…La policía representa la defensa del pasado.

Pero si MILLONES, no miles, millones de personas se reúnen y ocupan los lugares, absolutamente pacificas, simplemente se reúnen y ocupan, entonces eso tendrá poder.

Pero que no haya violencia: el dejarse llevar por la violencia es volver al pasado, es estar abierto a todos los conflictos.

No, una ocupación por las masas TODO PODEROSAS EN SU INMOVILIDAD, que impongan su voluntad por el número.

Es claramente -  no en sus detalles, sino en la dirección del movimiento (de mayo del 68) - , claramente la voluntad de acabar con el pasado, de dejar la puerta abierta al futuro.

Es como una especie de hastió por el estancamiento, así es.

Sed de ”algo” que esta delante, que parece mas luminoso y mejor.

Y en efecto. HAY algo. HAY una respuesta.

Hay una Fuerza que quiere expresarse.

 

Y ahora, ¿qué va a pasar?


El panorama mundial lo conocemos todos. La demografía china acaba de alcanzar los mil millones, mil millones de hombres. Cada año la India trae al mundo doce millones mas de bebes. Es una progresión geométrica. No hay medio humano capaz de detener esa marea.

 

Hemos visto con nuestros propios ojos cadenas enteras del Himalaya con todos sus árboles arrasados, en veinte años. Da escalofríos. ¿Y quien hablo de Atila?, toda la Tierra esta llena de pequeños Atilas; aunque, verdaderamente, no sabemos muy bien si se trata de hombres o de que, disfrazado bajo una piel de hombre.


Y quizá sea esa la verdadera cuestión: la Tierra esta llena de seres que no son hombres. Que son cabras, ratas o conejos, pero no hombres. Pueden estar provistos de ciencia, de democracia y de religión, pero no son hombres. Son tubos digestivos muy sofisticados. No hay especie mas llena de falsificaciones.

 

Una rata es lo que es, sin pretensiones. El hombre no es lo que es, pretende montones de cosas, con una Biblia en la mano y con corbata. El hombre y la mentira van a la par.


Es decir, que todavía no somos hombres.


Pero nuestra mentira esta saltándonos a los ojos. No se trata de otro fenómeno. El hombre esta convirtiéndose en lo que es, y lo que no es va a desaparecer de la realidad. ¿Y como sucederá?


Que va a desaparecer, no ofrece lugar a dudas.


Pero hay millones y millones de mentirosos, y la mentira esta tan perfectamente mezclada con la verdad, que no se sabe muy bien como seria divinamente posible (si, divinamente, pues humanamente…) separar esa mezcolanza sin extirpar lo bueno con lo malo.


Y además, si observamos bien, nos daremos cuenta, con Madre, que “lo mejor no vale mas que lo peor”; es el mismo barrizal de “algo”… que no es lo que es, ni en lo peor ni en lo mejor.

 

Evolutivamente hablando, es una cierta amalgama celular – ni buena ni mala – que se ha puesto encima un intelecto, filosofía, microscopios y religión, y un cierto numero de otros ingredientes de los que podemos pensar lo que queramos, pero lo que pensemos no es de una importancia definitiva para la especie, aunque no nos lo parezca, como tampoco los evangelios o las fechorías de unos pececillos tuvieron importancia para la fabricación de los mamíferos.

 

¿Y que significa eso de “separar los buenos de los malos”…, El Apocalipsis?...

 

¿Y quienes son los buenos?

60.237 – Incluso hay gente que prevé el fin del Mundo, pero es una imbecilidad – decía Madre con su llano lenguaje - . Porque el Mundo ha sido construido con una cierta meta, y no desaparecerá antes de que las cosas estén realizadas. Pero quizá haya… cambios.

¿Y que “piensa” de todo eso una celulita? Esta es quizá la verdadera pregunta y la única pregunta.

 

Quizá incluso sea el lugar en el que descubramos lo que es el hombre, sin falsificaciones y sin mentira y sobre todo sin… ¡sobre todo sin “verdad”! la vida clara, tal y como es. Cuando hayamos echado al basurero cósmico todas nuestras verdades junto con todas nuestras mentiras, entonces, ¡uf!, respiraremos mejor.

 

Pero ahí esta el problema: ¿cómo? ¿Cómo llegar a esa celulita pura, y libre, sin hundir todo el edificio que se ha puesto encima y sin aplastar con el la celulita? Es ahí donde necesitaríamos de un mago divino. E incluso sospechamos, con Aristófanes, Moliere y Sri Aurobindo, que ese mago debe ser un tanto humorista.
Pero pongámonos serios (por el momento).

 

Ahí están esas inquietantes bombas que amontonamos como topos en su agujero.

66.219 – No saben (lo deberían saber, pero no lo saben) que las cosas tienen una consciencia y una fuerza de manifestación, y que todos esos medios de destrucción empujan a su utilización, y que incluso no queriendo usarlos, habrá una fuerza mas fuerte que ellos que les empujara a usarlos.

Las “cosas” tienen una consciencia: las bombas igual que la célula, igual que una brizna de átomo.

 

En realidad el Universo entero es una consciencia y la materia es consciencia – justo lo que nosotros no somos.

 

Nosotros confundimos la consciencia con la inteligencia, y es por eso por lo que no vemos nada del Universo tal y como es, vivimos en nuestra idea del universo, una idea explosiva, ¿Y quien tendrá razón al final, esa idea o la consciencia de la materia? Es como una carrera entre ambas. Madre hacia esa carrera en su propio cuerpo, entre esa fuerza de destrucción y la otra.


Y ella se ha ido, aparentemente


Y Sri Aurobindo también, por las mismas razones.


¿La resistencia y la negación de los pequeños espiritualistas y de los pequeños materialistas, serán mas grandes y mas fuertes que el impulso evolutivo? Pues, de que vamos a dar un giro de ciento ochenta grados, de eso no hay duda. Los que creen todavía que Sri Aurobindo y madre eran unos “sabios” o unos “santos” o filósofos o yo que se, son unos burros no-evolutivos. Unos retrasados de la era Terciaria espiritual. Madre y Sri Aurobindo no han venido a predicar ni a revelar nada: han venido a HACER.

 

Y lo que tenían que hacer lo han hecho.

“La cosa esta hecha.”

Han venido para descubrir y liberar en un puñado de materia, en un puñado de sustancia celular humana, y a pesar de – o precisamente por – todos los obstáculos, un conjunto de células tal y como son, sin sus revestimientos o sus encostramientos evolutivos. Sus cuerpos eran el laboratorio evolutivo.


Lo que han hecho es una operación evolutiva.


¿Y se ha visto alguna vez a la Evolución fallar?


Es lo único que no falla jamás, es lo mas infalible que hay en el mundo; los evangelios pueden fallar, pero no la célula. Una vez que se le ha metido algo en la “cabeza”, en su programa genético, ya no lo suelta, hasta que surja el próximo elemento perturbador evolutivo.


Madre y Sri Aurobindo son unos grandes perturbadores. No hay mas que verlo.


Aunque no vemos nada, como de costumbre, salvo “slogans” y millones de televisiones a través del Mundo que aúllan mentiras verdades o verdades-mentiras, de las que nadie entiende nada, salvo que se tambalean ya desde sus cimientos.

65.203 – Tienen la impresión de estar sobre una Tierra que ha dejado de ser sólida. Tiembla. Y no les resulta confortable.
 

63.189 – Es imposible que un cambio cualquiera, incluso en un elemento o en un punto de la consciencia terrestre, no haga participar en ese cambio a toda la Tierra, forzosamente. Todo esta estrechamente unido. Y cualquier vibración tiene consecuencias terrestres – no digo universales, digo terrestres - , forzosamente.

Y Sri Aurobindo:

Una piedra inerte sobre la arena que con tu distraída patada mandas a paseo ha producido su efecto en los hemisferios.

Si nuestros televisores tienen ese efecto y pueden sembrar el pánico desde Moscú a Belleville en tres minutos, ¿qué sabemos nosotros de los efectos revolucionarios de un puñado de materia que repentinamente da ese formidable golpe de Estado de tirar por la borda al gobierno mental?

 

Eso es lo que no alcanzamos a medir, pero cada día se hace mas patente ante nuestros propios ojos.

 

Es el gobierno mental del mundo lo que esta vacilando y zozobrando en la incoherencia. Echan discurso, todos, pero temblando la Tierra. Esta temblando la Materia. Quizá sea necesario que la Tierra se despierte a la realidad del fenómeno antes de que a todos los pequeños sombreros – de presidente, de obispo, de biólogo, de yogui o de ayatolah - se los lleve el viento por encima de los tejados y de las aturdidas cabezas.


No estamos viviendo un cambio “espiritual” del Mundo, no vamos a cambiar de ideas: vamos a cambiar de mundo, como los teleósteos en sus charcos resecos. Y nuestros comunismos o nuestros marxismos son tas irrisorios como nuestros capitalismos o nuestros evangelismos, como todos nuestros posibles pequeños “ismos”.

 

Estamos viviendo un cambio evolutivo. El lugar de la batalla es el cuerpo, es la célula. Eso es lo que esta cambiando, y nada mas: “¡Todos los cuerpos, todos los cuerpos!”, decía ella. Todo lo demás solo son malabarismos cerebrales.


Entonces resulta que llegamos a un extraño cruce entre Apocalipsis y la Biología.


Y de pronto, se fue precisando el problema. Era en 1969, tras un experimento que ya hemos citado, pero no basta el final… y es ese final lo que nos interesa. Repetimos:

69.315 - ¿Y que es esta creación?... Separación, ¿no?, y por tanto maldad, crueldad, sed de dañar, y de ahí el sufrimiento, y de ahí toda la enfermedad, la descomposición, la muerte – la destrucción - . Todo eso forma parte de una misma cosa. Y la experiencia que he tenido era la de la IRREALIDAD de esas cosas, como si hubiéramos entrado en una Mentira irreal y todo eso desapareciera cuando salimos de ella - ¡NO EXISTE, no es! - ¡Eso es lo tremendo!

 

Que eso que para nosotros es tan real, tan concreto, tan terrible, ¡todo eso no existe! Solo es… que hemos entrado en la Mentira. ¿Por qué? ¿Cómo?... y jamás, jamás en toda su existencia, este cuerpo ni una sola vez ha sentido un dolor tan total y tan profunda como ese día, ¡oh!... Y al final de tanto dolor: la beatitud. El dolor, ¡puf! desapareció. Como si todo eso, todo eso que es tan horrible, no existiera. Y todos los medio – que pudiéramos llamar artificiales, incluido el Nirvana - , todos los medios para salirse de ahí no valen nada.

 

Empezando por el imbécil que se suicida para poner “fin” a su vida – esa es la mayor de todas las imbecilidades - . Desde eso hasta el Nirvana, en donde uno se imagina haber salido, todo eso, todo eso no vale nada. Es en diferentes niveles, pero no vale nada. Y entonces, después de tanto dolor, en el momento en el que verdaderamente uno tiene la impresión de un infierno perpetuo, de pronto… ¡de pronto un estado de consciencia en el que todo es luz, esplendor, belleza, dicha, bondad!...

 

Es… inexpresable. “Aquí estoy!”, se muestra, y luego, ¡paf!, se va. ¿Será eso? ¿Será eso la palanca?... No se. Pero la salvación es física, no es en absoluto mental, sino FÍSICA. Quiero decir que no esta en la huida, esta AQUÍ. Y no es algo que este velado, escondido o lo que sea: esta AHÍ mismo. ¿Por qué?, ¿qué es lo que, en el todo, nos priva del poder vivir “eso”? No sé. Esta ahí.

 

Esta AHÍ. Y todo lo demás, incluso la muerte, se convierte verdaderamente en una mentira, es decir, en algo que no existe.

Y añade Madre:

… Pero uno no puede salirse completamente solo.
64.283 – No es para UN cuerpo para quien se ha hecho, es para la Tierra.

Y ahí estamos, verdaderamente, en el corazón del problema.

 

No se trata de separar los “justos” de los “injustos”, sino de salirnos por completo y todos juntos de una misma pecera de irrealidad, y que todas nuestras maravillas y todas nuestras verdades, igual que nuestras monstruosidades y nuestras mentiras, se desvanezcan en otra cosa…, que lo cambia todo.

“Una pequeña nada que lo cambia todo”, decía ella.

El Apocalipsis esta en el corazón de la célula.

 



No nos queda ya tiempo para esperar. Ese es el problema.


Pudiéramos pensar que, con el tiempo, algunos héroes de la Evolución, habiendo comprendido el procedimiento, descenderían al cuerpo, taladrarían su camino a través de las capas y liberarían a la célula de su hipnosis atávica y newtoniana, y que luego la operación se propagaría, como la operación mental se propago entre los grandes monos.

 

¡Pero si se esta propagando ya, y vertiginosamente! Y ese tiempo ya no lo tenemos. Las masas oscuras vienen al asalto. La Tierra grita. Millones de hombres se preparan para levar anclas. Un ardiente huracán gira como un torbellino encima de Asia.

 

¿Y creemos que nosotros, tras las paredes de vidrio de nuestros castillos de cristal intelectual, limpios y educados, vamos a escaparnos de ese torrente ardiente e insensato? ¿Quién no ha visto ya las masas levantadas? Un formidable contagio subrepticio esta atravesando nuestras barreras de hormigas. ¿Pero que es? ¿Es el contagio de la vida nueva o de la muerte ya muy próxima?

 

Tras sus muros de algodón, América electroniza y juega con fuego. Tras sus murallas, el Kremlin esta acorralado y tiembla. Un gato amarillo, cruel y sin alma observa el juego, teje su trama y espera su hora, mientras que una India corrompida, que fue la cuna de la luz, alimenta a los diablos en sus ashrams a la vez que sigue siendo la invisible apuesta de la batalla.

 

Pues la India es el corazón de la Tierra - pesado, enfangado - , pero el corazón de todas formas. ¿Quién ganara esta insensata carrera: la vida nueva o la vieja muerte de siempre? Ya no es cuestión de décadas, no, nos quedan unos años…, a penas. Esta a las puertas.


Y esa vida nueva y esa muerte parecen tan estrechamente entremezcladas no solo en cada continente, sino en cada nación, en cada grupo, en cada familia, en cada consciencia dentro de un mismo hombre, que no sabemos como seria posible arrancar lo uno sin lo otro. Todas las voces aúllan y mienten, la verdad forma un mismo paquete con la mentira, la mentira abriga una lucecita de la que se alimenta y que la protege. No podemos tocar algo sin tocarlo todo.
 

Es en la célula y en el cuerpo mismo de la Tierra donde el imposible milagro se convertirá en el único milagro posible.


Estas cuatro reflexiones de madre, si las ponemos una junto a otra, parecen entregarnos la clave.

66.263 – La consciencia ordinaria vive en una agitación continua, ¡es terrible cuando uno se da cuenta de ello! Mientras no nos damos cuenta parece algo totalmente natural, pero cuando te das cuenta te preguntas como es posible que la gente no se vuelva loca, ¡es una gracia! Una especie de pequeña agitación microscópica… ¡Oh!, ¡que horror!

Exactamente la descripción de esa “trama” de la mente física, y por otra parte el milagro, todos los “milagros” posibles; es decir, no el “milagro”, sino el cese de nuestra mentira científica y mental: lo natural… desconocido.

 

Y Madre añadió esto que comenzó a abrirnos los ojos:

… Y es lo mismo para todo: los acontecimientos mundiales o las catástrofes de la Naturaleza o del hombre, los terremotos y los maremotos, las erupciones volcánicas, las inundaciones, o bien las guerras, las revoluciones, la gente que se mata sin saber por que.

 

Por doquier están impulsados por algo: detrás de esa “agitación” esta la voluntad de desorden que quiere impedir que se establezca la armonía. En el individuo, en la colectividad y en la Naturaleza.

Entonces comenzamos a ver que esa “trama” no es simplemente asunto de unas células individuales: es toda la Tierra de los hombres la que esta cubierta. Una trepidación microscópica y constante que envuelve al Mundo con su red.


Y luego, en 1969:

69.105 - ¡La cantidad de sugestiones, que pudiéramos llamar “derrotistas”, que hay en la atmósfera terrestre es formidable! Es para asombrarse que no quede todo aplastado de tan… Toda la gente, todo el tiempo, esta formando catástrofes; esperan lo peor, ven lo peor, solo se fijan en lo peor… ¡Oh!, y es hasta en las mas mínimas cosas, ¿sabes? (el cuerpo lo observa todo).

 

Cuando la reacción de la gente es armoniosa todo va bien; pero cuando existe esa reacción que llamo derrotista, un objeto que cojan se les cae. Y sucede todo el tiempo, sin que haya ninguna razón especial; es solo por la presencia de esa consciencia derrotista.

 

Lo he visto clarísimamente; todas las voluntades o las vibraciones (porque es algo que se reduce a vibraciones), todas las vibraciones que traen desde las mas pequeñas molestias hasta las mayores catástrofes, ¡todas son de la misma calidad!

Y en 1971, de pronto, abrimos los ojos de par en par:

71.78 – Tengo la curiosa impresión de una especie de trama, de trama con hilos…, como muy flojos (es decir, que no están prietos), que une todos los acontecimientos, y si se tiene poder sobre una de esas tramas todo un campo de circunstancias puede cambiar, circunstancias que aparentemente no tienen nada que ver unas con otras, pero que están unidas ahí y por tanto unas implica necesariamente la existencia de otras.

 

Y eso, tengo la impresión de que es algo que envuelve toda la Tierra. Y NO ES MENTAL. Son circunstancias dependientes unas de otras de forma totalmente invisible exteriormente, sin una lógica mental, pero que están como unidas unas a otras. Y si se es consciente, verdaderamente consciente de eso, uno puede cambiar así las circunstancias.
 

(Pregunta:) ¿Sientes que tienes poder sobre alguna de esas tramas?
 

No, es de otra forma, me di cuenta porque estaba actuando sobre una de esas tramas. Si tuviéramos el poder de reemplazar una de esas tramas por otra podríamos cambiar así todas las cosas. Es inexpresable.


¿Sobre que trama estas actuando en este momento?


¡Pues no lo sé! Son tramas que están alrededor de la Tierra. Y FUE AHÍ DONDE SE NOS ABRIERON LOS OJOS:


… Hay una… en la que veo… ¡Las mas mínimas circunstancias de la vida esta ahí! Y entonces, cuando la observo así, veo que se extiende sobre todo el país (la India), y no solo sobre todo el país, sino sobre la Tierra.

Si se te cae un objeto, ¿qué es lo que se moverá allá lejos, en Kamtchatka o en Washington? Y tu paso en falso aquí, ¿de que microscópica (o gigantesca, da igual) vibración habrá salido en Spitzberg o en la calle Montmartre? ¡Todo esta unido!

 

Es terrible.

“Y es no es mental.”

¿Entonces que es?

 

Todas las células y los átomos de la Tierra son un mismo cuerpo continuo. Y si uno toca aquí una celulita, si uno hace un minúsculo agujero en esta malla, en esta microscópica trama “personal”… - pero si no hay nada personal no hay nada individual - ¡no se puede agujerear un sitio sin agujerearlo todo!

 

Es lo que Madre y Sri Aurobindo han hecho; han sembrado un irresistible contagio.

 

Pero entonces el problema toma una envergadura inesperada en la que este microscópico individuo que somos asume una importancia desmedida o a la medida de cualquier cosa sobre el planeta: un terremoto o un hermoso gesto de alma que de pronto esboza una sonrisa en esta papilla negra de la Tierra tienen la misma importancia. Todo es igual.

 

Solo hay una cuestión: la calidad de la vibración; negra o ligera, solar y sonriente o derrotista.


Pero, cuidado, no hagamos poesía.


Un día de 1967, Madre salió de pronto de una larga concentración o contemplación, y se puso a hablar en ingles, como si fuera Sri Aurobindo el que hablara (solía sucederle a menudo), y con su vocecita lenta y cristalina dijo esto, de lo cual no entendimos nada, pero que ahora vemos claro:

67.251 – Dentro de algún tiempo podré decir… (y después de un largo silencio)… lo que significa exactamente la realidad de esta materia aparente… Tengo la impresión, exactamente la impresión de estar a punto de obtener una clave, una clave o un “truco”, un procedimiento (no se como expresarlo: todo esto son… vulgarizaciones), pero es algo que, si lo poseyéramos sin estar totalmente del lado verdadero…, en un segundo podría ocasionar una catástrofe terrible.

 

¿Qué catástrofe? No se…, como una disolución del Mundo.

La ruptura de la trama? ¿Desembarcar de pronto en el lado verdadero de la Tierra? Un “de pronto”… de lo mas asombroso quizá.


Pero, cuidado, no hagamos tampoco ciencia-ficción.


Un año mas tarde era mayo de 1968.1

 

1. Se refiere Sarprem al movimiento espontáneo y revolucionario que por aquellas fechas paralizo en Francia durante días, la horrible maquina estatal-industrial. Millones de personas se estremecieron en las calles notando la cercanía de "otra cosa"., de "algo", y pintaron en los lugares ocupados como consignas de un futuro: "Se decreta el estado de felicidad permanente", "Hay método en su locura", "Sean realistas, pidan lo imposible"...  Paris fue la cresta de la ola de una marea que atravesó la Tierra entera aquel 1968. Todos los viejos poderes tambalearon y se anuncio un Poder Nuevo (N. del T.)

 

 

En cuanto madre se entero lo comprendió al instante:

“No se trata de una huelga: es una revolución…”

Abortada, al parecer, tragada por el viejo habito y por todas las viejas deformaciones políticas o de otra clase, pero había algo allí… que anunciaba un acontecimiento terrestre mas general y completo… que nos aguarda. Pudiéramos decir que fue un “agujero colectivo”, pero momentáneo, en la trama.

 

El 22 de mayo madre nos decía:

68.225 – Existe el fortísimo sentimiento – fortísimo – en la consciencia de que ha llegado la hora. Hay inmensos periodos en los que las cosas se van preparando – el pasado se agota y se prepara el futuro - , y son inmensos periodos, neutros, sin brillo, en los que las cosas van repitiéndose, y parece que tienen que ser siempre así. Y luego, de repente, entre dos periodos de esos, se produce el cambio. Como el momento en el que apareció el hombre sobre la Tierra. Ahora es otra cosa, otro ser…

Y Madre veía de pronto a aquellos estudiantes, aquellos jóvenes.

…La policía representa la defensa del pasado. Pero si MILLONES, no miles, millones de personas se reúnen y ocupan los lugares, absolutamente pacificas, simplemente se reúnen y ocupan, entonces eso tendrá poder. Pero que no haya violencia: el dejarse llevar por la violencia es volver al pasado, es estar abierto a todos los conflictos. No, una ocupación por las masas TODO PODEROSAS EN SU INMOVILIDAD, que impongan su voluntad por el número.

 

Es claramente – no en sus detalles, sino en la dirección del movimiento (de mayo del 68) - , claramente la voluntad de acabar con el pasado, de dejar la puerta abierta al futuro. Es como una especie de hastió por el estancamiento, así es. Sed de ”algo” que esta delante, que parece mas luminoso y mejor.

 

Y en efecto. HAY algo. HAY una respuesta. Hay una Fuerza que quiere expresarse.

Hay una trama que puede, que quiere romperse, si hubiera los suficientes millones de pequeñas vibraciones de esperanza que quisieran gritar, gritar, ¡No!, a toda esta mentira… irreal.


Y así nos estamos aproximando al cuento de hadas.


Pero un cuento de hadas muy racional, que quizá sea la suprema racionalidad del Mundo.


Esa perforación de la trama no es un vano espejismo, es algo que todos, o muchos de entre nosotros, hemos podido comprobar sin saber lo que era – los niños, sobre todo - . Los niños se caen sobre las piedras de sílex de Fontaineblau sin darse cuenta siquiera, sin hacerse un rasguño, como si no pasara nada. Y entonces no pasa NADA.

 

En esos momentos, que podemos llamar de heroísmo o de sonambulismo, o de cualquier otro “ismo”, en los que de pronto el aire el ligero y el cuerpo danza como si abrazara toda la materia que le rodea, y la mirada es clara como una llama, uno atraviesa cualquier cosa: el fuego, las balas, un accidente, la muerte. Y nada puede tocarte. Se es invulnerable.

 

Ligero y triunfante. Ni se piensa en ello, es sencillo, muy sencillo, evidente y sin historias. El pecho esta como henchido de un aire suave que huele a la primavera de la Tierra, y tan ágil…, todo es ágil y como maleable; basta decir “quiero”, y ya esta, uno esta ahí, en pleno milagro. La falsa materia se deshace, uno esta en el gran viento que lleva los Mundos d forma tan ligera… Todos conocemos momentos de esos. La trama se afloja.

 

Todo es diferente.

64.253 – Es mi experiencia de todo este tiempo, es una visión y una convicción, la convicción de una experiencia: las dos vibraciones (la mentira trepidante y la verdad ligera) están entremezcladas todo el tiempo, todo el tiempo, y todo el tiempo la una esta infiltrándose en la otra. Quizá, la maravilla aparece cuando la cantidad infiltrada es lo suficientemente grande como para ser perceptible.

 

Pero tengo la impresión, y una impresión agudísima, de que es un fenómeno que esta produciéndose todo el tiempo: todo el tiempo, por doquier, de forma minúscula, hay una infiltración infinitesimal de la verdad en la mentira, y en ciertas condiciones, que son visible, se produce una especie de ensanchamiento luminoso - no sabia explicarlo - , y entonces la masa de infiltración es suficiente para dar la impresión de un milagro (quizá fue ese el fenómeno de mayo del 68). Pero de todas formas es algo que esta produciéndose en el Mundo todo el tiempo, todo el tiempo, sin cesar.

 

La sustitución de vibración.


El Milagro de la Tierra ocupando el sitio de la mentira.


¿Y si eso se produjera colectivamente? Si millones, si, millones, de voces jóvenes que ya están hartas de esta vieja Tierra de mentira y de sus columnas grises que se alinean para recoger el diploma de la vieja forma de morir, si esas voces claras, de pronto, dejaran fundir su corazón, dejaran henchir su pecho con un aire ligero y gritaran: “NO, basta ya”…


Todas esas células, liberadas de pronto de su hipnosis.


“¿Cuándo? ¿Cuándo?”, preguntaba la voz de la Tierra.


55.1210 – Pienso que se producirá en el momento en el que haya suficiente numero de consciencias que sientan de forma absoluta que no se puede vivir así.

 

Es preciso que todo lo que ha existido, y existe aun, aparezca como un absurdo que no puede durar mas; en ese momento podrá producirse, pero no antes. De todas formas, hay un momento en el que sucederá, habrá un momento en el que el movimiento volcara en una realidad nueva. Si, UN MOMENTO.

 

Hubo un momento en el que el ser mental se manifestó sobre la Tierra. Y habrá UN MOMENTO en el que la consciencia supra-mental pueda entrar en esta consciencia humana y manifestarse. No es algo que se va alargando como una goma, no hay un momento en el que se produce, puede suceder como un relámpago.

Todo se nos caerá de las manos: nuestros bolígrafos, nuestras leyes, nuestra ciencia, nuestro futuro de emparedados vivos.

 

Una inmensa risa henchirá el pecho de la Tierra, ¡y ya está!

¿Y por que no ahora?...
Y los que ya están muertos se quedaran tiesos.
Un Apocalipsis, si, sonriente.
Mortal para los muertos y ligero para los siempre vivos.
Un cuento de hadas en las células de la Tierra.
SATPREM
Land's End
15 de febrero de 1980