Incluso antes de que realizara mi
progreso, yo estaba consciente de
que algo como esto había sucedido.
R. A este punto, terminemos la discusión sobre las drogas y
pasemos a otros aspectos de la Guerra en el Cielo, que marca en
comienzo de una nueva edad de civilización humana en la Tierra.