Gracias a Álvaro García por su aportación

29 Julio 2016

del Sitio Web ElRobotPescador





 

 


Una creencia tan fuertemente arraigada como la creencia en la existencia y figura de Jesús, parece difícil de discutir a ojos de muchas personas.

Sin embargo, existen bastantes estudiosos, eruditos y escritores que ponen en duda la existencia de Jesús; de hecho, algunos de ellos hablan directamente de un montaje, creado para controlar a la población.

¿Podría extenderse y crecer un mito o una historia falsa hasta convertirse en una religión mayoritaria que se extienda durante 2 milenios?

A continuación exponemos la opinión de dos estudiosos que así lo sostienen.

Hace unos días hablábamos de Joseph Atwill en el artículo 'Estudioso de la Biblia afirma que la Historia de Jesucristo es un Engaño diseñado para Controlar a la Gente'.

El polémico estudioso de la Biblia sostiene que toda la historia alrededor de la figura de Jesucristo fue un engaño romano, diseñado para controlar a la población.

Según el polémico erudito, el cristianismo es una religión sin fundamento que fue diseñada por el imperio romano para justificar la esclavitud y pacificar a los ciudadanos.

Atwill afirma que:

"El cristianismo puede ser considerado como una religión, pero en realidad fue desarrollado y utilizado como un sistema de control mental para producir esclavos que creyeran que 'Dios' decretó su esclavitud".

 


Joseph Atwill

 


El investigador sostiene que en su momento, las sectas judías en Palestina estaban esperando la llegada de un "Mesías guerrero", que se convirtió en un problema para el cual, el Imperio Romano no podía hacer frente usando los medios tradicionales.

Como resultado, los gobernantes recurrieron a la guerra psicológica, aparentando darle a los ciudadanos lo que querían, mientras que al mismo tiempo se aseguraban de que seguían sus reglas.

Atwill añade:

"Ellos supusieron que la manera de detener la propagación de la actividad misionera judía zelota, era crear un sistema de creencias que compitiera con él.

 

Fue entonces cuando se inventaron la historia del Mesías pacífico".

"En lugar de inspirar a la guerra, este Mesías instaba al pacifismo, a poner la otra mejilla y alentaba a los judíos a darle al César lo que era del César", es decir, a pagar sus impuestos a Roma.
 



 


"A pesar de que el cristianismo puede ser un consuelo para algunos, también puede ser muy perjudicial y represivo, una forma insidiosa de control mental que ha llevado a la aceptación ciega de la servidumbre, la pobreza y la guerra a lo largo de la historia"

Atwill incluso llega a decir que,

"al día de hoy, sobre todo en los Estados Unidos, se utiliza para crear el apoyo necesario para la guerra en Oriente Medio".

El erudito afirma que descubrió por primera vez esta revelación al notar que Jesús es,

"el único personaje de ficción en la literatura cuya historia vital se puede remontar a otras fuentes".

Al comparar en el Nuevo Testamento la 'Guerra de los Judíos' escrito por Josefo (el único superviviente de Judea del siglo primero), descubrió que los paralelismos entre la historia de Jesús y esta guerra es realmente extraña.
 



 


Según Atwill:

"Lo que parece que se les ha pasado por alto a muchos estudiosos, es que la secuencia de eventos y lugares del ministerio de Jesús, es más o menos la misma que la secuencia de los acontecimientos y las ubicaciones de la campaña militar del emperador Tito Flavio, descrito por Josefo".

"Esta es una clara evidencia de un patrón construido deliberadamente.

 

La biografía de Jesús se construyó en realidad, de cabo a rabo, basándose en historias anteriores, pero sobre todo en la biografía de un César romano"

Otro estudioso que expone una teoría similar, es Fernando Conde, que expone sus investigaciones en su novela "Año 303 - Inventan el Cristianismo":
 

 

 

 

 

 

A continuación reproducimos extractos de una entrevista realizada a este autor vasco en la Web "Todo Literatura"…
 

 

 


AÑO 303 - INVENTAN EL CRISTIANISMO

En "Año 303 - Inventan el Cristianismo" de Fernando Conde, se hace una reconstrucción histórica en forma novelada del proceso por el que Constantino se hizo dueño absoluto del Imperio, desplazando a todos los demás Emperadores.

 

Simultáneamente, Lactancio y Eusebio preparaban en secreto la redacción de todos los escritos de,

  • el Nuevo Testamento

  • los Evangelios

  • las Epístolas

  • los Hechos

  • el Apocalipsis

En la entrevista, el escritor irundarra, nos desvela todos los secretos de su novela que ha pergeñado durante los doce años que ha estado buceando en los evangelios.

 

Sus conclusiones son escalofriantes.
 

 


Fernando Conde

 


¿Qué destacarías del contenido del libro?

Es demasiado fuerte para resumirlo en dos o tres frases (…) toda la historia del Cristianismo se fraguó, se redactó, entre el año 303 y el 313.

 

Todo lo escribieron dos personas, a las órdenes de Constantino:

  • Lactancio, que era el hombre de la idea

  • Eusebio de Cesarea, historiador y amigo de Constantino

Entre los dos se repartieron el trabajo y cada uno escribió dos Evangelios.

 

Primero Eusebio escribió el Evangelio de Marcos. Y, a continuación, Lactancio copió de éste, añadiendo pasajes nuevos, el de Mateo y el de Lucas.

 

Finalmente, Eusebio redactó el de Juan, con material inventado por él.

 

Ya sé que esto es tremendo, pero así sucedieron las cosas.
 


¿Qué reacciones han despertado tales afirmaciones?

Sorpresa, incluso incredulidad...

 

Yo llevo 24 años profundizando en este tema y lo he ido asimilando poco a poco, conforme iba descubriendo nuevos aspectos de la trama. Aún recuerdo que cuando, hace unos 15 años, revisando las Cartas de Santiago y Juan, llegué a la conclusión de que Jesucristo no había existido realmente, me entró una gran tristeza.

 

A quien se lo dicen de repente, es natural que no lo pueda creer, pero están descubiertas las pruebas de que todos los Evangelios son obra de las dos personas citadas.

 

Y uno de ellos, Eusebio, dejó la misma marca, "SIMÓN", escrita en cada Capítulo de los Evangelios y en otros muchos escritos cristianos primitivos.
 



 


¿Cómo un ingeniero industrial se dedica a investigar sobre un tema tan alejado de su especialidad?

Cuando iba a cumplir los 40 años, fruto de una conversación con un amigo que creía en la reencarnación, me propuse averiguar cómo están organizadas las cosas.

 

No quería vivir engañado, sin saber seguro qué hay después de esta vida y si mi religión defendía cosas ciertas o no.

 

Entonces traté de averiguar quiénes habían escrito realmente los Evangelios, cuándo, y por orden de quién. Porque las informaciones que había recogido hasta la fecha por parte de la jerarquía oficial eran confusas y ambiguas.

 

No se ponían de acuerdo ni siquiera en qué Evangelio se había escrito el primero. Ante esa indefinición me propuse indagar.

 

Y hasta hoy…
 


¿Que tiempo te llevó encontrar los datos necesarios para escribir 'Año 303 - Inventan el Cristianismo'?

Este libro es el tercero de la saga.

 

Y para descubrir lo que expongo en él, y no estaba descubierto en los dos anteriores, me han hecho falta 12 años. Diez para investigar y dos para darle forma, para escribirlo.

 

Básicamente en estos 10 años descubrí las firmas auténticas, puestas por Eusebio de Cesarea en todos los Evangelios, y la forma estructurada con que se escribía en la Antigüedad.

 

Y los Evangelios no se escapan a esas reglas...

 

Quiero aclarar que Lactancio murió primero y Eusebio tomó sus Evangelios, los de Mateo y Lucas, y los interpoló, los añadió unos cuantos capítulos, donde colocó la marca delatora, "SIMÓN".
 



 


¿Cuál era la personalidad del emperador Constantino, el promotor de toda esta historia?

Constantino era un joven tribuno, medio apadrinado por Diocleciano, que esperaba tener un papel relevante al lado de su padre.

 

Cuando faltaba poco para su acceso al poder, Diocleciano cambió de opinión y lo relegó en favor de otros. Eso le impulsó a conseguir, fuera como fuera, el control que tenía Diocleciano, sobre todo el Imperio.

 

Desalojó a sus colegas, haciéndose con el poder sobre todo el Imperio, donde implantó la religión que había ordenado crear a Lactancio y Eusebio. Era muy ambicioso, un gran general, el mejor de su tiempo.

 

No salió derrotado en ninguna batalla de las muchas en que intervino. Pero si como general era el mejor, en temas de ideología era un profano.

 

Se dejó engañar por Lactancio, que era un visionario, y apoyó una ideología, el Cristianismo, que era bastante peor que otras que había ya en el Imperio.
 


¿Se ha producido alguna reacción por parte de algún medio religioso?

No, es muy pronto y en cualquier caso no creo que la haya.

 

La mejor forma de impedir la difusión de mi libro es hacer como si no existiera, de manera que no espero ninguna. Tendrán que ser los lectores los que se interesen y reaccionen.

Bien, a ojos de muchos, puede resultar demasiado chocante, por no decir, inaceptable, que alguien afirme que todo el cristianismo es un gran invento, una inmensa manipulación y que la figura de Jesús de Nazaret en realidad no existió.

Pero si este fuera el caso, estaríamos ante la mayor mentira de la historia, una conspiración de 2000 años de antigüedad, que habría llevado a la creación, no solo de la religión más poderosa sobre el planeta, si no a la creación de la institución más poderosa y posiblemente más longeva:

el Vaticano.



 


Esta posibilidad también pone sobre la mesa otro aspecto que mucha gente se empeña en negar:

la existencia de conspiraciones y de mentiras capaces de pervivir durante largo tiempo y de vivir por sí solas.

Una mentira bien creada y bien apoyada en sus inicios, puede ir generando toda una inmensa mitología a su alrededor, hasta el punto de adquirir vida propia y pervivir en el tiempo, creciendo a partir de unos cimientos completamente falsos, arrastrando con ella, ciegamente, a generaciones enteras de seres humanos.

No hace falta ir demasiado lejos para encontrar estructuras que funcionen de esta manera:

las redes están repletas de teorías falsas y mitos que han ido adquiriendo vida propia y en los que muchas personas creen.

Y a nivel histórico, podríamos sospechar de la existencia de cientos de ellas.

 

Muy posiblemente, entre los comentaristas de este artículo encontraremos alguno que nos hablará del holocausto judío durante la segunda guerra mundial.

Pero claro, no es lo mismo un mito que hable de extraterrestres o de sociedades secretas inventadas y que tenga apenas una década de antigüedad, que hablar de un posible mito que haya cambiado la faz de la tierra durante dos milenios…

¿Es posible que toda la historia de Jesús sea una mera invención...?

 




Fuentes