15 Octubre 2014
del Sitio Web CienciaAlDia

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Imagine que un día despierte y descubra que las brújulas apuntan al sur en lugar del norte. No es tan descabellado como parece.

 

El campo magnético de la Tierra se ha revertido muchas veces en el pasado - aunque no en el transcurso de una noche. Su campo magnético dipolar, como el de un imán, se mantiene bastante estable durante miles a millones de años, pero por razones desconocidas, de vez en cuando se debilita y cambia de dirección, presumiblemente en el curso de unos miles de años.


El 'Polo Norte' - es decir, la dirección del norte magnético - se invirtió hace un millón de años.

 

Este mapa muestra cómo, a partir de hace unos 789.000 años, el polo norte vagó alrededor de la Antártida durante varios miles de años antes de moverse súbitamente, hace 786.000 años, a la orientación que conocemos hoy, situándose en algún lugar del Ártico.
 

 

El 'Polo Norte' - es decir, la dirección del norte magnético - se invirtió hace un millón de años.

 

Este mapa muestra cómo, a partir de hace unos 789.000 años, el polo norte vagó alrededor de la Antártida durante varios miles de años antes de moverse súbitamente, hace 786.000 años, a la orientación que conocemos hoy, situándose en algún lugar del Ártico.


Ahora, un nuevo estudio realizado por un equipo de científicos de Italia, Francia, la Universidad de Columbia y de la Universidad de California, Berkeley, demuestra que la última inversión magnética, de hace 786.000 años, realmente ocurrió muy rápidamente, en menos de 100 años - más o menos una vida humana.

El descubrimiento se produce a medida que la nueva evidencia indica que la intensidad del campo magnético de la Tierra está disminuyendo diez veces más rápidamente de lo normal, lo que ha llevado a que algunos geofísicos vaticinen una reversión en unos pocos miles de años.

A pesar de que una inversión magnética es un fenómeno de importancia a escala planetaria, impulsado por convección en el núcleo de hierro de la Tierra, no se ha encontrado que debido a las reversiones pasadas se hayan producido catástrofes, a pesar de que los registros geológico y biológico se han estudiado extensamente.

 

Actualmente, sin embargo, una reversión magnética podría potencialmente causar estragos en nuestra red eléctrica, debido a que se generarían grandes corrientes eléctricas anómalas.

Puesto que el campo magnético terrestre protege la vida de partículas energéticas del Sol y los rayos cósmicos (que pueden causar mutaciones genéticas), el debilitamiento o pérdida temporal del campo antes de una reversión permanente podría aumentar los casos de cáncer.

 

El peligro para la vida sería aún mayor si la reversión estuviera precedida por largos períodos de comportamiento magnético inestable.

El nuevo hallazgo se basa en la medición de la alineación del campo magnético en capas de antiguos sedimentos lacustres, ahora expuestos en la cuenca Sulmona de los Apeninos, al este de Roma, Italia.

El nuevo hallazgo es probable que ayude a los investigadores a entender cómo y por qué la polaridad del campo magnético de la Tierra se invierte de forma episódica, dicen los investigadores.

El registro magnético obtenido por los investigadores muestra que una reversión repentina de 180 grados del campo fue precedida por un período de inestabilidad que se extendió por más de 6.000 años.

 

La inestabilidad incluyó dos intervalos de baja intensidad del campo magnético, que duraron alrededor de 2.000 años cada uno. Los cambios rápidos en la orientación del campo pueden haber ocurrido en el primer intervalo de baja intensidad.

 

La inversión total de la polaridad magnética - es decir, la reversión final - ocurrió hacia el final del período más reciente de baja intensidad.

 



Estudio:

L. Sagnotti, G. Scardia, B. Giaccio, J. C. Liddicoat, S. Nomade, P. R. Renne, C. J. Sprain. Extremely Rapid Directional Change During Matuyama-Brunhes Geomagnetic Polarity Reversal. Geophys. J. Int. (November, 2014) 199 (2): 1110-1124. doi: 10.1093/gji/ggu287.