13 Junio 2017
del Sitio Web SputnikNews

 

 



CC BY 2.0

European Southern Observatory

Impresión del artista, del disco y los flujos de gas alrededor de HD 142527



Un equipo liderado por el profesor auxiliar del

Observatorio Astronómico Nacional de Japón,

Tomoya Hirota,

pudo detectar por primera vez

el nacimiento de una estrella

con ayuda del interferómetro

Atacama Large Millimeter Array de Chile (ALMA)

 

 


Durante su investigación, los astrónomos observaron un enorme flujo de gas que había sido expulsado de la joven estrella denominada Orión KL Source I, ubicada en la nebulosa de Orión, a unos 1.400 años de luz de la Tierra.

Estas observaciones confirmaron que el flujo de gas segregado por los astros jóvenes actúa como un freno que ralentiza su rotación.

 

Paralelamente, las estrellas se están formando a partir de las enormes nubes de gas y polvo.

"Hemos fotografiado la rotación del derrame.

 

Asimismo, los resultados aportaron una importante información sobre el mecanismo de lanzamiento del derrame", expresó Tomoya Hirota, cuyo estudio (Disk-driven Rotating Bipolar Outflow in Orion Source I) ha sido publicado por la revista Nature Astronomy.

Anteriormente se creía que las estrellas solían nacer de enormes penachos de gas y polvo que flotaban en el espacio interestelar, pero los astrónomos todavía no entendían cómo era posible que se formara una estrella enorme en el espacio.

La Nebulosa de Orión es la región más cercana a la Tierra en la que nacen las estrellas gigantes.

 

Gracias a su 'proximidad' con nuestro planeta y a las avanzadas capacidades del ALMA, el equipo de Tomoya Hirota pudo observar la rotación del derrame de gas de la Source 1.

Resulta que el derrame de la Source 1 rota en la misma dirección que el disco que rodea al astro, lo que confirma la idea de que el derrame desempeña un papel importante en la disipación de la energía rotacional.

De acuerdo con el diario británico Daily Mail, las nuevas observaciones del ALMA ilustran claramente que el derrame suele expulsarse no desde la periferia de la estrella joven, sino desde el borde exterior del disco que la rodea.